Pieza del mes de febrero 2026: ‘Hablemos bien’ y las nociones del Alfabeto — ACPO, las Escuelas Radiofónicas y la alfabetización sobre lectoescritura en el campo colombiano.

De acuerdo con su compromiso de conservar, preservar y difundir la historia de la educación en Colombia, el Museo Pedagógico Colombiano ha seleccionado como pieza del mes una cartilla recibida en donación en el marco de la exposición temporal año Orlando Fals Borda. Este texto da cuenta de los proyectos educativos dirigidos a la población rural y de la representación del sujeto campesino, concebido como un individuo llamado a participar activamente en el progreso de la sociedad. Bajo la premisa de que “Nunca es tarde para aprender” (ACPO, 1987), presentamos la cartilla ‘Hablemos bien’.

La publicación corresponde a una propuesta del Ministerio de Educación Nacional, desarrollada en el marco de los programas de educación para todos los colombianos. Se trató de la duodécima edición, publicada en Bogotá en 1987 y fue elaborada por Nohora I. Gutiérrez Santos; la carátula y las ilustraciones fueron diseñadas por Francisco Perea Sabogal y Balbino Arriaga. El material se creó para las iniciativas estatales orientadas a ampliar el acceso a una educación básica e integral, especialmente en contextos rurales y para la población adulta.

Así nació la empresa educativa de ACPO. [Imagen]. Fuente: La Red Cultural del Banco de la República de Colombia. Tomado de: https://www.banrepcultural.org/exposiciones/acpo-radio-sutatenza/empresa-educativa-acpo/asi-nacio-la-empresa-educativa-de-acpo

La cartilla fue el resultado del trabajo conjunto entre el Ministerio de Educación Nacional y Acción Cultural Popular (ACPO). El primero, es un […] organismo de la Rama Ejecutiva del Poder Público que, con la asesoría y apoyo de sus entidades adscritas y vinculadas, y en concertación con las entidades territoriales, formula políticas, lineamientos y directrices del sector, que atiendan las necesidades actuales y futuras del País. (Decreto 088 de 2000, artículo 1). En cambio, la segunda es una […] organización sin ánimo de lucro, fundada en el año 1947 por Monseñor José Joaquín Salcedo en Sutatenza, Boyacá, Colombia; pionera en realizar educación a distancia en Colombia, habiendo implementado el programa Escuelas Radiofónicas a través de Radio Sutatenza, hoy conocida como Escuelas Digitales Campesinas promoviendo un modelo de educación popular – Educación Fundamental Integral (EFI), que se fundamenta en valores católicos y tiene como objetivo prevenir la exclusión social de las comunidades rurales, indígenas, raizales y mestizas en Latino América. (Acción Cultural Popular [ACPO], s.f)

Necesitamos descanso. [Ilustración]. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía de Héctor Copete, 2026, p. 15.

Como sostiene Radio Nacional de Colombia (2017):

Entre 1968 y 1994, ACPO trabajó en conjunto con el Gobierno Nacional para la implementación de proyectos de desarrollo rural con organismos como el Departamento de Planeación Nacional, el Ministerio de Agricultura, el ICA, la Caja Agraria, el SENA, el Ministerio de Comunicaciones y el Ministerio de Educación, para ampliar el sistema de educación a distancia y fortalecer los procesos de educación de adultos (párr. 4).

Por otro lado, la introducción de la cartilla incluyó el artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, este documento marcó […] un hito en la historia de los derechos humanos. […] La Declaración fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París, el 10 de diciembre de 1948 en su (Resolución 217 A (III) como un ideal común para todos los pueblos y naciones. La Declaración establece, por primera vez, los derechos humanos fundamentales que deben protegerse en el mundo entero. (Organización de las Naciones Unidas [ONU], 1948)

Este artículo declaró que:

Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, […] La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos del hombre y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos; y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz. (Organización de las Naciones Unidas [ONU], 1948, artículo 26)

De acuerdo con este enfoque, la cartilla ‘Hablemos bien’ invita al lector a complementar su proceso de educación elemental mediante el uso de diversos recursos educativos, entre ellos, las cartillas ‘Nuestro Bienestar, Hablemos Bien, Cuentas Claras, Suelo Productivo y Comunidad Cristiana’, los cursos transmitidos por radio Sutatenza, el semanario El Campesino, así como el acceso a ejemplares de la Biblioteca Del Campesino y de la Nueva Biblioteca Popular. Asimismo, el uso de las grabaciones educativas, de la correspondencia cultural y las becas ofrecidas por los Institutos de Lideres. (ACPO, 1987, p. 1)

¡6 millones de colombianos están oprimidos por la ignorancia! [Imagen]. Fuente: La Red Cultural del Banco de la República de Colombia. Tomado de: https://www.banrepcultural.org/ exposiciones/acpo-radio-sutatenza/empresa-educativa-acpo/asi-nacio-la-empresa-educativa-de-acpo

Uno de los materiales interesantes de la apuesta educativa de ACPO, fue el Semanario El Campesino editado entre 1958 y 1990. Según La Red Cultural del Banco de la República de Colombia (2014), fue un medio impreso dirigido al campesinado adulto, que: :

[…] circuló por Colombia a través de más de 900 parroquias católicas. Su línea editorial se transformó constantemente en más de treinta años de existencia, aunque siempre mantuvo un eje central: orientar e informar a los campesinos y consolidar una opinión pública sobre los problemas del mundo rural. Por medio de artículos, reportajes gráficos y columnas de opinión el semanario fue una plataforma para la discusión sobre los problemas del campesinado. (párr. 2)

Además, con esta publicación tenían acceso a la actualidad política, económica y social de Colombia; incluso ofrecía secciones de entretenimiento, donde los campesinos publicaban crucigramas, caricaturas, canciones, partituras, cartas, afiches coleccionables y coplas.

Necesitamos descanso. [Ilustración]. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía de Héctor Copete, 2026, p. 67.

La presencia del Semanario también se evidenciaba en los contenidos de la cartilla, como en el apartado necesitamos descanso. Allí, se ilustra a un sujeto que está leyendo El Campesino en su tiempo de ocio. Esta sección destaca la importancia del equilibrio entre el trabajo y el descanso, la importancia del cuidado del cuerpo y el aprovechamiento del tiempo libre hacen parte de una vida productiva y saludable. Puesto que:

[…] un hombre fatigado y que tiene la necesidad demasiado grande de reposo, no produce ya ningún trabajo útil. […] El organismo humano no puede vivir sin alternativas de trabajo y de reposo…. […] El hombre que ama verdaderamente su trabajo vuelve a él. (ACPO, 1987, p. 67)

El hogar, primera escuela de buenas relaciones. [Ilustración]. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía de Héctor Copete, 2026, p. 64.

Hablemos Bien’ ofrecía nociones básicas del alfabeto mediante el uso de situaciones de la vida cotidiana, que sirven como punto de partida para la comprensión lectora y el desarrollo de ejercicios prácticos, ya que, su objetivo era dominar el idioma y el lenguaje, perfeccionar la habilidad de leer y escribir, para la comunicación y la vida social. A partir de textos breves y ejemplos contextualizados, se abordan contenidos como el abecedario, las sílabas, el uso del diccionario, las palabras monosílabas y polisílabas, los acentos, las palabras según su acentuación —agudas, graves, esdrújulas y sobresdrújulas—, las oraciones, la conjugación de los verbos, las categorías gramaticales (sustantivos, adjetivos, pronombres, adverbios, preposiciones, y conjunciones), el valor de la ortografía, entre otros contenidos. Además, todas las secciones de la cartilla, incluían notas aclaratorias y ejercicios prácticos de repaso.

Estos contenidos se articularon con temas e ilustraciones relacionadas con el entorno social y cultural del lector, entre ellos, la historia de Colombia, la vida campesina, el trabajo en el campo, la naturaleza, la vida en la comunidad, la juventud, los adultos mayores, la importancia de los derechos y los deberes, la patria, las autoridades, la convivencia, la descripción de la escuela radiofónica, el hogar, la escuela, el progreso, los problemas de la comunidad, como también, prácticas cotidianas de comunicación como la correspondencia, los telegramas y los recibos, junto con referencias a los símbolos patrios, a personajes relevantes de la historia nacional y la construcción de identidad.

Finalmente, de acuerdo con los estatutos de ACPO (1987) que abarcaban la capacitación básica y la preparación para la vida social y económica de los adultos campesinos, mediante:

[…] la educación fundamental integral cristiana del pueblo […] a la luz de los principios cristianos, de acuerdo con las diversas condiciones, para despertar en aquel el espíritu de reflexión e iniciativa que lo motive a seguir, contando con su propio esfuerzo, en el trabajo del desarrollo personal y comunitario. (Art. 3)

Resulta relevante ilustrar el ideal por la formación del ‘buen ciudadano’ como un sujeto capaz de responder a las necesidades de la sociedad y del progreso, expresado en la ‘oración del ciudadano’ que cierra la cartilla:

Ayúdame, Señor, a ser buen ciudadano, a ganarme la vida honradamente, a ser útil en mi trabajo, a no dejarme hundir por las dificultades, a caminar con la frente alta, pero sin odio ni soberbia, y a respetar mi propia vida y las vidas ajenas.

Aléjame del plomo, de las armas en general, y acércame a la reja del arado. No dejes que se ensucie mi camisa ni se empañen mis zapatos. Enséñame a ser simple, a entender el lenguaje de los árboles, a saludar el sol por la mañana y a mirar la bandera de la patria con unos ojos limpios.

Ayúdame, Señor, a confiar en mí mismo, a esperar con paciencia que florezcan las ramas, a sentir como propia la sed de mi país, a cuidar las palomas de los parques y a cubrir las paredes gastadas por el tiempo, con un manto de cal y de blancura.

Defiéndeme del vino, de su falsa alegría y de la copa que hace perder el equilibrio. Enséñame a ser justo y comprensivo, a perdonar las manchas del aceite, a comer en un plato pobre, con sus dibujos desteñidos, y a luchar cuando sea necesario para que haya libertad, sol en los patios de las casas y calor en las almas…

Acompáñame el día de elecciones a votar por los hombres más honrados, sin fanatismo ni violencia, y a apagar las hogueras que encienden en las plazas los malos hijos de Colombia.

Ayúdame, Señor, a pagar lo que debo, a no abusar de mis derechos, a estimar los derechos de los otros y a gastar mi salario sin despilfarro ni avaricia.

Ayúdame, Señor, finalmente, a ser buen colombiano, buen ciudadano de Colombia, sin olvidar que el mundo también me pertenece y debo ser mundial, hermano de los hombres de todos los países y pariente de todo cuanto existe en la tierra. (ACPO, 1987, p. 112)

El Museo Pedagógico Colombiano, salvaguarda y exhibe un amplio acervo cultural en relación con la historia, la memoria, y las prácticas educativas y pedagógicas. Entre sus colecciones, se pueden consultar ejemplares de la ‘Biblioteca del Campesino’ y de documentos sobre Radio Sutatenza, que pertenecen el Fondo de Alfabetización Popular Mario Sequeda, otras cartillas sobre educación de adultos; objetos para la enseñanza de otras disciplinas escolares; material Montessori; juegos y juguetes; manuales y textos escolares; y archivos documentales y bibliográficos. Convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional (estudiantes, egresados, investigadores, docentes y personal administrativo), a miembros de colectivos pedagógicos y a todas las personas interesadas en nuestras labores, a visitarnos en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la universidad, ubicado en Bogotá en la calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’).

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Palabras clave: Acción Cultural Popular ACPO; Radio Sutatenza; Alfabetización de Adultos; Formación de Campesinos;  Escuelas Radiofónicas; Enseñanza de la lectura y la escritura; Derecho a la educación; Museo Pedagógico Colombiano.

 

Autoría: Jennifer Ximena Cruz Beltrán – Estudiante del Programa en Pedagogía. Revisión y corrección de estilo:  Museo Pedagógico Colombiano.

 

Referencias:

Gutiérrez Santos, N. (1987). Hablemos bien: noción del alfabeto. Editorial Acción Cultural Popular, Ministerio de Educación. Recuperado de: https://babel.banrepcultural.org/digital/collection/p17054coll24/id/154Helg/

ACPO. (s.f). Nosotros. ACPO. Colombia. Recuperado el 10 de diciembre de: https://fundacionacpo.org/nosotros/

La Red Cultural del Banco de la República de Colombia. (2022). Semanario El Campesino: “un periódico al servicio y en defensa del mundo rural colombiano”. La Red Cultural del Banco de la República de Colombia. Colombia. Recuperado de: https://www.banrepcultural.org/exposiciones/acpo-radio-sutatenza/el-medio-y-el-remedio-la-radio/semanario-el-campesino-un

La Red Cultural del Banco de la República de Colombia. (2022). Así nació la empresa educativa de ACPO. La Red Cultural del Banco de la República de Colombia. Colombia. Recuperado de: https://www.banrepcultural.org/exposiciones/acpo-radio-sutatenza/empresa-educativa-acpo/asi-nacio-la-empresa-educativa-de-acpo

MINISTERIO DE EDUCACION NACIONAL. (2000). Decreto número 088 de 2000 “Por el cual se modifica la estructura del Ministerio de Educación Nacional y se dictan otras disposiciones.”. 2 de febrero de 2000. Diario Oficial N. 43882. Recuperado de: https://mineducacion.gov.co/1621/articles-104863_archivo_pdf.pdf

Organización de las Naciones Unidas. (1948). La Declaración Universal de los Derechos Humanos. Naciones Unidas. Estados Unidos. Recuperado de: https://docs.un.org/es/A/RES/217(III)

Radio Nacional de Colombia. (2017). Radio Sutatenza: la primera revolución educativa del campo para el campo. Radio Nacional de Colombia. Colombia. Recuperado de: https://www.radionacional.co/cultura/radio-sutatenza-la-primera-revolucion-educativa-del-campo-para-el-campo

 

Pieza del mes de septiembre de 2024: Vida, obra y aportes al pensamiento pedagógico colombiano del siglo XX: Martín Restrepo Mejía.

El presente mes el Museo Pedagógico Colombiano destacará como pieza del mes la memoria con relación a la vida, obra pedagógica y legado conceptual del maestro y pedagogo Martín Restrepo Mejía, quien nació el 2 de noviembre de 1861 en Medellín en el seno de una familia antioqueña y al parecer falleció en Cali a mediados de los años treinta del siglo XX cuando tenía un poco más de 70 años. Desde muy joven migró junto con su familia de un lugar a otro sin rumbo fijo. Particularidades de su origen social incidirían en que se refugiara profundamente en la religiosidad, por tal motivo al tiempo que desarrolló su trabajo académico, lograría el reconocimiento de misiones religiosas de la iglesia católica cercanas con el sector político conservador del país, especialmente, quienes lideraron el periodo de la Regeneración entre 1878–1898.

Eventualidades de la vida lo llevaron a ocupar un cargo como profesor de párvulos en el año de 1876, pero en el mismo año se agudizó la disputa político-militar por la formación espiritual de la población colombiana denominada la “guerra de escuelas”, un conflicto entre liberales y conservadores que tuvo como detonante la separación de la escuela con la iglesia, condición que los conservadores no aceptarían ya que, creían profundamente que la enseñanza debía estar guiada por los principios de la doctrina cristiana.

De acuerdo con Oviedo: “El radicalismo liberal sustituyó en 1872 la educación religiosa, heredada de España, por la pedagogía pestalozziana. El conservatismo reaccionó para restablecer la espiritualidad del alma y la educación escolástica regentada por la Iglesia. Las ideas políticas sobre la mente humana fueron un lema de batalla y la educación su escenario bélico.”

Restrepo se caracterizó por una profunda dedicación e interés con los procesos y la práctica pedagógica, la didáctica y la maestranza escolar; ser maestro y reflexionar por el proceso de formación de educadores, fueron sus compromisos de vida. Por este motivo en 1878 se dirigió al municipio de Buga para fundar una pequeña escuela para posteriormente trasladarse a Cali y en 1885 comenzó a dirigir el Colegio de Jesús junto con su hermano Luis.

Considerado uno de los pioneros de la pedagogía en Colombia, Martín Restrepo Mejía elaboró varios manuales para aplicar en la escuela, guiado por el método propuesto por E. Pestalozzi (1746–1827) quién entendió al niño relacionado directa y libremente con su entorno, según las pautas del educador suizo, la educación del niño está ligada a la experiencia y debía ser concebido: “bajo un sano sistema pedagógico en el que la cruz de la civilización moderna debía sopesarse con la eficacia de la pedagogía cristiana”.

Restrepo Mejía, M.; Restrepo Mejía, L. (1905). Elementos de Pedagogía. [Imagen]. Notas para la configuración histórica de la pedagogía de párvulos en Colombia: aportes desde Martín Restrepo Mejía, 1888-1930.

Así, la pedagogía propuesta por Restrepo Mejía se fundamentó en la doctrina religiosa, pues, la consideraba un verdadero sistema de educación, y una escuela moderna no podía desconocer el conjunto de principios y leyes de los lineamientos cristianos, ya que, en términos prácticos, la religión era la base fundamental para construir sujetos con capacidades y desarrollar continuamente la especie, el individuo y sus aptitudes.

En 1888 en el marco de los resultados de un concurso para los maestros del país propuesto por el Ministerio de Instrucción Pública, Restrepo y su hermano fueron ganadores por el libro titulado: “Elementos de pedagogía”. A finales del siglo XIX se considerada su obra cumbre y se consolidó como el manual principal para la formación de maestros en las escuelas normalistas y anexas del país.

Posteriormente, entre 1892 y 1898 fue maestro de filosofía en la Universidad del Cauca; también fue Inspector General de Instrucción Pública del departamento del Cauca; y, por último, se le designó como rector de la Universidad del Cauca, alternando sus actividades directivas con la enseñanza, al desempeñarse como profesor de castellano en la Escuela Normal de Institutoras de Popayán, esta experiencia llevó a Restrepo a pensar la manera de enseñar lengua castellana y la forma e instruir a los nuevos educadores. Además, aplicó directamente algunos manuales y escritos que había redactado; durante esta etapa, en 1893, ajustó y publicó la segunda edición de Elementos de Pedagogía, texto presentado para la formación de maestros en las escuelas normales.

Restrepo Mejía, M. (1894). Gramática de la lengua española. [Imagen]. https://www.rae.es/archivo-digital/gramatica-de-la-lengua-castellana-1#page/7/mode/2up

Posteriormente, en 1894 publicó “Gramática de la lengua española”, donde abordó los fundamentos de nuestra lengua, obra que se enfocó en la instrucción de los jóvenes estudiantes de colegios y los métodos adecuados para la aplicación práctica de la gramática castellana.

En 1907, se trasladó a Bogotá para dar conocer tres obras que había escrito producto de su reflexión y práctica pedagógica de años anteriores, ellos fueron: “Aritmética para las escuelas”, “Geografía Universal” e “Historia sagrada y eclesiástica en sus relaciones con la historia universal”.

El primero, se basó en iniciativas de carácter intuitivo, inductivo y deductivo, para hacer sencillo el aprendizaje y transmitir los conocimientos matemáticos al estudiante. En el segundo texto, recopiló datos descriptivos sobre geografía que todo niño debía conocer de memoria, la obra se dividió en tres secciones: la primera contenía, nociones fundamentales de geografía; la segunda, tenía noticias de diferentes países del mundo, que permitían ampliar la información de la primera sección; y en la última, el maestro encontraba datos numéricos y estadísticos. En el último texto, dio a conocer diferentes acontecimientos religiosos en relación con la historia de la humanidad, desde el nacimiento de Cristo y hasta inicios del siglo XX en Colombia.

Restrepo Mejía, M. (1914). Pedagogía doméstica. [Imagen]. Notas para la configuración histórica de la pedagogía de párvulos en Colombia: aportes desde Martín Restrepo Mejía, 1888-1930.

En 1912 fundó en Bogotá una Escuela que llevaba su nombre; y en 1922 migró a la ciudad de Tunja para dirigir el Colegio de Boyacá. Sobre este periodo se destaca la obra “Pedagogía doméstica” de 1914, que se ubicaba en el discurso higienista de la época, puesto que, pretendía incidir en la formación y condición moral de obreros, campesinos y pobladores humildes.

A nivel intelectual se destaca su admisión a la Academia Colombiana de la Lengua en 1915, un año después representó al país ante la Unión Intelectual Latinoamericana, miembro de la junta organizadora del Primer Congreso Pedagógico Nacional (1917), allí participó en calidad de representante del profesorado de su colegio privado y como lector y evaluador de los trabajos que se presentaron para las secciones de enseñanza primaria y profesional. También, fue Editor y director durante 1914 y 1915 del periódico semanal infantil La Niñez.” Martínez Velasco, M. A. (2021).

Restrepo Mejía, M. (1909). Geografía de las Escuelas. [Imagen]. Fuente Colección Bibliográfica Museo Pedagógico Colombiano.

Una de las obras de Restrepo Mejía con que cuenta la colección bibliográfica del Museo Pedagógico Colombiano, es la segunda edición del texto “Geografía de las escuelas” publicado en 1909, esta contiene en la primera parte lecciones de geografía astronómica que describen el sistema solar; el movimiento del planeta Tierra sus movimientos y relaciones con los demás cuerpos celestes; la luna, entre otras. Posteriormente, abarca diferentes lecciones de geografía física, que describen los aspectos físicos de la superficie del planeta; los continentes, su topografía e hidrología; el clima y la temperatura; los reinos de la naturaleza, entre otros temas. Luego, incluye lecciones de geografía descriptiva, donde caracteriza los seres humanos, los pueblos, las comunidades; también describe distintos fenómenos sociales, religiosos, lingüísticos, etc. Y, por último, a través de un relato detallado del territorio nacional, aborda diferentes accidentes geográficos de Colombia, como su localización, su división natural, su orografía, sus numerosos cuerpos acuáticos; su diversidad etnográfica; varias nociones históricas en relación con la exploración, descubrimiento y fundación de las ciudades colombianas desde la época de la colonización; para finalizar con una breve descripción de la división política del país a inicios del siglo XX.

La obra teórica de Martín Restrepo Mejía se considera una de las primeros cimientos para la constitución del Campo intelectual de la pedagogía en Colombia, que también se relaciona con una serie de acontecimientos a tener en cuenta: el Decreto Orgánico de Instrucción Pública de 1870 (también conocida como la Reforma educativa liberal del siglo XIX, que posteriormente contrató la primera misión pedagógica alemana); el Plan Zerda de 1893 (en el contexto de La Regeneración), la primera Ley Orgánica de Educación conocida como la Ley 39 de 1903; la realización del Primer Congreso Pedagógico Nacional de 1917; la fundación de la Escuela Normal Superior de Colombia, los Institutos Pedagógicos Nacionales femenino y masculino de Bogotá y Tunja; y la consolidación de las Facultades de Educación a mediados del siglo XX.

Para concluir, de acuerdo con Jiménez Becerra: “Al abordar en retrospectiva la vida y obra de Martín Restrepo Mejía, debemos reconocer que, a pesar de su adscripción al partido conservador y su relación con la Iglesia Católica, fue un maestro e intelectual de la educación que modernizó el pensamiento pedagógico colombiano desde finales del siglo XIX y, por lo menos, hasta 1920. Su incidencia en la pedagogía colombiana es insoslayable ya sea en lo que respecta a la manera como asume la reflexión científica de la educación, ya sea por su concepción de infancia y de maestro, ya sea por su incidencia en las Escuelas Normales en las que se formaron los maestros de la época en mención.

Para consultar algunos textos publicados por Martín Restrepo Mejía, otros manuales escolares en relación con el campo intelectual de la educación y la pedagogía; diferentes objetos e implementos escolares de la historia, memoria escolar, y la práctica educativa y pedagógica; la colección de juegos y juguetes; y los archivos pertenecientes a los fondos documentales y bibliográficos que salvaguardamos y exhibimos en el Museo Pedagógico Colombiano. Convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional, estudiantes, egresados, investigadores, docentes, administrativos y miembros externos de la comunidad académica, colectivos pedagógicos y a todas las personas interesadas en conocernos, apoyarnos y difundir nuestras labores, a visitarnos de lunes a viernes entre 8:00 a.m. y 5:00 p.m. en las instalaciones del Museo ubicadas en Bogotá en la calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’) en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la Universidad Pedagógica Nacional.

Igualmente los invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales de Facebook: https://www.facebook.com/museopedagogicocolombiano/, Instagram: https://www.instagram.com/museopedagogicoupn/?hl=es, y a explorar nuestra página web: http://museopedagogico.pedagogica.edu.co/ para visualizar y compartir nuestros contenidos.

 

Palabras Clave: Martín Restrepo Mejía; Campo Intelectual de la Pedagogía; Escuelas Normales; Formación de Maestros en Colombia; Instrucción Pública; Lengua Castellana; Aritmética; Geografía; Pestalozzi; Museo Pedagógico Colombiano.

 

Autoría: Erika Liliana Guerra Forero – Estudiante de la Licenciatura en Educación Básica con énfasis en Ciencias Sociales.
Revisión y corrección de estilo:  Museo Pedagógico Colombiano.

 

Bibliografía:

Jiménez Becerra, A. (2017). Pensamiento pedagógico colombiano: Martín Restrepo Mejía. Una mirada a sus conceptos de pedagogía, infancia, maestro y escuela. Revista Historia de la Educación Latinoamericana, Vol. 19 No. 29. http://www.scielo.org.co/pdf/rhel/v19n29/0122-7238-rhel-19-29-00245.pdf

Méndez, M. (2016). Martín Restrepo Mejía pensador del regeneracionismo en Colombia. (Tesis inédita de maestría en educación). Universidad Pedagógica Nacional, Bogotá. https://repository.pedagogica.edu.co/handle/20.500.12209/1065

Martínez Velasco, M. A. (2021). Notas para la configuración histórica de la pedagogía de párvulos en Colombia: aportes desde Martín Restrepo Mejía, 1888-1930. Espacio, Tiempo y Educación, 8(1), pp. 9-30. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7963938

Oviedo, L. G., (2014). La guerra de las escuelas y la psicología: Colombia 1876. Universitas Psychologica, 13(5), 2003–2013. https://revistas.javeriana.edu.co/index.php/revPsycho/article/view/7142

Pieza del mes de julio de 2024: La enseñanza de la lectura y el método «fónico–sensorial–objetivo–sintético–deductivo»: El Silabario Hispano Americano.

El idioma castellano es el más fácil del mundo para aprender a leerlo 
y escribirlo como lengua materna.
Adrián Dufflocq

Como pieza del mes, el Museo Pedagógico Colombiano eligió el Silabario Hispano Americano, texto que hace parte de la colección de Manuales Escolares que pertenecen a los Fondos Documentales que el Museo conserva y tiene a disposición para consulta. Publicado en 1945, es un libro de enseñanza y alfabetización creado por el profesor chileno Adrián Dufflocq Galdames (1905–1984). Apasionado por la lengua castellana y su estructura gramatical, elaboró varias cartillas para enseñar a leer y escribir a su hijo, que posteriormente darían origen a la pieza que reseñamos.

Cuenta con más de 90 ediciones en todos los países de habla hispana, y su difusión fue tan amplia, ya que, fue una importante herramienta para reforzar los métodos de aprendizaje de la lectura y la escritura; por su aplicación en los primeros años de escolaridad; y también, como un material efectivo para superar el analfabetismo en la población adulta.

Los primeros silabarios eran cartillas con listados de sílabas y letras, para enseñar a leer usadas en las escuelas y otras instituciones regentadas por comunidades religiosas, que tenían el privilegio para la creación de estos textos, que, además, de incluir contenidos religiosos, eran concebidos para el adoctrinamiento cristiano. El método de enseñanza de estas primeras cartillas se fundamentó en el aprendizaje memorístico de sílabas que conformaban oraciones para la doctrina católica. Por ejemplo, la Nueva cartilla de primeras letras impresa en México entre mediados del siglo XVI y finales del siglo XVIII, se considera uno de los primeros silabarios de nuestro continente, que relacionaba los ejercicios silábicos con imágenes religiosas.

Era común también que estas cartillas incluyeran algunos ejercicios silábicos que a la vez eran fórmulas de adoctrinamiento religioso; como la oración de protección “Porlase–ñaldelasantacruz…”, […] a manera de enlace entre la presentación de las sílabas y los contenidos religiosos. (González, 2011)

Ahora bien, con las reformas borbónicas, los contenidos de los nuevos silabarios adoptaron las ideas del racionalismo y la Ilustración, que buscaban ampliar y presentar los contenidos en forma enciclopédica, incluyendo listados más completos y de casi todas las sílabas en uso. Posteriormente, con los procesos de laicidad en la educación, los contenidos fueron reemplazados para respaldar y legitimar valores en relación con la idea de patria, la identidad nacional y el civismo.

Por otra parte, con el nacimiento y masificación de la educación pública en América, los ‘silabarios modernos’ publicados entre la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX, comprendieron nuevos métodos de enseñanza de la lectura que reaccionaban al aprendizaje memorístico del alfabeto. Así, fue expresa la necesidad de crear un sistema basado en la práctica de la lectura de palabras, puesto que, la enseñanza a partir de letras y sílabas sueltas nada decían al entendimiento del educando.

Para finales del siglo XIX, los progresos en las técnicas y los sistemas de impresión revolucionarían la publicación de manuales escolares y otros textos de uso escolar. De esta forma, los silabarios, contenían numerosas ilustraciones como apoyo visual para el mejoramiento del aprendizaje de sílabas y palabras, y del método de lectura y escritura. La incorporación de imágenes hizo más ameno, interesante y fácil su uso, y, la apropiación de los contenidos; asimismo, cada palabra se asociaba no solo a la forma en que se escribía y pronunciaba, sino también al concepto representado en cada imagen que las acompañaba.

En el contexto chileno, se considera al ‘silabario’ como uno de los movimientos educativos precursores del proceso independentista, junto con ello, el Congreso Nacional Chileno promulgó la Ley General de Instrucción Primaria de 1860, donde el ‘silabario’ se instaló como la herramienta insustituible para vencer el analfabetismo.

Precursor al Silabario Hispano Americano, se destaca uno de los más efectivos de finales del siglo XIX, publicado en 1884 por la Imprenta F. Brockhaus en Leipzig (Alemania): el Nuevo método (fonéticoanalítico–sintético) para la enseñanza simultánea de la lectura y escritura compuesto para las escuelas de la República de Chile, conocido como Silabario Matte. Creado por Claudio Matte Pérez (1858–1956) uno de los primeros educadores chilenos en insertar dibujos a sus libros, que, aprovechó las asociaciones visuales que se podían establecer entre las imágenes, la representación escrita de sonidos o palabras, y, su significado. Su éxito lo llevó a ser oficializado hasta mediados del siglo XX por el Gobierno de Chile para la enseñanza, y luego se popularizó en otros países de América Latina.

El profesor Adrián Dufflocq Galdames con el Silabario Hispano Americano en sus manos. (1962). [Fotografía]. Fuente: https://urbanoramica.wordpress.com/2011/09/26/el-silabario-hispano-americano-del-profesor-dufflocq-y-los-buenos-dias-de-la-educacion-chilena/

Con base en la propuesta del Silabario Matte, el profesor Adrián Dufflocq se basó para publicar su trabajo, que buscaba lograr la simultaneidad de la escritura y la lectura, asociando imágenes con textos; además, incorporó el detallado trabajo del artista Mario Silva Ossa (1913-1950), dibujante e ilustrador gráfico de decenas de cuentos y novelas de autores chilenos y europeos, quién plasmó su aporte en el texto escolar de 1945, cuyas imágenes en plumilla, aguada y acuarela se inspiraron en la estética de las ilustraciones de los cuentos clásicos.

Silabario Hispanoamericano. (1961). [Portada]. Fuente: Fondo Documental Museo Pedagógico Colombiano.
Dedicatoria del Silabario Hispanoamericano a los niños. (1961). [Imagen]. Fuente: Fondo Documental Museo Pedagógico Colombiano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


El título, fue reflejo de la inspiración latinoamericanista e hispánica con que se concibió la obra, introduciendo en los contenidos información sobre otros países de la comunidad española y americana. Igualmente, por el deseo de integración expresado en el Silabario Hispanoamericano, tenía reproducciones de las banderas de todos los países hispanos. Por otra parte, en la contraportada, el autor dedicó su trabajo: “A los niños de habla española, con mi fervoroso deseo de hacerles llano y fácil el camino en este primer paso del conocimiento de nuestra hermosa lengua.

De acuerdo con el prólogo, el autor utilizo experiencias de la psicología infantil para elaborar el libro con el propósito de aportar a la labor del profesor de primaria y que, a la vez, sirviera a los adultos analfabetos para encontrar: “la ruta más corta en la senda luminosa del saber”. Adicionalmente, la simplicidad del texto permitió que lo utilizaran familias que se encontraban alejadas de los centros educativos, ya que, mientras los padres supieran leer y escribir, podían ser maestros de sus hijos solo siguiendo las instrucciones formuladas.

Apartado de Instrucciones del Silabario Hispanoamericano. (1961). [Imagen]. Fuente: Fondo Documental Museo Pedagógico Colombiano.

El prólogo, también comentaba sobre el método fónico–sensorial–objetivo–sintético–deductivo, que según Dufflocq rompió con los métodos anteriores:

Contiene una veintena de innovaciones en las normas de enseñanza, que la orientan, decididamente, hacia dos principios básicos pedagógicos: “de lo conocido a lo nuevo” y “de lo simple a lo compuesto”. Todo ello apoyado en plan sensorial que caracteriza al sistema. […] Con este nuevo método, el alumno tiene la satisfacción de traducir por sí solo lo que hay escrito en este libro, bastando únicamente que lo guíen al comienzo de cada lección. Quien lea las instrucciones indicadas más adelante y observe el mecanismo que mueve y enlaza las lecciones entre sí, advertirá que en este Silabario no hay necesidad de leerle al alumno palabra alguna a través de todo el libro, y, por lo tanto, no podrá aprender de memoria sus lecciones. (Dufflocq, 1953)

Bajo el método del Silabario Hispano Americano, el maestro en muchos casos pasaba a desempeñar un papel de observador, debido a que, con una breve instrucción, los estudiantes podían continuar las lecciones de forma autodidacta. Así, aprendían sonidos completos (cimiento del lenguaje fonético), para establecer relaciones entre los sonidos del habla y su representación escrita.

Apartado de Instrucciones del Silabario Hispanoamericano (nótese la ilustración del maestro y su alumno). (1961). [Imagen]. Fuente: Fondo Documental Museo Pedagógico Colombiano.

El método aplicó la separación de las palabras en sílabas, y agregó el uso de las consonantes p, l, y m para iniciar el aprendizaje. Asimismo, como ya se referenció las imágenes hicieron más fácil la asimilación y asociación de las palabras con objetos, formas, sujetos, etc. Una vez se avanzaba en las lecciones, el texto tenía varios cuentos cortos para el aprendizaje de la lectura, siendo el elemento para finalizar el proceso de alfabetización del educando.

Actualmente el Silabario sigue vigente, y se considera un instrumento práctico para las escuelas y procesos de alfabetización. En este sentido, según el autor, el aprendizaje en los niños sería significativo si las primeras herramientas para dicho fin captaban su interés y estimulaban su curiosidad.

Si el niño comprendía la utilidad del primer libro que llegaba a sus manos, podría tener un proceso de formación fructífero para desarrollar sus capacidades; para acercarse, explorar y descubrir el mundo que comenzaba a conocer; y por supuesto, el propósito de la obra: aprender a leer.

Para el profesor Adrián Dufflocq, la obra era una herramienta escolar capaz de infundir ánimo y convicción en el niño. Ella podría ser un fundamento potente para determinar su proceder en la vida, en la que, es decisiva la primera instrucción escolar recibida. De este modo, se evidencia la importancia del Silabario Hispano Americano a partir de tres contextos: espacial, temporal y referencial.

En el espacial, el libro se popularizó en todos los países de habla hispana (incluyendo España donde, fue aprobado y aplicado como sistema de aprendizaje). Desde el contexto temporal, se ha destinado para la enseñanza en primaria desde su publicación en 1945 hasta hoy, siendo una importante obra elogiada por maestros y pedagogos; igualmente fue comercializado por diferentes editoriales y conocidas librerías, incluso circulando versiones en el mercado pirata. Y, para el referencial, el Silabario procuró mejoras a versiones de otros textos similares publicados durante el siglo XIX, como, por ejemplo, el ya referenciado Silabario Matte de 1884 escrito por el educador Claudio Matte; y también, el silabario de 1849 creado por el profesor argentino Domingo Faustino Sarmiento (1811–1888), conocido como Método de lectura gradual.

Como se mencionó anteriormente, España certificaba oficialmente el 14 de diciembre de 1951, a través de la Escuela Preparatoria del Instituto “Ramiro de Maeztu” de Madrid al profesor Dufflocq por enseñar a leer y escribir a 20 niños de 5 y 6 años, en 45 días utilizando el Silabario. Con ese propósito, el Instituto aplicó un examen que comprobó la eficacia de la obra del profesor chileno, prueba que contó con la supervisión del Inspector General de Enseñanza Primaria de España y otras autoridades docentes españolas.

Además del testimonio anterior sobre sus resultados, se presentaban otras opiniones positivas de maestros y directores de distintas escuelas superiores e institutos, sobre la utilidad del Silabario como herramienta de uso escolar.

El resultado obtenido en esta escuela fué espléndido, pues como a los cinco meses sabían leer y escribir correctamente, siendo que el curso de niñas está formado por alumnas cuya inteligencia está un poco bajo de lo normal. Nora Alvarado, Escuela Superior de Nigas NQ 52, Valparaíso”. (Dufflocq, 1953)

Como material para los procesos de alfabetización en adultos, resultó muy eficiente, ya que, con una breve instrucción, el adulto analfabeto comprendía el método y posteriormente, continuaba por su cuenta con las lecciones, logrando el aprendizaje en cuatro o cinco semanas.

De 100 alumnos campesinos […], 96 fueron promovidos a Segunda Preparatoria leyendo correctamente. Miguel Jaramillo Benítez. Director, Chincolco”. (Dufflocq, 1953)

El “Silabario Hispanoamericano”, método de alfabetización. (s.f.). [Imagen]. Fuente: https://www.bibliotecanacionaldigital.gob.cl/colecciones/BND/00/RC/RC0109600.pdf

En conclusión, destacamos la obra del profesor Adrián Dufflocq, por ser una importante herramienta pedagógica para la instrucción escolar en la primera infancia y los procesos de alfabetización de adultos en el territorio hispano. Su legado, es una pieza fundamental para construir, historiografiar y narrar los procesos educativos; y en efecto, para la colección bibliográfica del Museo Pedagógico Colombiano, como un documento histórico fundamental con relación a los procesos de enseñanzaaprendizaje en los ramos de la lectura y la escritura de diferentes generaciones hispanohablantes de la segunda mitad del siglo XX.

El Silabario Hispano Americano ha sido para los maestros como un hallazgo bendito. Hilda G. De Poblete. Directora Escuela Montessori, Talca”. (Dufflocq, 1953)

Para conocer el Silabario Hispano Americano, otros manuales escolares en relación con la enseñanza de la lectura y la escritura; diferentes objetos e implementos escolares de la historia, memoria escolar, y la práctica educativa y pedagógica; la colección de juegos y juguetes; y los archivos pertenecientes a los fondos documentales y bibliográficos que salvaguardamos y exhibimos en el Museo Pedagógico Colombiano. Convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional, estudiantes, egresados, investigadores, docentes, administrativos y miembros externos de la comunidad académica, colectivos pedagógicos y a todas las personas interesadas en conocernos, apoyarnos y difundir nuestras labores, a visitarnos de lunes a viernes entre 8:00 a.m. y 5:00 p.m. en las instalaciones del Museo ubicadas en Bogotá en la calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’) en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la Universidad Pedagógica Nacional.

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Palabras clave: Silabario Hispano Americano; Adrián Dufflocq; Silabarios; Enseñanza de la lectura; Enseñanza de la escritura; Manuales Escolares; Pedagogía; Educación; Museo Pedagógico Colombiano.

 

Autoría: Cristian Camilo Idarraga Ballén – Estudiante de la Licenciatura en Educación Básica con énfasis en Ciencias Sociales.
Revisión y corrección de estilo:  Museo Pedagógico Colombiano.

 

Referencias:

Andricaín, S., (2015). Algunos clásicos de la ilustración para niños en Latinoamérica. América sin nombre, N° 20, 41–48. Fuente: https://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/53486/1/America-Sin-Nombre_20_05.pdf

González, B., (2011). Historia de los silabarios en español. Letraria. Fuente: https://letralia.com/254/articulo05.htm

memoriachilena.gob.cl. (s.f) Silabario hispano americano (1945). Fuente: https://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-97792.html

Zamora, D., (2019). Reescrituras del Silabario Hispano americano en la poesía chilena reciente. Literatura y Lingüística, N° 39, 33–53. Fuente: https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0716-58112019000100033

bibliotecanacional.gob.cl. (2023). ¿Cómo aprendimos a leer? Los silabarios de nuestra historia. Fuente: https://www.bibliotecanacional.gob.cl/noticias/como-aprendimos-leer-los-silabarios-de-nuestra-historia

archivonacional.gob.cl. (s.f.). Ley General de Educación Primaria del 24 de noviembre de 1860. Fuente: https://www.archivonacional.gob.cl/ley-general-de-educacion-primaria-del-24-de-noviembre-de-1860-0

urbanoramica.wordpress.com. (2011). El «Silabario Hispano Americano» del Profesor Dufflocq y los buenos días de la Educación Chilena. Fuente: https://urbanoramica.wordpress.com/2011/09/26/el-silabario-hispano-americano-del-profesor-dufflocq-y-los-buenos-dias-de-la-educacion-chilena/

memoriachilena.gob.cl. (s.f). La enseñanza de las primeras letras: Los silabarios chilenos. Fuente: https://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-336761.html

Pieza del mes de agosto de 2023: Plumas de escritura con plumillas intercambiables

Para esta ocasión el Museo Pedagógico Colombiano, de acuerdo con su compromiso histórico para la conservación, investigación y divulgación de la memoria y la cultura material educativa, como también el estudio sobre los saberes y prácticas escolares, eligió como pieza del mes la colección de plumas estilográficas, que remiten a la caracterización de la historia de la escritura y su importancia en la formación de sujetos.

Sobre la historia de la escritura es importante señalar que en el periodo colonial era restringida, en ese tiempo únicamente el escribano (formado a través de manuales sobre Caligrafía procedentes de España), desarrolló la labor para la redacción de documentos oficiales. Posteriormente, los hijos de familias adineradas comenzaron a instruirse, puesto que, «iban a la escuela y debían aprender a leer y escribir en latín, para poder entrar a las escuelas que formaban sacerdotes y abogados»[1]. En otros casos, las primeras formas de escuela regentadas por comunidades religiosas, permitieron a distintos grupos de niños de diferentes edades, acceder a la lectura y la escritura mediante textos de doctrina cristiana.

En el S. XVIII, la paulatina descentralización de la educación dominada por la Iglesia y una mayor presencia del Estado, propiciaron la aparición de la escuela pública y el maestro que la conducía. Así, la escritura empezó a constituirse como un saber escolar al alcance de un mayor número de personas, apareciendo entonces textos y métodos específicos. Luego, entrada la segunda mitad del S. XIX, con la expansión de la escuela pública y el acceso gradual a la escritura, se inició la difusión y dotación de materiales especializados para este ramo de instrucción como plumas, engobes, tinteros y porta tinteros; elementos básicos pero indispensables para los escolares de la época.

Como precedente a nuestra pieza del mes, en nuestro Museo salvaguardamos un ejemplar de Pluma de ganso, una de las reliquias principales en la historia de la escritura, que tuvo vigencia hasta mediados del S. XIX, dado que, las primeras plumas estilográficas de cartucho y plumilla (plumín) intercambiable se produjeron a partir de la segunda década del siglo XIX, durante ese momento simultáneamente se continuaron manejando las de aves, pero con la aceleración de patentes y la producción en masa de las estilográficas desde 1880, las fabricadas con pluma de aves –que se desgastaban muy rápido– entraron en desuso. Ahora bien, el tipo de pluma que reseñamos marcó una total evolución y transformación para el ejercicio de escribir, en aspectos como la comodidad, resistencia, precisión, calidad y posibilidades en cuanto a textura, grosor, tamaño y fluidez del trazo.

En este sentido la implementación de las plumas de punta metálica y las distintas plumillas, fabricadas en acero inoxidable u oro, propiciaron la popularización de este instrumento para la escritura; además el cuerpo de estas, se comenzó a manufacturar en ebonita (polímero descubierto en 1843, producto de la mezcla de caucho y azufre), asimismo los componentes internos como el plumín hueco y las válvulas también fueron ajustadas y mejoradas.

Para 1827, se conoció la primera patente de una pluma con depósito intercambiable de tinta, otorgada al pedagogo, matemático, ingeniero y filólogo rumano Petrache Poenaru (1799–1875) que, por otra parte, realizó contribuciones a la educación rumana. La patente #3208, del 25 de mayo de 1827, titulada «Endless Porter Count» (pluma portátil que no se acaba, que se alimenta ella misma con tinta) fue conferida en París. Sin embargo, la invención del rumano no tuvo producción continua, y por tanto, la creación oficial de esta clase de plumas se le atribuyó al agente de seguros y empresario estadounidense Lewis Edson Waterman (1837–1901) quién a partir de una mala experiencia con una pluma defectuosa, decidió fabricar un nuevo modelo que corrigiera el goteo y las fugas al escribir.

De tal interés, Waterman mejoró los modelos inicialmente creados por el rumano, especialmente el sistema de llenado a través de una ranura lateral, que ahora funcionaba por acción capilar, mediante el cual, la tinta fluía hacia la plumilla de forma continua y segura para el escribiente –más adelante, famosas empresas como Conklin, Sheaffer y Parker, desarrollaron otros mecanismos de alimentación de la tinta, para corregir inconvenientes con el flujo y los derrames–. Así, en 1883 Lewis fundó en Nueva York la empresa Waterman Pen Company (segundo fabricante mundial de plumas estilográficas, vigente en la actualidad y comercializadora también de bolígrafos, portaminas y cartuchos de repuesto), luego en 1884, patentó su nueva pluma estilográfica y desde ese momento comenzó a hacerse popular. En general alrededor de 1920, para el mundo occidental aquel modelo de pluma era el principal dispositivo para escribir, y fue así hasta la comercialización masiva del bolígrafo después de la Segunda Guerra Mundial; a pesar de ello, actualmente las plumas estilográficas, representan un símbolo de elegancia y decoro.

Entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, el propósito de los fabricantes existentes, consistió en desarrollar una mejor versión de este tipo de plumas, posicionarla como el producto principal para la comunicación escrita y hacer el artefacto más accesible (en los primeros años tenían un costo de fabricación alto), debido a que solamente los miembros de familias prestantes y las personas vinculadas a la iglesia podían hacer uso de este clase de herramientas y acceder a ese nivel de instrucción. Como ya se precisó, la conformación de la República después de 1819, introdujo un interés estatal que tuvo el objetivo de masificar la escuela (mediada por la iglesia) apostándole a la creación de escuelas de primeras letras y la consolidación de un ‘sistema educativo’ para la formación de los estudiantes en los rudimentos de la aritmética, la lectura y la escritura, y así, hacer de ellos ciudadanos útiles ante la sociedad; que adicionalmente fueran educados con base en principios morales y religiosos, derivados del acercamiento a las lecturas bíblicas, a fin de replicar las enseñanzas en las generaciones más jóvenes.

Entonces, el aparato civilizador de los habitantes en nuestro actual territorio, se materializó de acuerdo con la fundación de las primeras escuelas a partir de 1822, en consecuencia, hubo un especial cuidado, respecto a la metodología de enseñanza con la que se debía impartir la fundamentación escolar de la época, a fin de cuentas, su objetivo principal era la formación ciudadanos que legitimarían la estructura social, política y económica de la naciente República.

De tal manera, el uso de esta clase de plumas, poco a poco se dirigió a las escuelas establecidas en ese momento, sin distinción de la metodología pedagógica (Lancasteriana o Pestalozziana) a la que estuviera en función; asimismo su empleo se extendió en espacios como los monasterios, con el ánimo de promover la escritura en los jóvenes y las personas del común. Junto con la pizarra de piedra –otro vestigio material de la historia de la escritura en la escuela, también exhibida en el Museo–, la pluma como soporte de la memoria testimonial e instrumento para la enseñanza y práctica de la caligrafía, hizo parte de los primeros elementos de uso masivo dentro de la experiencia escolar. Sin embargo, la filigrana y el detalle en la caligrafía, el nivel de escritura y la correcta ortografía, se consideraron aspectos del reflejo estético del ciudadano culto, bajo tal premisa, se definieron formas de separación social, marcando diferencias entre los segmentos de población culta y los considerados pobres, por tener apenas una escritura básica.

El conjunto de plumas estilográficas con plumilla intercambiable hace parte de la colección de implementos y saberes escolares del Museo Pedagógico Colombiano, y sus características principales son las siguientes: los portaplumas fabricados en madera o en plástico, tienen forma anatómica para facilitar el agarre correcto, cada uno cuenta con una longitud de 17,5 cm, y en el extremo de mayor sección se encuentra una pequeña corona metálica interna para el montaje de las plumillas metálicas. Mientras que, estas últimas miden 3 cm de largo, se insertan en la corona mediante un sistema de inserción de tubo con doblez curvo, tienen un pequeño orificio de respiración que permite la fluidez de la tinta; y una hendidura estrecha por donde esta última pasa a la punta, dándole una longitud aproximada de 20 cm.

Con relación al tiempo de fabricación y uso, establecemos que fue posterior a 1940, esto de acuerdo con algunos detalles identificados sobre el cuerpo de los portaplumas y de las plumillas. Al respecto, en los primeros se observa la inscripción ‘KICO’ (Kalusin Importing Company S. A.), empresa fundada en Barranquilla hacia finales de 1920, dedicada a la fabricación de productos en plástico, reconocida, además, como una de las primeras industrias que comercializó juguetes plásticos en Colombia. Recordemos que:

«En el país, comienza la producción de juguetes en serie y de forma más masiva en materiales como la hojalata, el hierro fundido, el celuloide y plástico a mediados de la década de 1940. Una de las principales razones del auge de esta producción local, era la imposibilidad de acceder fácilmente a las importaciones a causa de la Segunda Guerra Mundial». (Cuervo, 2017).

Mientras que, en las plumillas, se reconoce la contramarca: «GOBIERNO DE COLOMBIA – MINISTERIO DE EDUCACIÓN NACIONAL». Referente a la historia del Ministerio, en primera instancia este despacho de gobierno se instituyó en 1886 bajo el nombre de Ministerio de Instrucción Pública; posteriormente en 1923 cambió su nombre a Ministerio de Instrucción y Salubridad Públicas y, desde 1928 se le identifica como Ministerio de Educación Nacional. Es decir, las plumillas de nuestra colección fueron fabricadas expresamente por encargo del Ministerio de Educación de nuestro país, y probablemente se distribuyeron en las escuelas públicas auspiciadas por el Ministerio.

Copete, H. (2023). Plumillas metálicas intercambiables, obsérvese el detalle sobre el cuerpo de inserción de las plumillas con la inscripción: «GOBIERNO DE COLOMBIA MINISTERIO DE EDUCACIÓN NACIONAL». [Fotografía]. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano.


Para conocer, la colección de Plumas estilográficas y plumillas, otros implementos de la escritura; diferentes objetos de la cultura material de la educación y la pedagogía; la colección de juegos y juguetes de distintos periodos históricos; otros objetos e implementos escolares de la historia, la memoria escolar, y la práctica pedagógica; y los archivos pertenecientes a los fondos documentales y bibliográficos que salvaguardamos y exhibimos en el Museo Pedagógico Colombiano, convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional, estudiantes, egresados, investigadores, docentes, administrativos y miembros externos de la comunidad académica, colectivos pedagógicos y a todas las personas interesadas en conocernos, apoyarnos y difundir nuestras labores, a visitarnos de lunes a viernes entre 8:00 a.m. y 5:00 p.m. en las instalaciones del Museo ubicadas en Bogotá en la calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’) en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la Universidad Pedagógica Nacional.

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Palabras clave: Escritura; Caligrafía; Pluma Estilográfica; Plumilla; Implementos Escolares; Saber Escolar; Formación de Ciudadanos; Instrucción Pública; Museo Pedagógico Colombiano.

 

Referencias:

[1] Lozano, J; Gutiérrez, R; & Romero, F. (2010). Caligrafía expresiva, arte y diseño. Universidad Tecnológica de Pereira.

Catálogo general del Museo Pedagógico Colombiano. (2017). Sin publicar

Huineman, M. (2017). Pluma Hispana. Blogspot.com. Fecha de consulta:  agosto 8, 2023. Desde: https://plumahispana.blogspot.com/2017/04/

Supermileto.blogspot.com. (2019). La historia de la pluma de escritura. Fecha de consulta: agosto 8, 2023. Desde: http://supermileto.blogspot.com/2016/12/la-historia-de-la-pluma-de-escritura.html

Cuervo Calle, J. (2017). Historia del juguete en Medellín 1910–1940. El juguete como mediador en la transformación de los conceptos de infancia (Doctoral dissertation, Universidad EAFIT). Recuperado de: https://repository.eafit.edu.co/bitstream/handle/10784/11740/CuervoCalle_Juliana_2017.pdf?sequence=2

Historiaescritura.com. (s. f.) Historia de la Pluma Estilográfica. Fecha de consulta:  agosto 4, 2023. Desde: https://historiaescritura.com/instrumentos/pluma-estilografica

iguanasell.es. (2022). La pluma estilográfica de principio a fin. Fecha de consulta:  agosto 4, 2023. Desde: https://www.iguanasell.es/blogs/news/invencion-pluma

 

Comenio, 350 Años – Pampedia, la educación como fetiche

Estimados/as visitantes y lectores, en el marco del programa ‘Pampedia’ compartimos emisiones de audio de La Pedagógica Radio.

El programa radial, tiene como objetivo hacer una lectura pedagógica de nuestro presente, con el fin de revivir la tradición pedagógica y activar la memoria del saber pedagógico y además plantear alternativas de análisis a las coyunturas del presente relativas a la educación. En este contexto es que desde el año 2016, ‘Pampedia’ se propuso con el objetivo de revivir la tradición pedagógica y activar la memoria del saber pedagógico en nuestra contemporaneidad.

Para esta ocasión, difundimos un episodio sobre la Conmemoración de los 350 años del fallecimiento de Juan Amos Comenio.

Piezas con Voz – Diálogos a través de los objetos del Museo Pedagógico Colombiano: Lecciones de Cosas

Estimados/as visitantes, escuchas y lectores, los invitamos a disfrutar de un conjunto de pódcasts realizados en el marco de la virtualidad -Covid-19- por estudiantes de práctica del Museo Pedagógico Colombiano del programa en Pedagogía 2021-2 de la Universidad Pedagógica Nacional.

En esta ocasión, difundimos un pódcast sobre los tres tomos de los manuales de ‘Lecciones de Cosas‘ de 1921, que resalta la importancia de las ideas de la pedagogía propuesta por Enrique Pestalozzi, el método intuitivo mediante el cual se llega al aprendizaje, y la enseñanza de los elementos del universo «de las cosas a las palabras (ideas)».

Pieza Audiovisual – Campaña de Donación de Objetos y Documentos 2022-I: «Tus recuerdos escolares en el Museo…»

Estimados/as colegas, lectores y visitantes, compartimos la pieza audiovisual realizada con apoyo de La Pedagógica Radio, para la difusión de la «Campaña de Donación de Objetos y Documentos – Tus recuerdos escolares en el Museo», la cual tiene el objetivo de ampliar la colección de materiales, objetos y fondos documentales, y asimismo consolidar la memoria material del Museo Pedagógico Colombiano, la cual tendrá una duración de tiempo entre el 2 de mayo y el 10 de Junio de 2022.

La recepción de los elementos se hará entre 8:00 a.m. y 5:00 p.m., en las instalaciones del Museo Pedagógico Colombiano, ubicado en Calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’) Centro Cultural ‘Paulo Freire’.

¡Esperamos sus Aportes!

Exposición: «Revivir la Escuela»

Estimados/as colegas y visitantes, compartimos la información sobre la exposición: «Revivir la Escuela», inaugurada por motivo de la celebración del 30 Aniversario del Centro de Investigación MANES, en la cual se incluyen materiales del Fondo Histórico Documental tales como cuadernos escolares, trabajos de alumnos, programaciones de clase, láminas murales, documentos personales de maestros y maestras, etc. La exposición estará abierta al público del 28 de abril al 20 de mayo en la Facultad de Educación de la UNED (c/Juan del Rosal, 14, 28040 – Madrid).

El Fondo Documental de MANES está disponible para su consulta en el Archivo General de la UNED, que desde ahora se encargará de su custodia, catalogación y conservación.

Para consultar información detallada  sobre la exposición dar click en el siguiente enlace: Exposición Revivir la Escuela.

Campaña de Donación de Objetos y Documentos 2022-I: «Tus recuerdos escolares en el Museo…»

Estimados/as colegas, lectores y visitantes, compartimos la información sobre el lanzamiento de la «Campaña de Donación de Objetos y Documentos – Tus recuerdos escolares en el Museo«, la cual se realizará con el objetivo de ampliar la colección de materiales, objetos y fondos documentales, y asimismo consolidar la memoria material del Museo Pedagógico Colombiano, la cual tendrá una duración de tiempo entre el 2 de mayo y el 10 de Junio de 2022.

Se recibirán: Manuales Escolares, Textos, Libros; Implementos antiguos de uso en la Enseñanza y Vida Escolar; Cuadernos; Material Científico; Juguetes; Material Didáctico; Fotografías antiguas; Documentos y Elementos relacionados con la Memoria e Historia del antiguo Instituto Pedagógico Nacional para Señoritas y la Universidad Pedagógica Nacional, los cuales abarcaran un marco de tiempo a partir del siglo XIX y hasta 1965.

La recepción de los elementos se hará entre 8:00 a.m. y 5:00 p.m., en las instalaciones del Museo Pedagógico Colombiano, ubicado en Calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’) Centro Cultural ‘Paulo Freire’.

¡Esperamos sus Aportes!

Pieza del mes de febrero de 2022: Manual de Enseñanza Mutua

Antes de comenzar, te invitamos a escuchar nuestro Pódcast sobre el Manual de Enseñanza Mutua, realizado por estudiantes de Práctica del Museo Pedagógico Colombiano del programa en Pedagogía 2021-2 de la Universidad Pedagógica Nacional:

Como pieza del mes, hemos elegido el ‘Manual de Enseñanza Mutua para las Escuelas de Primeras Letras’, que hace parte de la colección de Cartillas y Manuales de Disciplinas Escolares que pertenecen al Fondo Documental Bibliográfico del Museo Pedagógico Colombiano. Manual que fue comisionado por el Director General de Instrucción Pública de la República de la Nueva Granada en 1845, y redactado por José María Triana —prócer de la independencia— considerado uno de los primeros pedagogos de nuestro país en la época en que inició la conformación y definición de la República en el territorio nacional.

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Herencia directa de la pedagogía de la Escuela Lancasteriana, fue el primer método oficial para la enseñanza utilizado en el territorio colombiano, el cual adoptó las prácticas del Sistema de Enseñanza Mutua, ideado e implementado por el pedagogo inglés Joseph Lancaster a finales del siglo XVIII, en el contexto y sociedad marcado por la Revolución Industrial (1760–1840) periodo en que la humanidad vivió el mayor conjunto de profundas transformaciones económicas, tecnológicas, culturales y sociales de la historia.

El proceso de génesis y legitimación de nuestro Estado–Nación, como la ordenación y consolidación de la República, tuvo entre otros fines la formación de la población que habitaba el territorio, como un mecanismo para instruir al pueblo y lograr la conformación de una sociedad más justa y buscar mejor calidad de la existencia humana, para dicho propósito los habitantes debían ser instruidos en el aprendizaje de un conjunto de saberes básicos (lectura y escritura en un principio) y conocimientos a través de las primeras escuelas públicas como concepto y espacio de sociabilidad fundamental, que los llevarían a alcanzar el estatus ciudadanos desde una noción de patriotismo, moralidad y el entendimiento de los derechos y deberes que caracterizan el buen funcionamiento de una sociedad:

[…] lo que necesitaba el Estado eran buenos ciudadanos y estos no brotaban por naturaleza, sino que se formaban por la buena educación que lograría desterrar la ignorancia generada en la Colonia […] (Sánchez, 2006, p. 85).

Por lo cual, para dicha tarea, se tuvo en cuenta la creación de las Escuelas de Primeras Letras que existieron en el país desde 1822, en ese orden de ideas, se decretaron las siguientes leyes relacionadas:

La ley 8 del 2 de agosto de 1821 establece en Colombia la instrucción pública obligatoria para los niños entre 6 y 12 años de edad, y otros decretos que pretenden la uniformidad de métodos, y de contenidos, agregando el conocimiento de los derechos y deberes del hombre en sociedad y formación de maestros para la difusión del método lancasteriano” (Gutiérrez, 2014, p. 129).

La ley del 6 de agosto de 1821 establece la creación de escuelas para niñas en los conventos de religiosas, y en lugares con más de 100 habitantes, toda provincia debía tener por lo menos un colegio con fondos locales y si los gastos de la guerra lo permitían con fondos del tesoro nacional, escuelas normales con el método lancasteriano o enseñanza mutua” (Ibíd).

De esta forma, adoptar los principios y prácticas pedagógicas del Sistema de Enseñanza Mutua, implicó pensar por primera vez en la concepción del sistema educativo colombiano, al menos en la época en que nuestro país era conocido como ‘La Gran Colombia’ (1819–1831).

Respecto al Manual, cuando este llegó a La Gran Colombia tuvo dos traducciones, la primera en 1822 y la que es objeto de nuestro interés hasta 1845, realizada por Don José María Triana (1792-1855) nacido en Zipaquirá, considerado el institutor y pedagogo más antiguo de la República colombiana, quién por pedido directo del General Francisco de Paula Santander, fue encargado de regentar en Bogotá la primera escuela fundada por el sistema de Lancaster, de esta manera, fundó el 1ro. de julio de 1827 el primer colegio de enseñanza privada en Colombia, donde se puso en marcha el sistema de enseñanza mutua hasta entonces desconocido en el país.

A consecuencia de sus preocupaciones por la enseñanza, en 1845 la Dirección General de Instrucción Pública le confió la redacción de algunos manuales para los métodos de enseñanza primaria, que posteriormente se publicarían; y también, el Gobernador de la provincia de Bogotá, lo encargó de fundar la Escuela Normal y de dar clases en ella. Además de las actividades de índole pedagógico y disciplina escolar, desempeñó varios cargos públicos, entre ellos, la Dirección de la Escuela Normal, para la que fue nombrado desde 1849 y hasta 1854 –meses antes de su muerte–.

José María Triana (1910). [Retrato]. Fuente: https://biblioteca.academiahistoria.org.co/pmb/opac_css/doc_num.php?explnum_id=488

Respecto al legado de su producción literaria de orden pedagógico, cabe resaltar además del Manual de enseñanza mutua para las escuelas de primeras letras, los siguientes:

  • Manual del sistema de enseñanza mutua aplicada á las escuelas primarias de los niños de 1826.

  • Lecciones de Gramática Castellana arregladas al método de enseñanza mutua, aprobadas por la Dirección General de Instrucción Pública y mandadas enseñar en las escuelas de la Nueva Granada de 1846.
  • Manual que deben tener presente los profesores de las escuelas para la enseñanza de gramática castellana, según el método de Pestalozzi de 1846. 
  • Manual para los preceptores de enseñanza primaria ó instrucción moral y religiosa, adoptado por las escuelas de la provincia de Bogotá de 1851.

Para tener en cuenta, los manuales escolares sirvieron como objeto de la enseñanza desde el siglo XVII, constituyéndose como la exposición de una disciplina escolar de manera ordenada y secuencial, estos estaban dirigidos exclusivamente a los maestros, pues una de sus funciones se fundaba en regular las prácticas de enseñanza y los saberes que circulaban por la escuela, pero también cumplían la tarea de:

simplificar las escrituras y los lenguajes que existían […]. Este modo de simplificación era concebido como un arte, dado su carácter de reducción de la proliferación de signos y significaciones. El manual debía decir en forma simple lo que era complejo y que los tratados o estudios eruditos no hacían, pues eran dirigidos a un público especializado” (Quiceno, 2001, p. 53).

Para comprender el concepto de Enseñanza Mutua, herencia del ‘Lancasterianismo’, debemos precisar algunas de sus particularidades, desde las cuales se entiende la importancia misma de nuestra pieza del mes, así, los principios del método, lo definían como un sistema de fácil y rápida disciplina escolar, donde primaban el absoluto silencio y el orden exigente, para alcanzar con éxito y en tiempo breve el aprendizaje de los niños y la labor del maestro sin ningún tipo de distractores. Igualmente, en la Escuela Lancasteriana, los estudiantes, dirigidos por el maestro, seguían un curso de instrucción o aprendizaje mutuo, es decir, que la enseñanza se daba de manera compartida, de ese modo, los estudiantes más avanzados o con mayor progreso en el aprendizaje de la lectura, escritura, aritmética, compartían sus conocimientos con los estudiantes menos aventajados colaborando con el maestro en los procesos de aprendizaje, de esta manera, se convertían en monitores dentro del espacio del aula escolar. Entonces, por la dinámica propia de este modelo, también podía enseñar alguien que estaba en proceso de aprender, y gracias a los estudiantes monitores, el maestro tenía la capacidad de atender entre 500 y 1000 niños en una sola Escuela, siendo, además un modelo eficiente y económico de escuela para las masas.

Visión general del aula de clase según el sistema lancasteriano o mutuo. Los niños están sentados en sus bancos; los monitores permanecen de pie en el lado izquierdo; el monitor general se ubica en el centro del aula, subido a un taburete; el maestro, a la derecha, dirige la clase; unos padres con sus dos hijos contemplan la escena junto a la entrada, en la izquierda de la imagen. (1823). El grabado permite ver el funcionamiento modélico de un aula de clase según el sistema de enseñanza mutua en un momento en el que varios monitores, en la mitad izquierda de la clase, disponen la tarea de sus respectivos grupos de alumnos. El monitor general, subido a un taburete, parece indicar la tarea a la otra mitad de la clase, el maestro ejerce como director que coordina la marcha general de la clase y una familia contempla la escena. [Grabado] Fuente: https://www.um.es/muvhe/espacios-edificios/aula-o-clase-con-alumnos-monitores-maestro-y-familia-lancaster-traduccion-al-portugues-10200/

 

Manual de Enseñanza Mutua, p. 3 (1845). [Imagen]. Fuente: http://www.idep.edu.co/wp_centrovirtual/wp-content/uploads/2015/12/1845%20-%20Manual%20de%20Ensenanza%20Mutua%20para%20las%20Escuelas%20de%20primeras%20letras.pdf

 

Para finalizar, exponemos algunos aspectos interesantes de los propósitos pedagógicos del Manual escritos por el autor. Así, en la introducción describía:

 

 

 

 

 

 

 

Manual de Enseñanza Mutua, p. 35 (1845). [Imagen]. Fuente: http://www.idep.edu.co/wp_centrovirtual/wp-content/uploads/2015/12/1845%20-%20Manual%20de%20Ensenanza%20Mutua%20para%20las%20Escuelas%20de%20primeras%20letras.pdf

 

Sobre, los monitores y la mutualidad como base para la enseñanza según este método, Triana precisaba:

 

 

 

 

 

 

Manual de Enseñanza Mutua, p. 59 (1845). [Imagen]. Fuente: http://www.idep.edu.co/wp_centrovirtual/wp-content/uploads/2015/12/1845%20-%20Manual%20de%20Ensenanza%20Mutua%20para%20las%20Escuelas%20de%20primeras%20letras.pdf

 

 

Para concluir, en las observaciones finales del Manual, el autor a modo de hacía una plegaria a modo de anhelo para los objetivos del “proyecto pedagógico” nacional de la época:

 

 

 

 

Así, resaltamos el legado histórico del Manual de Enseñanza Mutua, por su impacto histórico en el desarrollo de las actividades de instrucción realizadas en las primeras escuelas públicas de enseñanza fundadas en la nación después del periodo colonial, y su aporte en la evolución de los modelos pedagógicos y las primeras reformas educativas que se implantaron en el país dentro del naciente “sistema escolar colombiano” del siglo XIX, donde una incipiente idea de Estado “moderno” y educador, se planteó un proyecto para generalizar los conocimientos más indispensables en provecho de la formación y construcción de ciudadanos para legitimarse como República.

Para conocer y consultar el Manual de Enseñanza Mutua para las Escuelas de Primeras Letras, otros textos, manuales de alfabetización y demás archivos pertenecientes al fondo documental; y también los objetos e implementos escolares de la historia y la práctica pedagógica que salvaguardamos y exhibimos en el Museo Pedagógico Colombiano, convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional, estudiantes, egresados, investigadores, docentes, administrativos y miembros externos de la comunidad académica, colectivos pedagógicos y a todas las personas interesadas en conocernos, apoyarnos y difundir nuestras labores, a visitarnos de lunes a viernes entre 8:00 a.m. y 5:00 p.m.  en las nuevas instalaciones del Museo ubicadas en Bogotá en la calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’) en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la Universidad Pedagógica Nacional.

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Palabras clave: Manual de Enseñanza Mutua; José María Triana; Joseph Lancaster; Manuales Escolares; Educación; Enseñanza Mutua; Monitores; Maestro; Proyecto de Nación; Museo Pedagógico Colombiano.

 

Referencias

Catálogo general del Museo Pedagógico Colombiano. (2017). Sin publicar

Triana, J. M. (1845). Manual de enseñanza mutua para las escuelas de primeras letras. Impreso por J.A. Cualla. Bogotá. Recuperado de: http://www.idep.edu.co/wp_centrovirtual/wp-content/uploads/2015/12/1845%20-%20Manual%20de%20Ensenanza%20Mutua%20para%20las%20Escuelas%20de%20primeras%20letras.pdf

Quiceno, H. (2001). «El Manual Escolar: Pedagogía y Formas Narrativas». En: Revista Educación y Pedagogía. Medellín: Facultad de Educación. Vol. XIII, No. 29-30, (enero-septiembre), pp. 53–67. Recuperado de: https://www.academia.edu/11799932/EL_MANUAL_ESCOLAR_PEDAGOGÍA_Y

Gutiérrez, L. H. (2014). A modo de historiografía de la educación colombiana en los primeros años de independencia. PRA, 14(15), 125–140. https://doi.org/10.26620/uniminuto.praxis.14.15.2014.125-140. Recuperado de: https://revistas.uniminuto.edu/index.php/praxis/article/view/997/937

García Sánchez, B. Y. (2006). Proyecto pedagógico de la Gran Colombia: una ruptura frente a los ideales republicanos. Revista Científica, (9), 69–113. https://doi.org/10.14483/23448350.353. Recuperado de: https://revistas.udistrital.edu.co/index.php/revcie/article/view/353/532  

Orjuela, L. (1910). José María Triana: Prócer de la Independencia y pedagogo el más antiguo de la República. Biografía tomada «del número extraordinario de la Revista de Instrucción Pública, editado con motivo del Centenario de la Independencia Nacional«. Bogotá, Imprenta Nacional. Recuperado de: https://biblioteca.academiahistoria.org.co/pmb/opac_css/doc_num.php?explnum_id=488