Pieza del mes de noviembre de 2020: Colección ‘G. M. Bruño’

Colección de textos escolares G. M. Bruño (2020) [Fotografía]. Imagen de referencia tomada de: https://www.facebook.com/nadabogota/photos/3367099186753217

 

Como pieza del mes, hemos elegido la selección de Textos Escolares G. M. Bruño de la colección de manuales escolares que pertenecen al Fondo Documental del Museo Pedagógico Colombiano. Conjunto de libros muy famosos que incluyeron diferentes saberes y disciplinas de la enseñanza escolar que comprendían temáticas variadas; y que están registradas en cerca de 150 obras, las cuales entre 1910 y 1960, tuvieron gran incidencia e impacto en Colombia y en otros países latinoamericanos como México, Ecuador, Bolivia, Perú y Argentina, no solo en lo que se refiere a la Educación, sino también a la definición de lo que sería el ‘Texto Escolar’, que a diferencia del Manual Escolar (dirigido exclusivamente a los maestros) se diseñó como un material didáctico que proporcionaba herramientas, actividades, disciplinas y procesos de la escuela que tanto maestros y alumnos podían utilizar para la enseñanza y el aprendizaje respectivamente, cambiando en este aspecto al respecto de los manuales –cuyas funciones eran exponer de forma sintética una doctrina, una didáctica o un sistema educativo, según su finalidad; y regular las prácticas de enseñanza y los saberes que circulaban en la escuela–.

La estructura de los textos escolares complementaba el proceso enseñanza–aprendizaje, ya que se fundamentaban en un lenguaje científico accesible al nivel intelectual de los alumnos a los cuales estuviera destinado, estos textos ofrecían una organización metodológica de la enseñanza que se traducía en objetivos, desarrollo de los temas, métodos instructivos e investigaciones; además debían ofrecer síntesis, resúmenes, lecturas, problemas y ejercicios complementarios, sugerencias bibliográficas relacionadas a los contenidos estudiados e incluso indicaciones para la ampliación del aprendizaje.

Textos escolares como los que pertenecen a la Colección G. M. Bruño, en su momento fueron de relevante importancia para el planeamiento de clases del profesor y la orientación de estudios de los alumnos. Incluso hoy en día es muy común encontrar antiguos textos de esta Colección en las bibliotecas de las casas de muchos colombianos.

Pero ¿Quién era G. M. Bruño, un autor, una ‘marca’ o un sello editorial?, la historia que hay bajo este pseudónimo, está relacionada con el Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas más conocidos en nuestro contexto como los Hermanos de La Salle, congregación de maestros laicos fundada en 1682 por el sacerdote, teólogo y pedagogo francés Juan Bautista de La Salle (1651–1719), quién sorprendido por las condiciones de abandono de los hijos de los artesanos y de los pobres a mediados del siglo XVII, dedicó su vida a la educación, impulsando un método educativo innovador que imaginaba una escuela abierta a todo el mundo, que fuera consciente de la importancia de la educación para la mejora de las sociedades, que estuviera dotada de educadores formados y con una profunda vocación, una escuela que promoviera la dignidad del maestro y que incluyera también en el sistema educativo a las clases más desfavorecidas. Impulsado por estos motivos, fundó junto a un grupo de maestros escuelas gratuitas para niños pobres, que tenían el objetivo de ofrecerles una buena educación cristiana –por medio de catecismos y otras instrucciones apropiadas para la formación de buenos cristianos, y desde luego para la instrucción en lectura, escritura y aritmética–, y cuyo fin actualmente es la educación de la niñez y de la juventud, siempre en favor de la educación sobre los derechos de la infancia.

La labor y legado histórico de su fundador fue reconocido a mediados del siglo XX, cuando fue declarado por la Iglesia Patrono especial de todos los educadores de la infancia y de la juventud y posteriormente Patrono universal de los educadores; actualmente las actividades de su comunidad religiosa prevalecen, contando con cerca de 90.000 educadores, numerosos colaboradores, cerca de 1000 centros educativos en 79 países (que comprenden todos los niveles: educación infantil y primaria, escuela media, superior, formación profesional y universitaria) y cerca de novecientos mil alumnos, entre niños, jóvenes y adultos.

Ya descrito el contexto al que pertenece nuestra pieza del mes, hay que tener en cuenta que está comunidad religiosa se interesó desde sus inicios por la producción de textos de orientación católica para ser empleados en escuelas, según el reconocido método Lancasteriano de enseñanza mutua (simultánea) vigente en ese tiempo; y su origen fue el siguiente: se estableció a finales del siglo XIX en Francia, por los Hermanos de las Escuelas Lasallistas, es decir la Comunidad adoptó colectivamente el nombre para la impresión y publicación de los libros que fueron elaborados por diferentes Hermanos.

Por lo tanto, la tradición era que los textos publicados no se firmaban por su autor particular, sino por las iniciales del Superior General vigente, de manera que todos los libros que se escribieron, se publicaron bajo el pseudónimo de ‘G.M. Brunhes’, que hace referencia al Superior General de la Comunidad, Edmond Gabriel Brunhes (1834–1916) más conocido en el entorno Lasallista como el Hermano Gabriel-Marie Brunhes –un profesor al servicio de la enseñanza en la educación secundaria que optó por la vida religiosa– decimocuarto sucesor de San Juan Bautista de La Salle entre 1897 y 1913; por consiguiente los Hermanos retomaron su apellido y la comunidad Lasallista de España lo castellanizó a ‘Bruño’. Como resultado toda la producción de textos y ediciones escolares difundidas y distribuidas en Hispanoamérica llevan el nombre bajo la forma de G. M. Bruño, que luego en España y en América Latina se llamaría Editorial Bruño, organización de instrucción popular en sus inicios, que luego funcionaría como una empresa, la cual entre 1932 y 1996, continuó produciendo libros y alcanzando diversos reconocimientos por su obra educativa.

En el contexto educativo colombiano, para entender el impacto de producciones editoriales como las reseñadas, debemos puntualizar que estos textos escolares en general hicieron parte de un proyecto de enseñanza basado en las disciplinas científicas de la época. En consecuencia, el proceso de modernidad escolar en nuestro país comenzó a desarrollarse a finales del siglo XIX, favorecido por dos sucesos políticos: la Constitución de 1886 que dio origen a un gobierno regenerador y la Hegemonía conservadora que duró hasta 1930; entonces a finales de 1889 se designó a seis Hermanos Lasallistas para establecer la primera obra de la Comunidad de los Hermanos Cristianos de la Salle en Colombia, fundando el primer colegio de la Comunidad en Medellín en 1890, luego en 1896 crearon el Instituto de La Salle en Bogotá, posteriormente, fundaron en Barranquilla el Colegio San José, y también se fundó un Instituto en Honda. Así:

se organizaron los colegios, las escuelas cristianas gratuitas para los niños pobres; se abrieron talleres para la enseñanza de oficios y educación práctica; y escuelas dominicales para los obreros” (Ocampo López, Javier, 201, p. 23);

paralelamente comenzó la difusión de las obras de Bruño por el territorio nacional.

Al respecto, el proyecto de modernización escolar de inicios del siglo XX de acuerdo a la Ley Orgánica sobre instrucción pública de 1903, estableció en sus Artículos 1° y 10° que:

Art. 1º La Instrucción Pública en Colombia será organizada y dirigida en concordancia con la Religión Católica” (Ley 39 de 1903 sobre Instrucción Pública. Diario Oficial de la República de Colombia, Bogotá, Colombia, Año XXXIX. N° 11,931. 30, Pág. 1., 26 de octubre de 1903. Recuperado de: http://www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.asp?ruta=Leyes/1594188).

Art. 10º Serán de cargo del Tesoro Nacional los gastos de la Instrucción Primaria de los territorios nacionales y los de catequización de indígenas, lo mismo que la provisión de textos de enseñanza, útiles de escritorio, etc., para las Escuelas Normales y Primarias…” (Ley 39 de 1903 sobre Instrucción Pública. Diario Oficial de la República de Colombia, Bogotá, Colombia, Año XXXIX. N° 11,931. 30, Pág. 1., 26 de octubre de 1903. Recuperado de: http://www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.asp?ruta=Leyes/1594188).

En efecto, un elemento importante de esta modernidad escolar (y la realidad sociopolítica, según ese contexto histórico) estuvo marcado por la influencia de la Iglesia, y así mismo por la difusión de textos de enseñanza elaborados con el fin de educar y desarrollar las actividades, y diferentes contenidos incluidos en los planes de estudio de las escuelas públicas de Colombia, siendo la presencia de la Comunidad de los Hermanos de las Escuelas Cristianas de La Salle y los libros de su Editorial factores decisivos para la construcción, transmisión y expansión del saber escolar durante buena parte del siglo XX, primero para el sostenimiento de los pensum diseñados por la Ley 39 de 1903, segundo con el auge de su distribución aproximadamente desde 1913, y finalmente cuando se consolidó el pico de difusión masiva y número de ediciones de estas obras entre 1930 y 1960.

Sobre su importancia, las numerosas y constantes producciones de textos adaptados a los requerimientos pedagógicos, promovidos por distintos sistemas educativos, que fueron publicados por ‘G. M. Bruño’ desde finales del siglo XIX; su trascendencia en nuestra educación, como instrumentos y compendios auxiliares de estudios para orientar la enseñanza de muchos alumnos; y la variedad de disciplinas escolares que comprenden su obra: álgebra, aritmética, trigonometría, física, geometría, silabarios, caligrafía, español, lengua castellana, literatura, religión, historia sagrada, ciencias naturales, historia, comportamiento social, entre otras; son claro ejemplo de su significativo aporte a nivel editorial, científico y político, de su huella en la historia de la educación hispanoamericana y por supuesto, como referencia obligada para la producción editorial masiva de contenidos escolares, labor que abarcaría más de un siglo.

Para conocer las ediciones de la colección de textos escolares G. M. Bruño, otros libros, manuales de alfabetización y demás archivos pertenecientes al fondo documental; y también los objetos e implementos escolares de la historia y la práctica pedagógica que exhibimos, convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional, estudiantes, egresados, investigadores, docentes, administrativos y miembros externos de la comunidad académica, colectivos pedagógicos y a todas las personas interesadas en conocernos, apoyarnos y difundir nuestras labores, a visitarnos de lunes a viernes entre 8:00 a.m. y 4:00 p.m. en las instalaciones del Museo ubicadas en Bogotá en la calle 127 Nº 11–20, en el Instituto Pedagógico Nacional.

Igualmente los invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales https://www.facebook.com/museopedagogicocolombiano/ y a explorar nuestra página web http://museopedagogico.pedagogica.edu.co/ para visualizar y compartir nuestros contenidos.

 

Palabras clave: Colección G. M. Bruño; Textos Escolares; Hermanos de La Salle; Saber Escolar; Educación; Escuela; Infancia; Enseñanza; Museo Pedagógico Colombiano.

 

Referencias

Hermanos de las Escuelas Cristianas. (2020, 6 de noviembre).  Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: Noviembre 6 de 2020. Desde: https://es.wikipedia.org/wiki/Hermanos_de_las_Escuelas_Cristianas#cite_note-1

Quiénes somos – La Salle Worldwide | lasalleorg | Rome. (2020). Instituto de los Hermanos de las Ecuelas Cristianas – La Salle. Fecha de consulta: Noviembre 9 de 2020. Desde: https://www.lasalle.org/quienes-somos/

Ocampo López, Javier. (2011). “G.M. Bruño San Miguel Febres Cordero el Hermano cristiano de los textos escolares” en: Revista Historia de la Educación Latinoamericana N. 16, Tunja, Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, RUDECOLOMBIA, SHELA- HISULA pp. 15-32. Recuperado de: http://www.scielo.org.co/pdf/rhel/n16/n16a02.pdf

Ley 39 de 1903 sobre Instrucción Pública. Diario Oficial de la República de Colombia, Bogotá, Colombia, Año XXXIX. N° 11,931. 30, 26 de octubre de 1903. Fecha de consulta: Noviembre 10 de 2020. Desde: http://www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.asp?ruta=Leyes/1594188

Duque Gómez, Luisa F. (2013). La obra de G. M. Bruño: Estudio comparativo de los libros escolares de lengua castellana según criterios de primera y segunda generación. (Trabajo de grado para optar al título de licenciada en Pedagogía Infantil). Universidad Tecnológica de Pereira, Pereira. Fecha de consulta: Noviembre 10 de 2020. Desde: http://recursosbiblioteca.utp.edu.co/tesisd/textoyanexos/37132D946.pdf

Cartagenadeindiasweb.com. Mouthon, C. (2011). El Prolífico G. M. Bruño. Fecha de consulta: Noviembre 11 de 2020. Desde: http://www.cartagenadeindiasweb.com/cartagena_notas_bruno.html

Researchgate.net (2012). G. M. Bruño La edición escolar en Colombia 1900–1930. Fecha de consulta: Noviembre 12 de 2020. Desde: https://www.researchgate.net/publication/236146103_GM_Bruno_La_edicion_escolar_en_Colombia_1900-1930

Virgili, U. (2020). Suso, J; Fernández, M. (2008). Bruño, G. M. – Bruño, Gabriel María [Editorial] | Repertorio de manuales para la enseñanza del francés en España (siglo XX). Fecha de consulta: Noviembre 12 de 2020. Desde: http://www.grelinap.recerca.urv.cat/ca/projectes/diccionario-historia-ensenanza-frances-espana/entradas/37/bruno-gm-bruno-gabriel-maria-editorial

Pieza del mes de febrero de 2020: Brújula C. Stockert & Sohn

Como pieza del mes, hemos seleccionado la Brújula que pertenece a la colección de implementos escolares del Museo Pedagógico Colombiano. Objeto empleado en la enseñanza de la geografía y fabricado a mediados de la década de 1930, por la compañía alemana C. Stockert & Sohn Kompassfabrik.

Stockert, es el apellido de una familia alemana que desde finales del S. XVIII y por más de 200 años, se dedicó a la fabricación de brújulas, y como muchas otras empresas de esta nacionalidad, la piedra angular de su éxito y la prolongación de su oficio, ha sido la transmisión de conocimientos de generación en generación y la tradición familiar para la producción de los productos de la marca, incluso hasta el día de hoy, se fabrican y exportan a todo el mundo brújulas de todo tipo; sin embargo los modelos antiguos fabricados en el S. XVIII se exhiben en el Museo Nacional Germano y el Museo Británico.

Die-kompassmacher.de (2020). Eingangsschild C. Stockert & Sohn in Fürth (Emblema de entrada de C. Stockert & Sohn en Fürth). [Fotografía]. Recuperada de: http://www.die-kompassmacher.de/dl/DieKompassmacher_Band1.pdf
Sobre la compañía, la base para la producción de la familia fue puesta por Christoph Lorenz Ernst (1746–1811) a fines del S. XVIII, y pese a que hay registros que datan de la fundación de una empresa predecesora en 1794; oficialmente, el fundador de C. Stockert & Sohn, según registro comercial fue Carl Stockert en 1850, contando en sus inicios con más de 30 trabajadores y ubicada en el casco antiguo de Fürth.

Desde el S. XVIII muchos fabricantes de brújulas provienen de esta familia, y a finales del S. XIX, existieron dos compañías independientes que pertenecieron a dos miembros de la familia: K. S. Stockert, fundada por Karl Sebastian Stockert en 1850, que fabricó brújulas entre los S. XIX y XX, empresa que en 1946 cambio de nombre a Paul Stockert OHG (PASTO) y que hasta 1972 fabricó brújulas. Y C. Stockert & Sohn, fabricante de brújulas alemán más antiguo y sobre la que podemos agregar, que en 1911, figuraba en la categoría de «Compass Manufacturing & Nickel Plating» (Fabricación de brújulas y niquelado) en las libretas de direcciones alemanas; y en 1976, agregaría a la producción lupas, lentes de lectura y microscopios de varilla, cuando adquieren la compañía Matthäus Walther.

Las brújulas son instrumentos que utilizan como medio de funcionamiento el magnetismo terrestre y permiten determinar la orientación con respecto a la superficie del planeta, a través de una aguja imantada que indica la dirección del Norte magnético[1] (distinto del Norte geográfico[2]) apuntando hacia el polo norte y polo sur, que es ligeramente diferente en cada zona del planeta, y a su vez es improductivo en los dos polos debido a la convergencia de las líneas de fuerza del campo magnético terrestre.

Presumiblemente su origen se encuentra en el descubrimiento de un artefacto de magnetita de similar funcionamiento, que ha generado teorías sobre que «los Olmecas podrían haber descubierto y usado una ‘brújula’ de magnetita desde antes del año 1000 a. C.[3]». Sin embargo, pese a que todavía se discute si hubo un descubrimiento paralelo y posterior en Europa, tradicionalmente la historia acepta que fueron los antiguos chinos quienes la inventan aproximadamente en el S. IX, al observar que un pequeño objeto de hierro imantado, si tiene libertad de movimiento, se coloca en la dirección Norte-Sur, siguiendo las líneas del campo magnético terrestre, mecanismo que se utilizó para lograr la orientación en nuestro planeta y determinar las direcciones en mar abierto.

Por las diferencias culturales entre China y Europa, el invento original estaba montado sobre unos coches de dos ruedas provistos de brújulas llamados “carrozas magnéticas[4]”, con una pequeña figura humana que señalaba la dirección Sur. El hallazgo pasó a la India, y luego al mundo musulmán, llegando finalmente a Europa, continente que sacó mucho más provecho que sus creadores, sirviéndose de éste y otros inventos para la navegación; situación que también sucedió con otros inventos chinos como la pólvora, la tinta, el papel o la imprenta.

En Europa, se le realizaron mejoras para facilitar su uso, por ejemplo, reducir su tamaño y montar la aguja sobre una pequeña punta, que le permitía girar en todas direcciones, e incorporar la famosa “Rosa de los vientos[5]” con las 32 direcciones o rumbos posibles. Inicialmente, se creyó que obraba por brujería de allí su nombre más común (que es un diminutivo de bruja); desde fines de la Edad Media y hasta mediados del S. XIX se creyó que la aguja imantada apuntaba hacia el Polo Norte y se creía que esto ocurría porque —se suponía— existía allí una gigantesca montaña de hierro o de magnetita en medio de una isla a la que se llamó Rupes Nigra[6]. Finalmente, la brújula es oficial y popularmente conocida desde el Renacimiento.

Expediciones como el Descubrimiento de América y otras largas navegaciones no hubieran sido posibles sin este instrumento, sin embargo Colón notó los problemas que planteaba su utilización; por lo que las mejoras, se concentraron en aumentar su “sensibilidad” a los más pequeños cambios de rumbo del navío y su “estabilidad” para que no se viera influida por los movimientos del navío. Además Colón, observó que la aguja se desviaba un tanto, situación que supuso un serio inconveniente, pues en grandes distancias oceánicas, una desviación de pocos grados puede llevar a un punto muy lejano del trazado.

Hoy sabemos que el campo magnético terrestre no coincide exactamente con las coordenadas geográficas, gracias al descubrimiento del cartógrafo español Alonso de Santa Cruz al realizar el primer mapa terrestre con las desviaciones magnéticas, elaborado a base de continuas y detalladas observaciones, y gracias al cual los navegantes podían corregir su rumbo, pues el campo magnético terrestre no es homogéneo.

Las brújulas modernas utilizan una aguja o disco magnetizados dentro de una cápsula llena con algún líquido que hace que la aguja se detenga en vez de oscilar repetidamente alrededor del Norte magnético. Algunas brújulas incluyen transportador y escalas, para tomar medidas exactas de rumbos y distancias directamente de mapas; como también, marcas luminosas para usarla en condiciones de poca luz y mecanismos ópticos de acercamiento y observación para medir objetos lejanos con precisión.

Desde mediados del S. XX la brújula convencional empezó a ser reemplazada por sistemas de navegación más avanzados y completos, como la brújula giroscópica y los Sistemas de Posicionamiento Global (GPS). Sin embargo, su uso aún es muy popular en actividades que requieren alta movilidad o que impiden el acceso a energía eléctrica. En cualquier caso, queda manifiesto el decisivo papel que en la historia de la Humanidad ha jugado este tan aparentemente sencillo artefacto.

La clase de brújula que exhibimos, tiene unas características interesantes de acuerdo a su periodo de fabricación, y los logotipos de la marca e inscripciones que hay en ella, especialmente porque su fabricación está directamente relacionada a un joven ejército que la utilizaría –no exactamente el mismo modelo que exhibimos en el Museo, pero si una variación– para efectuar mediciones en campo, localizar coordenadas y trazar estrategias de batalla; particularidades que nos hablan de un periodo estructural de la Historia de la Humanidad, como lo fue la Segunda Guerra Mundial (1939–1945).

Old MarchIng Compass de Stockert and Son en Núremberg, Vintage 1930, Field Compass (2019). Vista posterior, logo de la manufactura del fabricante «S» / Logo D.R.P. [Fotografía]. Recuperada de: https://www.etsy.com/es/listing/726458134/old-marching-compass-de-stockert-and-son?show_sold_out_detail=1&frs=1
Por ejemplo, el logo es una letra «S» con forma de hexágono alargado, inscrito en la parte posterior de la brújula, por medio de la cual sabemos que pertenece a C. Stockert & Sohn, y no a otros fabricantes de la familia. Sobre la inscripción D.R.P., que está ubicada bajo el logo, significa: “Deutsches Reichs Patent”, es decir «Patente del Reich Alemán», y allí aparece la relación de nuestra pieza del mes con las “Hitlerjugend” o Juventudes Hitlerianas.

Establecidas en 1926 por el Partido Nacional Socialista Obrero Alemán (NSDAP) y eran el ejército juvenil de la Alemania nazi, que buscaba conformar las futuras generaciones del Reich compuestas por ciudadanos y soldados que sirvieran fielmente al proyecto nazi, a través de la creación de un sistema de adiestramiento para los jóvenes, con el fin de proporcionarles un entrenamiento físico y militar, y el desarrollo de su entendimiento y obediencia a esta ideología, de acuerdo a los principios del nacionalismo, la educación académica y científica, la camaradería, la vida al aire libre, y la formación de líderes y hombres de bien, quienes más adelante serían los pilares en los que se sustentó el nazismo.

Alemania – Touristen Kompass / Marschkompass 2.WK D.R.P. für die Hitlerjugend und Werhmacht (2019). Niño de la Juventudes Hitlerianas con brújula. [Fotografía]. Recuperada de: https://www.catawiki.es/l/28200409-alemania-touristen-kompass-marschkompass-2-wk-d-r-p-fur-die-hitlerjugend-und-werhmacht
Alemania – Touristen Kompass / Marschkompass 2.WK D.R.P. für die Hitlerjugend und Werhmacht (2019). Vista posterior brújula, logo Touristen-Kompass. [Fotografía]. Recuperada de: https://www.etsy.com/es/listing/726458134/old-marching-compass-de-stockert-and-son?show_sold_out_detail=1&frs=1
Otra diferencia de nuestra brújula es la inscripción: “Touristen-Kompass” o “Brújula de Turistas”; mientras que en las que usaron las Juventudes Hitlerianas, decía: “Marsch-Kompass”, es decir “Brújula de Marcha”, que fue la brújula oficial de estas organizaciones juveniles y también de la Wehrmacht[7].

En relación a la importancia de este objeto dentro de las aulas de clase, el aporte de la Segunda Misión Pedagógica Alemana (1927–1935) al Instituto Pedagógico Nacional para Señoritas junto con los Ministerios de Educación y de Gobierno; la Academia de Historia; la contraloría General; los ministros de España, Gran Bretaña y Francia, fue fundamental para la constitución y consolidación de la práctica pedagógica, para este caso el de la enseñanza geográfica de los maestros en formación, ya que entre 1926 y 1936 donaron carteles de mapas del mundo, visores estereoscópicos, globos terráqueos y brújulas. Y aunque es complejo establecer el uso exacto de éstas últimas dentro de la metodología pedagógica del IPN para Señoritas, solo podemos inferirlo en las secciones y materias donde la enseñanza práctica de la geografía fue protagónica, como por ejemplo la Sección de Física y por supuesto las asignaturas de Geografía, exigidas en el marco de las materias del Curso de Información Pedagógica, esto de acuerdo con el pensum del Instituto. Sin embargo podemos reflexionar sobre el uso de los objetos como fuente histórica para dialogar sobre diferentes sucesos y como estos se insertan en el contexto de los museos.

Para conocer la Brújula, otros objetos de la historia y la práctica pedagógica, y los archivos pertenecientes al fondo documental que exhibimos en el Museo Pedagógico Colombiano, convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional, estudiantes, egresados, investigadores, docentes, administrativos y miembros externos de la comunidad académica, colectivos pedagógicos y a todas las personas interesadas en conocernos, apoyarnos y difundir nuestras labores, a visitarnos de lunes a viernes entre 8:00 a.m. y 4:00 p.m. en las instalaciones del Museo ubicadas en Bogotá en la calle 127 Nº 11–20, en el Instituto Pedagógico Nacional. 

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Palabras clave: Brújula; Geografía; Pedagogía; Enseñanza; Implementos Escolares; Magnetismo; Juventudes Hitlerianas; Museo Pedagógico Colombiano.

 

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Referencias

Brújula. (2020, 30 enero).  Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 10 Feb. 2020. Desde: https://es.wikipedia.org/wiki/Br%C3%BAjula

Juventudes Hitlerianas. (2020, 22 enero).  Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 17 Feb. 2020. Desde: https://es.wikipedia.org/wiki/Juventudes_Hitlerianas

Donzey, J. and Donzey, J. (2020). Compass Museum – Manufacturers Profiles. Compassmuseum.com. Fecha de consulta: 12 Feb. 2020. Desde: https://compassmuseum.com/diverstext/profiles.htm#C_STOCKERT

Liebau, C. (2020). Die Kompassmacher – Hersteller. Die-kompassmacher.de. Fecha de consulta: 13 Feb. 2020. Desde: http://www.die-kompassmacher.de/hersteller.php?page=Stockert

Original-militaria.com. (2020). HJ/ Brújula Completa con DRP – Original Militaria. Fecha de consulta: 14 Feb. 2020. Desde: https://original-militaria.com/producto/hj-brujula-completa-con-drp/

Stockert-sohn.de. (2020). Stockert und Sohn. Fecha de consulta: 13 Feb. 2020. Desde: http://www.stockert-sohn.de/

Catawiki.es. (2020). Alemania – Touristen Kompass / Marschkompass 2.WK D.R.P. für die Hitlerjugend und Werhmacht – Catawiki. Fecha de consulta: 11 Feb. 2020. Desde: https://www.catawiki.es/l/28200409-alemania-touristen-kompass-marschkompass-2-wk-d-r-p-fur-die-hitlerjugend-und-werhmacht

AristaSur. (2020). Norte magnético, norte geográfico y norte Lambert | AristaSur. Fecha de consulta: 11 Feb. 2020. Desde: https://www.aristasur.com/contenido/norte-magnetico-norte-geografico-y-norte-lambert

Fuerthwiki.de. (2020). C. Stockert & Sohn – FürthWiki. Fecha de consulta: 19 Feb. 2020. Desde: https://www.fuerthwiki.de/wiki/index.php/C._Stockert_%26_Sohn

[1] El Norte magnético, es el que nos indica la brújula. La aguja magnética móvil se alineará con las líneas de fuerza del campo magnético de la Tierra, indicándonos dónde se encuentra el Norte magnético. La ubicación de este punto no está en un lugar estable, sino que cambia diariamente y de manera predecible unos cientos de metros (en el último siglo se ha desplazado 1100 kms). Fuente: https://www.aristasur.com/contenido/norte-magnetico-norte-geografico-y-norte-lambert

[2] El Norte geográfico, también se le conoce como Norte verdadero y es el que usa la Tierra como eje de giro imaginario para su movimiento de rotación. Por tanto, no coincide con el Norte magnético. Fuente: https://www.aristasur.com/contenido/norte-magnetico-norte-geografico-y-norte-lambert

[3] Carlson, John B. (Lodestone Compass): «Chinese or Olmec Primacy? Multidisciplinary Analysis of an Olmec Hematite Artifact from San Lorenzo, Veracruz, Mexico.» Science, New Series, Vol. 189, No. 4205 (Sep. 5, 1975), pp. 753-760 (753).

[4] Obras históricas, habían mencionado coches provistos de brújulas que los emperadores empleaban en sus expediciones a través de su imperio. Llamadas carrozas magnéticas, éstas eran coches de dos ruedas, y delante del asiento se encontraba una pequeña estatua móvil alrededor de un pivote y con un brazo extendido en que había una pequeña barrita imantada, gracias a la cual el brazo indicaba siempre la dirección del Sur. Fuente: http://www.mjcv.es/susanaoubina/Inventos_Inventores/enlaces/chinos.html

[5] La rosa de los vientos, es un instrumento marino usado en las cartas de navegación que se utiliza para representar la circunferencia del horizonte mediante el uso de 32 rombos unidos por sus extremos. Frecuentemente también se puede ver una flor de lis, que se utiliza para representar el Norte. Es común ver también un esquema que simboliza el posible rumbo y magnitud de los vientos. Este esquema suele aparecer representado en los compases magnéticos o las brújulas y ayudan a la orientación. Fuente: https://geografia.laguia2000.com/general/rosa-de-los-vientos

[6] Rupes Nigra, es una isla fantástica, constituida de roca negra imantada, que se creía estaba ubicada en el polo Norte. La existencia de dicha isla pretendía explicar por qué las brújulas señalaban siempre al Norte magnético desde cualquier punto. Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Rupes_Nigra

[7] El Heer (Wehrmacht, ejército, en alemán) eran las fuerzas terrestres de la Wehrmacht, las Fuerzas Armadas alemanas desde 1935 a 1945. La Wehrmacht también incluía a la Kriegsmarine (Marina de guerra) y la Luftwaffe (Arma Aérea). Durante la Segunda Guerra Mundial, un total de unos 15 millones de soldados sirvieron en el Heer, de los cuales murieron unos 4 millones. Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Heer_(Wehrmacht)