Pieza del mes de junio de 2019: Reglas de Cálculo

Como pieza del mes de junio hemos seleccionado el juego de Reglas de Cálculo de la colección de implementos escolares del Museo Pedagógico Colombiano. Objeto empleado en la enseñanza de la aritmética y fabricado en Dinamarca en la década de 1950 por la empresa ‘UTO‘.

Las reglas de cálculo, fueron un instrumento usado principalmente para el desarrollo de divisiones y multiplicaciones, pero también, para efectuar operaciones aritméticas más avanzadas como las logarítmicas, las trigonométricas o las raíces cuadradas, y que hizo las veces de calculadora mecánica rápida, útil y portátil, utilizada por generaciones de científicos, administradores, ingenieros, arquitectos y cualquier otra actividad que requiriese este tipo de cálculos.

Referente a su historia, el primer diseño de esta herramienta data del siglo XVII, sin embargo, el precedente a las reglas de cálculo es anterior al siglo XVI, cuando Galileo Galilei detalló un sistema empleado en el cálculo de fórmulas de trigonometría; un sistema arcaico procedente de los antiguos astrolabios, de otros instrumentos medievales y de diversas herramientas empleadas en navegación y astronomía como fueron los planisferios celestes (representaciones de la bóveda estelar), entre otros.

Gunter, E. (1623). [Portada]. Canon triangulorum, sive tabulæ sinuum et tangentium artificialium (El Canon de los Triángulos, o las Tablas de Senos y Tangentes Artificiales). Fuente: https://archive.org/

En lo que se refiere a a su invención, algunos historiadores apuntan a que fue el matemático inglés Edmund Wingate en 1627; mientras que, otros la atribuyen al clérigo inglés William Oughtred en 1636. Como antecedente a su invención, el estudio de logaritmos del matemático y teólogo escocés John Napier publicado en 1614, fue retomado por el astrónomo inglés Edmund Gunter y lo aplicó a las escalas de cálculo en su texto ‘Canon Triangulorum‘, que dio lugar a las primeras aplicaciones matemáticas de la escala logarítmica que son el elemento clave de todas las reglas de cálculo; de este modo los logaritmos fueron acogidos y reformulados rápidamente.

Dispuestos en forma de tablas, el principio de funcionamiento de la regla de cálculo radicaba en el cálculo logarítmico, que transformó las multiplicaciones en sumas y las divisiones en restas.

Gunter, E. (1581-1626). The Works: Containing the description and use of the Sector, Cross-staff, and other Instruments, With a Canon of artificall Sines and Tangents… a new treatise of Fortification, Whereunto is now added the further use of the Quadrant fitted for the daily preactise. By Sam. Foster. [image] Fuente: https://www.christies.com/lotfinder/Lot/gunter-edmund-1581-1626-the-works-containing-the-4890341-details.aspx

Así, Gunter modificó la escala de logaritmos de Napier para realizar cálculos trigonométricos, y William Oughtred tomó la escala de Gunter y colocó dos escalas que se deslizaban entre sí. Alineando los valores de las diferentes escalas era posible realizar cálculos aritméticos, dando lugar al primer prototipo de la regla de cálculo, que tuvo su origen en los círculos de proporción, inventados también por Oughtred hacia 1625, que eran círculos deslizantes con una graduación logarítmica. La regla de cálculo fue una evolución de este invento pero forma rectilínea.

A mediados del siglo XVII se utilizaban diferentes versiones y para diversas aplicaciones. Entre ellas, identificamos las propuestas por Robert Bissaker y Seth Patridge quienes en 1657 sugerían una regleta móvil. Igualmente, en 1675 Sir Isaac Newton empleó tres escalas logarítmicas paralelas y planteó un cursor para facilitar las lecturas de los resultados.

Ya en el siglo XVIII, las modificaciones la herramienta se enfocaron en cambios de la forma para mejorar su precisión. De esta forma los ingenieros James Boulton y James Watt reformaron los diseños existentes para mejorarlos. En 1815, el físico Peter Roget inventa la escala log-log con las que se podía calcular cualquier raíz cuadrada. En 1831, Amédée Mannheim propuso uno de los primeros sistemas de estandarización de escalas, denominado Sistema Manheim, e incluyó una regleta deslizante que permitió una mejora para realizar ciertos cálculos.

Posteriormente, en el siglo XIX se masificó su uso, puesto que, a finales de este periodo numerosas constructoras fueron creadas a nivel mundial, por tanto, las solicitudes de cálculos desde las oficinas de ingeniería aumentaron progresivamente. Además, la modernización de las maquinarías durante la Revolución Industrial, propició un mayor volumen de esta clase de cómputos. Estas dinámicas favorecieron que se fundaran diferentes empresas que fabricaban reglas de cálculo, entre estas se destacaron, Faber-Castell (1761) y Dennert & Pape (1863) en Alemania; y, Keuffel & Esser (1867), Eugene Dietzgen Drafting Company (1885) y Frederick Post Co. (1890) en Estados Unidos.

La existencia de diferentes marcas de reglas de cálculo en el mercado, junto con la evolución del Sistema Manheim y de otros sistemas de escala llevó a la necesidad de estandarizarlas.  En consecuencia, Max Rietz unificó los sistemas y con el nacimiento del Sistema Rietz en 1902 los constructores de reglas acordaron igualar las representaciones del artefacto, esta mejora permitió, que un ingeniero que aprendía el Rietz le fuera posible manejar cualquier otro sistema que estuviera impreso en las caras de la regla, y también, intercambiar o comparar las soluciones. El Sistema Rietz tuvo una gran aceptación hasta que Alwin Walter en 1934, propuso nuevos cambios en el que se denominó Sistema Darmstadt.

A mediados del siglo XX, las reglas de cálculo se encontraban en cualquier actividad que requiriera hacer cálculos, desde la construcción, la electrónica, la meteorología, entre otros campos del conocimiento. Además, su uso para la enseñanza en colegios llevó a que se fabricara masivamente y que su utilidad para la práctica pedagógica en la enseñanza de la aritmética fuera colectiva. De los modelos originales hechos a mano en madera y caoba, se pasó a finales del siglo XIX a otros fabricados con celuloide, plástico, bambú, magnesio y aluminio. Los nuevos métodos mecánicos de corte e impresión gráfica incrementarían la precisión de las reglas de cálculo y la velocidad de producción.

Entre la segundad mitad del siglo XIX y una buena parte del siglo XX, su uso se extendió debido a que eran la herramienta de cálculo más utilizada en la ciencia y la ingeniería, esto por la facilidad de manejo, bajo costo y velocidad para computar cifras; hasta que a comienzos de 1970, su comercialización y su uso disminuyó considerablemente por la aparición y popularización de las calculadoras electrónicas de bolsillo y las primeras computadoras personales, que no solo eran más precisas, sino que también combinaban características de fácil manejo, bajo costo y velocidad.

Así, el cambio de generacional entre ingenieros de los años setenta y ochenta, representó el desuso paulatino de las reglas de cálculo. Hoy en día, su uso y exposición se adscribe a espacios museísticos, pese a que aún son comercializadas para los nostálgicos de la historia y los coleccionistas de objetos de lujo. En ocasiones son utilizadas en aplicaciones concretas dentro de la enseñanza básica de las matemáticas.

Relativo a la descripción de nuestra pieza del mes, en primer lugar encontramos un cuerpo rectangular, que tiene una ranura en la parte central –sobre ella se desliza una regla móvil–; y en la parte superior e inferior de esta área rectangular, aparecen dos regletas, más angostas y dentro del espacio de la ranura central se desliza una regleta de mayor tamaño.

En las caras frontales de las tres regletas están grabadas las diversas escalas, mientras que, en la parte trasera de la regleta móvil también están inscritas otras escalas -para su uso había que insertarla del lado opuesto-. Por último, en la superficie frontal posee una pieza móvil instalada transversalmente, que tiene grabadas una línea de referencia y tres líneas auxiliares más cortas. Esta pieza transparente llamada cursor, sirve para facilitar la alineación y la lectura de los elementos numéricos que intervienen en las operaciones; en nuestro ejemplar, el cursor actúa como lupa para mejorar la observación de las lecturas.

Respecto al funcionamiento, lo esencial de una regla de cálculo son las escalas numéricas, unas fijas y otras móviles -inscritas con total precisión sobre el cuerpo de la regla-, mediante las que se realizan las operaciones. Característica incluida únicamente para los ejemplares actuales o los comercializados a partir de comienzos del siglo XX, cuando se introdujeron técnicas mecánicas más rigurosas de fabricación; en contraposición, los modelos producidos con anterioridad no tenían marcas totalmente claras, razón por la que muchos cálculos realizados podían resultar imprecisos.

Sobre los tipos de escalas que tiene nuestra Regla de Cálculo, estas se identifican por un símbolo alfabético grabado en el extremo izquierdo y aunque casi todos los modelos tengan escalas adicionales, los sistemas de escalas que tiene nuestra pieza del mes son:

– Sistema Mannheim: A, B, C, D.

Regla de Cálculo UTO, No. 601 U (Denmark). Sistema Mannheim, Escalas A, B, C, D. Archivo Fotográfico Museo Pedagógico Colombiano (2019).

– Sistema Rietz: A, B, C, D, K, L, CI, S, T, S&T.

Regla de Cálculo UTO, No. 601 U (Denmark). Sistema Rietz: A, B, C, D, K, L, CI, S, T, S&T. Archivo Fotográfico Museo Pedagógico Colombiano (2019).

La regla de cálculo no solo tuvo un lugar relevante como artefacto de vanguardia en las matemáticas; ya que, progresivamente se convirtió en un instrumento de uso cotidiano de profesores y profesionales de diversas disciplinas. Por ende, fueron adaptadas para el uso de agrimensores, carpinteros, navegantes, ingenieros militares y otras profesiones, además la aparición de los manuales de instrucciones en distintos idiomas facilitó su uso a nivel mundial. En referencia, compartimos el manual de instrucciones de la regla de cálculo Faber-Castell No. 2/82 – 62/82 (comercializada en la década de los 60’s): https://museo.inf.uva.es/Imagenes/Varios/FB2_82/fa282.pdf

Para conocer el conjunto de reglas de cálculo, otros objetos de la historia y la práctica pedagógica, y los archivos pertenecientes al fondo documental que exhibimos en el Museo Pedagógico Colombiano, convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional, estudiantes, egresados, investigadores, docentes, administrativos y miembros externos de la comunidad académica, colectivos pedagógicos y a todas las personas interesadas en conocernos, apoyarnos y difundir nuestras labores, a visitarnos de lunes a viernes entre 8:00 a.m. y 4:00 p.m. en las instalaciones del Museo, ubicadas en Bogotá en la calle 72 N.º 11–86 (Edificio ‘E’) en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la Universidad Pedagógica Nacional.

Igualmente, los invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales de Facebook: https://www.facebook.com/museopedagogicocolombiano/, Instagram: https://www.instagram.com/museopedagogicoupn/?hl=es, y a explorar nuestra página web: http://museopedagogico.pedagogica.edu.co/ para visualizar y compartir nuestros contenidos.

 

Palabras clave: Aritmética; Cálculo; Implementos Escolares; Pedagogía; Escalas de logaritmos; Enseñanza; Museo Pedagógico Colombiano.

 

Referencias

Regla de cálculo. (2019, 5 de abril). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: Junio 7, 2019 desde https://es.wikipedia.org/wiki/Regla_de_c%C3%A1lculo

Catálogo general del Museo Pedagógico Colombiano. (2017). Sin publicar.

Tomé, C. (2019). El primer instrumento logarítmico: La regla de cálculo. Cuaderno de Cultura Científica. Fecha de consulta: Junio 10, 2019. Desde: https://culturacientifica.com/2015/06/02/el-primer-instrumento-logaritmico-la-regla-de-calculo/

Ibáñez, J. (2019). Museo Informático de la Escuela de Ingeniería Informática UVa – Regla de cálculo. Fecha de consulta: Junio 10, 2019. Desde: https://museo.inf.uva.es/?0=Regla%20de%20c%C3%A1lculo

Sliderulemuseum.com. (2019). Nordic Slide Rules from Denmark and Sweden. Fecha de consulta: Junio 10, 2019. Desde: https://www.sliderulemuseum.com/Nordic.htm

Uciencia.uma.es. (2019). Reglas de cálculo. Fecha de consulta: Junio 10, 2019. Desde: http://www.uciencia.uma.es/Coleccion-cientifico-tecnica/Informatica/Galeria/Reglas-de-calculo2

Sistemas utilizados en las Reglas de Calculo. (2019). Reglasdecalculo.com. Fecha de consulta: Junio 10, 2019. Desde: https://www.reglasdecalculo.com/sistemas.html

Manuales de Instrucciones (Instruction Manuals) Reglas de Calculo (Slide Rules). Reglasdecalculo.com. Fecha de consulta: Junio 10, 2019. Desde:  https://www.reglasdecalculo.com/manuales.html

Pieza del mes de agosto de 2018: Material Didáctico Sellomat

Como pieza del mes de agosto se ha seleccionado el material didáctico para la enseñanza de matemáticas del nivel elemental: Sellomat, producido en el marco de la tercera Misión Pedagógica Alemana en Colombia (MPA) [1]  en convenio con el Ministerio de Educación Nacional en 1965. Este material, junto con otros de distintas áreas, se elaboró a partir de una evaluación diagnostica de los conocimientos básicos de estudiantes de primaria que realizó la Misión en 1967 en la que se identificaron: “elevados índices de deserción y mortalidad escolar, deficiente preparación del magisterio, escasez de recursos técnicos y materiales” (Martínez et al, 1994, p.52). En el área de matemáticas se estableció sobre los niños que finalizaron el primer año escolar que:

Aproximadamente el 80% de alumnado domina las operaciones dentro del espacio numérico hasta veinte, y menos del 40% es capaz de calcular hasta cien. Analizando este fenómeno se encontró que el niño no ha captado el conocimiento básico del sistema numeral, es decir, la estructura decimal (Ministerio de Educación Nacional, 1968, p. 1).

Según los hallazgos mencionados, se implementaron una serie de guías para el maestro donde se abordaban los conceptos matemáticos relacionados con el sistema numeral (guías 1º y 2º) y se elaboró el material didáctico sellomat con el fin de contribuir a superar las falencias del aprendizaje de la estructura decimal, esto en coherencia con los objetivos de la tercera Misión Alemana:

a) elaboración de guías para el desarrollo de los nuevos planes de estudio; b) elaboración de material didáctico auxiliar al maestro en su práctica de enseñanza y c) capacitación a los maestros en el uso de las guías y el material didáctico elaborado (Ramírez, 1978, p.12).

Sellomat se compone de una caja de madera con tres sellos uno de decena tamaño grande, uno de decena tamaño pequeño y otro de centena. Además cuenta con una almohadilla, tinta para sellos y su respectiva guía de aplicación del material con información técnica y didáctica para utilizarla. El material se utiliza, según la guía de la siguiente manera: estampar sellos de diez (tamaño grande) en el cuaderno del estudiante u hoja de papel, después los niños deberán colorear los círculos según los conjuntos que el maestro le indique para realizar diferentes operaciones matemáticas como lo indica la guía:  

Guía Sellomat, 1968 página 3
Guía Sellomat, 1968, página 3

 El ejemplar del material Sellomat de la colección implementos de enseñanza del Museo Pedagógico hizo parte de la donación que realizó la segunda Misión Alemana al Instituto Pedagógico Nacional en 1970 como una de las áreas de distribución del material didáctico a nivel departamental.

Referencias

Martínez, A; Noguera, C; Castro, J; (1994). Currículo y modernización, cuatro décadas de educación en Colombia. Bogotá: Foro Nacional por Colombia.

Ministerio de Educación Nacional. (1968). Guía Sellomat. Bogotá.

Ramírez, D. (1978). La Misión Pedagógica ante el Ministerio de Educación de Colombia. Bogotá: Ministerio de Educación Nacional.

Notas 

[1] Colombia ha tenido tres Misiones Pedagógicas Alemanas: la primera llegó a Colombia en 1872 con el fin de reformar y estructurar la enseñanza primaria y normalista; la segunda misión de 1926, tuvo como propósito la reestructuración de la formación de maestros y la dirección de los Institutos Pedagógicos para varones y señoritas (IPN); y la tercera, tuvo como objetivo el desarrollo de la enseñanza primaria mediante la capacitación del profesorado con el apoyo de guías y material didáctico.

Pieza del mes junio de 2018: Cilindros de Botón (Material Montessori)

Los cilindros de botón son uno de los objetos más reconocidos del material Montessori utilizado en varias escuelas alrededor del mundo desde el siglo XX. El material didáctico Montessori se sustenta en el trabajo que desarrolló la italiana María Tecla Artemisia Montessori (1870—1952) médica con formación en biología y antropología que a partir de su trabajo de psicología experimental con niños, denominados en la época, ‘anormales‘ y de los estudios de esta población de los médicos franceses Jean Itard (1774—1838) y Edward Séguin (1812—1880), fundamentó un método de enseñanza para niños normales que se consolidó como método pedagógico a través de la experiencia de las ‘casas bambini‘ que inicialmente fueron inauguradas en barrios obreros de Italia para evitar el abandono de los niños en las calles.

Tres son los pilares del método de enseñanza de Montessori: “el ambiente adecuado, el maestro humilde y el material científico» (Montessori, 1950, p. 15). Para ella el ambiente hacía referencia al lugar adecuado por el adulto para que el niño creciera y se descubriera a sí mismo en medio de su mundo, en consecuencia el maestro debe conocer y respetar la personalidad del niño y su grado de desarrollo. Referente al material, para la médica italiana (2013) los mismos objetos, sensitivamente atractivos, podían tener un poder de sugestión, reclamando la actividad del niño para que desarrollen habilidades mediante su manipulación, es por ello que resaltaba dichos objetos en la experiencia de las Casas Bambini:

Al mismo tiempo, hice fabricar un material científico exactamente igual al que yo usaba en una institución de niños con discapacidad mental, el cual por haber sido utilizado para ese objeto nadie pensó que pudiera llegar a ser un material escolar. No hay que imaginar que el “ambiente” de la primera Casa de los niños fuera amable y gracioso como el que presentan en la actualidad estos colegios (Montessori, 1907, p.1).

Montessori en su método hacía referencia a diferentes materiales de enseñanza para el desarrollo de diferentes habilidades como: discriminación visual, motricidad, lectura, matemática y vida cotidiana (higiene y cuidado de sí). Los Cilindros de botón hacen parte de los materiales sensoriales específicamente para trabajar la percepción visual de las diferentes dimensiones (grosor altura y tamaño), junto con la torre rosa, escalera marrón, cilindros sin botón, listones rojos entre otros. Los cilindros tienen por función desarrollar la discriminación visual y dimensional, así como mejorar el agarre de pinza (movimiento básico de la escritura). Uno de los sentidos que más se desarrollaba mediante este material, es el denominado por Montessori como el estereognóstico, definido como el sentido por el cual el niño mediante el tacto descubre e identifica volúmenes.

Los ejemplares de los cilindros de botón de la colección del Museo Pedagógico se componen de tres soportes macizos de madera con las siguientes dimensiones: 46 cm de largo, 6 cm de altura y 6 cm de ancho. Cada bloque de madera tiene diez orificios donde se encajan diez piezas de madera de forma cilíndrica que tienen en la punta un botón torneado del misma material. Los bloques de madera tienen las siguientes características:

Cilindros de Botón. Colección Montessori. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano.

 

Bloque 1: diferente altura y diferente grosor.

 

 

 

 

 

Cilindros de Botón. Colección Montessori. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano.

 

 

 

Bloque 2: misma altura diferente grosor.

 

 

 

 

Cilindros de Botón. Colección Montessori. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano.

 

 

 

 

Bloque 3: mismo grosor diferente altura.

 

 

 

 

 

 

 


La manera de emplear este material según El método de la pedagogía científica de Montessori era entregar al niño la totalidad de los cilindros de botón incrustados en los listones de madera para que él interactuara con estos, así:

Después de que el niño se ha ejercitado durante algún tiempo en el manejo de los encajes sólidos (cilindros) y ha adquirido seguridad en el ejercicio, la maestra coge todo los cilindros de igual altura y los coloca sobre la mesa uno al lado del otro. Entonces escoge los dos extremos y dice: este es el lado más grueso o este es el lado más delgado, colocándolos de lado para que el contraste sea más evidente (Montessori, 1950, p. 69).

Sucesivamente la maestra mostraba a los niños las diferencias y características de cada cilindro respecto a los otros y finalmente realizaba un ejercicio de comprobación con el niño solicitándole que indicara alguna relación dimensional. Otros materiales de la colección material didáctico Montessori que se encuentran en el Museo Pedagógico son: cubos de 1000, caja de cuentas doradas, caja de usos, tablillas de 100, tablas de Seguin, resaques de madera y bastidores con cordones.

Para conocer el Cilindros de Botón Montessori, otros materiales didácticos de esta misma colección, los objetos e implementos escolares de la historia, la memoria y la práctica educativa y pedagógica; y los archivos, textos y manuales pertenecientes a los fondos documentales que salvaguardamos y exhibimos en el Museo Pedagógico Colombiano, convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional, estudiantes, egresados, investigadores, docentes, administrativos y miembros externos de la comunidad académica, colectivos pedagógicos y a todas las personas interesadas en conocernos, apoyarnos y difundir nuestras labores, a visitarnos de lunes a viernes entre 8:00 a.m. y 5:00 p.m. en las instalaciones del Museo ubicadas en Bogotá en la calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’) en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la Universidad Pedagógica Nacional.

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Palabras clave: Cilindros de Botón; Sentido estereognóstico; María Montessori; Material Didáctico; Escuela Activa; Infancia; Formación de Maestras; Museo Pedagógico Colombiano.

 

Referencias:

Montessori, M. (1950). El método de la pedagogía científica aplicado a la educación de la infancia. Barcelona: Biblioteca Nueva.

Montessori, M. (2013) El niño el secreto de la infancia. México: Editorial Diana.

Montessori, M. (1907). Palabras de inauguración casa dei Bambini. España: Blog Montesorri para todos. Recuperado de: https://montessoriparatodos.es