Pieza del mes de julio 2026: Mujer, educación y feminidad: la transformación del ideal de formación femenina a inicios del siglo XX en ‘El Libro de la Educadora’.

En virtud de su compromiso con la conservación, la investigación, la difusión de la memoria pedagógica y la historiografía de sus colecciones patrimoniales, el Museo Pedagógico Colombiano presenta El Libro de la Educadora como pieza del mes, texto que hace parte del Fondo Documental Bibliográfico (Colección Manuales Escolares) y en el que las mujeres “[…] han de encontrar todo aquello que buscaron en vano en otros libros, y de que pueden leer con entera confianza, pues no se dirigen a un fantasma femenino, sin consistencia real… ¡Han sido escritos totalmente para ellas!”  (Combes, 1910, p. 8).

Sello Nihil Obstat en El Libro de la Educadora. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano Fotografía de: Jennifer Ximena Cruz Beltrán, 2026.

Este novedoso ejemplar fue escrito por Pablo Combes y pertenece a la colección Biblioteca de La Mujer Cristiana. La obra publicada en 1910 por la casa editora Herederos de Juan Gili (Barcelona) se presentó como una versión autorizada por parte de los editores franceses Aubanel Frères, lo que evidencia su circulación internacional y su respaldo editorial. Asimismo, el texto contó con el sello Nihil Obstat[1], otorgado por el censor Bartolomé Cintas y la inscripción Imprimátur[2] dispuesta por orden del licenciado Salvador Carreras. En particular, estas características revelan el control y la validación doctrinal que la Iglesia católica ejercía sobre las publicaciones dirigidas a la formación religiosa, moral y educativa de la mujer a inicios del siglo XX.

IL TUFFATORE (2021). El Libro de la Educadora. [Portada]. https://iltuffatore.es /book/combes-pablo-el-libro-de-la-educadora/

A través de diez capítulos, la publicación planteaba distintos aspectos de la educación femenina: desde los principios de la educación maternal, las primeras nociones del esfuerzo, temas como el juego, el aprendizaje de habilidades básicas (dibujar, escribir y leer), la educación en el entorno familiar y fuera de él, hasta la formación de la juventud antes y después de su ingreso a la vida social. Finalmente, se enfatizaba sobre el papel permanente de la madre como educadora y se ampliaba su acción en la sociedad. Adicionalmente, el índice del volumen revelaba que el documento era parte de un plan general de formación integral contemplado en la colección Los cuatro libros de la mujer.

Esta distribución temática muestra una nueva concepción para entender el rol femenino. En consecuencia, en función de la educación de la mujer se definió la misión suprema de la feminidad. Cabe destacar que según Combes (1910) surgiría “[…] en ella un nuevo instinto, el de la información intelectual y moral, la facultad de educación, complemento de la maternidad” (pp. 20-21); a partir de ello se situó la labor educativa como una extensión directa de la experiencia materna. Por lo tanto, “ya no es la madre que mece la cuna, sino la mujer que dirige los vacilantes pasos del que debe educar” (p. 21). Este enunciado indica una transición desde el cuidado físico hacia la formación moral e intelectual como una exteriorización de su amor materno.

Igualmente, este proceso se plasmó en la línea editorial que presentó ‘lo educativo’ como el término fundamental para el desarrollo del volumen que cerró la colección. En este tomo, Combes (1910) afirmaba que las “[…] esposas tiernas, amas de casa vigilantes, madres inteligentes y amorosas, querrán convertirse en educadoras perspicaces á ejercer con incansable fidelidad, constancia y ardor la segunda y más elevada maternidad, la de formar almas [sic]” (p. 30). De este modo, la mujer se concibió como un ser en constante transformación, cuya función se ampliaría progresivamente.

Desde esta perspectiva, la educación se configuró como una práctica constante y temprana. Combes (1910) sostenía que “la vida depende de la infancia como depende la cosecha del grano que se siembra” (p. 32), una idea que reforzaba la necesidad de intervenir desde los primeros años. De esta manera, había que “[…] aplicarse desde el principio, desde la primera hora, pues nunca es demasiado pronto” (p. 35). Por esta razón, el autor entendía que la formación del individuo dependía de la consolidación de unos hábitos. En consecuencia, los principios educativos podían “[…] resumirse en estas dos fórmulas: luchar contra las malas tendencias, y, […] engendrar los buenos hábitos, que determinarán en el niño una segunda naturaleza, ó, para ser más exactos, una naturaleza mejor [sic]” (p. 37).

Dicha labor implicaba por parte de la madre un conocimiento profundo del niño y una intervención ajustada a él. Al respecto, Combes (1910) aseguraba que:

 “[…] cuando [ella] conozca perfectamente la naturaleza de su hijo y los recursos de los que dispone, organizará los elementos dispersos y los fijará […] en límites proporcionados á su carácter y tendencia. Formará los buenos hábitos […] y le proporcionarán un desarrollo normal y continuo [sic]” (pp. 48-49).

Por consiguiente, la educadora no solo orientaba, sino que también estructuraba activamente el desarrollo físico y moral de su hijo, consolidándose como una figura central en su formación. Así, El Libro de la Educadora no solo daba cierre a la colección bibliográfica, sino que también redefinió el alcance del ideal femenino al proyectar a las mujeres como gestoras fundamentales para la configuración moral y social de las naciones. Tal como sugería Combes (1910), “ninguna nace educadora; educar niños es una ciencia de razón, de corazón y de experiencia” (p. 74).

Precisamente, la Biblioteca de la Mujer Cristiana está conformada por varios tomos que abordaban distintas dimensiones del rol femenino a inicios del siglo XX. A continuación, se presentan los contenidos específicos de los tres volúmenes que le anteceden a la pieza del mes –se respeta la estructura de los textos y el estilo de ortografía original–:

Todocoleccion (2008). El Libro de la Esposa. [Portada]. https://www.todocoleccion.net/libros-antiguos/ combes-libro-esposa-1908~x34327564

Volumen I: El Libro de la Esposa

Introducción. — La principal preocupación de la mujer, considerada únicamente como esposa, es decir, como compañera del hombre, debe de ser: amar á su marido, hacerle dichoso, hacerse amar de él, y encontrar en ello su propia felicidad.

Capítulo I. — La esposa debe conocer a su marido á fin de armonizar su propio carácter con el de él. — Para esto ha de estudiarlo con afectuosa solicitud, si no antes, al menos después de su matrimonio. — Ha de aprender a leer en sus maneras, su actitud, en sus miradas, para adivinar de este modo todos sus pensamientos, así como sus penas y alegrías.

Capítulo II. — Cómo la esposa ha de amar á su marido. — Como al compañero de toda su vida, como a un amigo que debe reemplazarla en todo. — El afecto conyugal es una especie de condensación de todos los demás afectos.

Capítulo III. Cómo la esposa hará feliz á su marido. — Proporcionándole alegrías, evitándole penas y compartiendo con él las penas y alegrías.

Capítulo IV. Cómo debe la esposa hacerse amar de su marido.  — Papel que han de jugar los encantos físicos y la coquetería en el afecto conyugal.

Capítulo V. — Cualidades prácticas de la esposa, útiles á la prosperidad del hogar: las de una buena ama de casa, de una mujer económica, de una mujer laboriosa y previsora.

Capítulo VI. — Cualidades morales de la esposa. — Igualdad de carácter, buen humor, complacencia, bondad, abnegación, paciencia.

Capítulo VII. — Cualidades intelectuales de la esposa— Satisfacción que procede á su marido la mujer de inteligencia culta, capaz de sostener una conversación. — Lecturas en común. — Paseos en común. — Visita á los museos. — Viajes.

Capítulo VIII. — Cultura estética de la esposa. — El arte en el hogar. — Cómo puede hacer el hogar agradable á su marido y retenerle en él á su lado.

Capítulo IX. — Cómo la esposa conservará la fidelidad de su marido. — Cómo ha de defenderle de las tentaciones que podrían alejarle de ella.

Capítulo X. — Cómo la esposa afianzará su propia fidelidad. — Cómo ha de defenderse contra aquello que pueda desviarla de sus deberes como esposa.

Capítulo XI. — Conjunto de condiciones necesarias para la fidelidad de ambos.

Conclusión. — La felicidad conyugal necesita su complemento natural: la felicidad materna (Combes, 1908, p. 9-10).

Todocoleccion (2013). El Libro del Ama de Casa. [Portada]. https://www.todocoleccion.net/libros-antiguos-religion/el-libro-ama-casa-biblioteca-mujer-cristiana-pablo-combes-1908~x475620162

Volumen II: El Libro del Ama de Casa

Introducción. – No nos proponemos escribir un simple Manual de Economía Doméstica: esta materia ha sido tratada con más ó menos éxito en numerosas obras, y nuestro fin no consiste en abordar los detalles minuciosos que exigiría un estudio completo de la cuestión. Nuestra finalidad es mucho más esencial, á saber: la exposición racional del hogar doméstico, no sólo desde el punto de vista material, sino también y sobre todo desde el punto de vista: intelectual, moral, estético, educador, etc… En conjunto una ojeada a la multiplicidad de atribuciones que incumben al ama de casa deseosa de llevar á feliz término todos sus deberes.

Primera parte: Organización moral del hogar doméstico

Capítulo I. — Importancia de la organización moral del hogar doméstico. —Se impone una regla de conducta. — Inconvenientes de la falta de un régimen regular. — Distribución del tiempo.

Capítulo II. — El hogar doméstico, centro de atracción irresistible para todos los miembros de la familia. — Atracción material, moral, intelectual, estética. — El «interior» agradable y encantador. — El verdadero «arte de la mujer» es la estética doméstica.

Capítulo III. — Relaciones exteriores. — Parientes. — Amistades. — Conocimientos sociales. — Negocios — Buenas obras.

Capítulo IV. — Organización de la educación, sea en la familia, sea en el exterior.

Capítulo V. — Papeles eventuales que un ama de casa puede ser llamada á representar.

Segunda parte: Organización material del hogar doméstico

Capítulo I. — Problema general de la organización del hogar doméstico. —Proporción entre los gastos del matrimonio y los recursos con que cuenta. —Establecimiento y distribución del presupuesto doméstico entre las diversas necesidades del hogar, de manera que deje un margen más ó menos importante para el ahorro y para la constitución de un fondo de reserva.

Capítulo II. — Condiciones de la buena administración doméstica. —Utilidad de los cuidados en la manutención. —Importancia de las pequeñas economías. — Inconvenientes de los gastos menudos.

Capítulo III. — Elección y arreglo de las habitaciones y el mobiliario, desde el punto de vista de la economía, del adorno y de la higiene.

Capítulo IV. — Organización de la alimentación y de las comidas, desde el punto de vista de la economía, del adorno y de la higiene.

Capítulo V. — Organización de todo lo referente al vestido y cuidados del cuerpo, desde el punto de vista de la economía, del adorno y de la higiene.

Capítulo VI. — Diversas organizaciones. — Calefacción. — Alumbrado. — Atención que merece fórmula «gastos diversos».

Conclusión. — Un ama de casa tiene tantas y tales atribuciones que no puede pensar en ser «otra cosa» (Combes, 1908, pp. 11-12)

IberLibro (2023). El Libro de la Madre. [Portada]. https://www.iberlibro.com/servlet/BookDetailsPL?bi=31734035087

Volumen III: El Libro de la Madre

Introducción. — Grandeza, alegrías, dolores y deberes de la maternidad. Justificación del objeto y plan del «Libro de la Madre».

Capítulo I. — Preparación á la maternidad. — Necesidad que tiene la mujer de prepararse de antemano á cumplir bien las diversas obligaciones de la maternidad.

Capítulo II. — Cómo se debe querer á los hijos. —Madres egoístas que sólo quieren á sus hijos para sí mismas. — Madres ciegas que no saben quererlos. — Deben querer á los hijos por ellos mismos y siempre con la vista fija en su porvenir.

Capítulo III. — Obligaciones materiales de la madre. — Desarrollo físico y salud del niño. — Hay que atender antes todo, aun en consideración al buen desarrollo futuro del alma, á hacer del niño, desde el punto de vista físico, «un buen animal.»

Capítulo IV. — Obligaciones intelectuales de la madre. — Desarrollo de la actividad de los sentidos y de la inteligencia del niño.

Capítulo V. — Obligaciones morales de la madre. — El niño será durante toda su vida lo que le haya hecho ser la madre.

Capítulo VI. — Disciplina moral de la madre y del niño. — Las madres deben sujetarse y sujetar á sus hijos á una misma disciplina moral. — Influencia del ejemplo.

Capítulo VII. — Formación intelectual y moral del niño. — Partido que puede sacar la madre de los juegos y de la curiosidad natural del niño.

Capítulo VIII. — La mejor forma del amor maternal es la vigilancia. — La madre es el «ángel de la guarda visible» del niño. — Debe ejercer una vigilancia consistente sobre todo aquello que puede influir intelectual ó moralmente en la formación del alma del niño: relaciones, amigos, compañeros de estudios y de juegos, lecturas.

Capítulo IX. — La madre amiga y confidente de sus hijos. — La madre conserva el cariño de sus hijos, y sigue ejerciendo sobre ellos benéfica influencia, aun hechos ya hombres, si se esmera en seguir siendo su amiga, la confidente de sus penas y alegrías, su consejera siempre escuchada y obedecida.

Capítulo X. — Papel de la madre y de la abuela para con los hijos y los nietos.

Conclusión. — Misión de la madre (Combes, 1909, pp. 13-14).

En conjunto, los tres tomos evidencian una estructura progresiva orientada a la formación de la mujer y sus virtudes desde distintas dimensiones: la conyugal, la doméstica y la materna. Estos ámbitos permiten comprender el enfoque integral de la obra en el marco de su contexto histórico y social.

Mención sobre premio a Laura Forero en El Libro de la Educadora. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía de: Jennifer Ximena Cruz Beltrán, 2026.

A diferencia de los tomos anteriores, cuyo análisis permite comprender los contenidos generales de la colección, el ejemplar de El Libro de la Educadora de nuestro fondo bibliográfico, ofrece un elemento material que aporta una dimensión más íntima. En la hoja inicial se identificó un pequeño texto en homenaje a una estudiante matriculada en la Escuela Normal de Institutoras de Boyacá, cuya presencia es una huella sobre su uso y apropiación. Este tipo de intervención (ajena al proceso editorial original) sugiere que la obra circuló en contextos educativos. La escritura en caligrafía y tinta –tenue y susceptible al paso del tiempo– refuerza el carácter privado y efímero de la dedicatoria, que, al mismo tiempo, convierte al ejemplar en un testimonio único que trasciende su condición de impreso, situándolo entre lo editorial y lo personal. A continuación, se presenta su transcripción:

Escuela Normal de Institutoras
El Gobierno del Departamento
concede este premio la Señorita
Laura Forero
por su aplicación en la clase de
Canto


El Director General de Instrucción Pública
Nebardo Rojas
Tunja, 30 de noviembre de 1912.

De acuerdo con estas palabras, el libro fue otorgado como premio a una destacada estudiante de esa Escuela Normal de Institutoras en el marco de las prácticas de reconocimiento académico promovidas por la Dirección de Instrucción Pública a inicios del siglo XX.

Nombramiento de Nebardo Rojas como Director General de Instrucción Pública del Departamento de Boyacá [Imagen]. Revista El Institutor 176-177, 1912. Fuente: https://centrovirtual.idep.edu.co/wp-content /uploads/2015/12/El%20Institutor%20176%20-177.pdf

Un atributo clave para sustentar esta hipótesis es la firma del Director General de Instrucción Pública de la época en la dedicatoria. Este personaje es nombrado en repetidas ocasiones en distintos números de la revista El Institutor –publicación seriada producida por el Órgano de la Dirección de Instrucción Pública de Boyacá entre la primera y la segunda década del siglo XX–. Según los números 176-177 de la revista se confirma que, mediante el Decreto 229 del 16 de febrero de 1912, el Ministro de Instrucción Pública, Carlos Cuervo Márquez, le comunicó al Doctor Nebardo Rojas su nombramiento como Director General de Instrucción Pública del Departamento de Boyacá.

Informe de visita oficial reglamentaria practicada en la Escuela Normal de Institutoras de Boyacá [Imagen]. Revista El Institutor 189-190, 1913. Fuente: https://centrovirtual.idep.edu.co/wp-content/uploads/2015/12/El%20Institutor%20189%20-%20190.pdf

Asimismo, los números 189-190 registraron el informe de dos visitas oficiales reglamentarias realizadas a las instalaciones de la Escuela Normal de Institutoras ubicada en Tunja (la primera en abril y la segunda en julio de 1913). En estas inspecciones participaron el Director General de Instrucción Pública y el oficial de esa Dirección, quienes evaluaron diversos aspectos institucionales. Entre ellos se incluyeron las condiciones del personal, las bajas de estudiantes, la disciplina de empleados y profesores, el mobiliario escolar, la alimentación y la observación de clases. De igual manera, se revisaron los libros reglamentarios: copiador de correspondencia, inventarios, altas y bajas del personal escolar, cuentas y razón del producto de matrículas, actas del consejo directivo, distribución de útiles, visitas, actas de exámenes anuales, registros de grados conferidos y anotador de diplomas. En particular, el informe registró los nombres y las calificaciones más altas de los exámenes intermedios aplicados en los espacios académicos de la institución.

Calificaciones de Laura Forero en los Exámenes Intermedios de Quinto Curso [Imagen]. Revista El Institutor 189-190, 1913. Fuente: https:// centrovirtual.idep.edu.co/wp-content/uploads/2015/12/El%20Institutor%20189%20-%20190.pdf

En este contexto, se menciona específicamente a una estudiante de quinto curso llamada Laura Forero, nombre que coincide con el registrado en la nota del libro de nuestra colección. Si bien el informe de 1913 reconoce su buen desempeño en las áreas de Historia Universal y Pedagogía, en la dedicatoria se señala que el premio le fue otorgado por su aplicación en las clases de Canto. Aunque esta asignatura no se detalla en el informe de las visitas, el artículo 9 del Decreto 0670 de 1912 establecía que la música y el canto estaban incluidos en las áreas de formación normalista femenina (MEN, 1912).

Así pues, es posible que este ejemplar haya sido entregado por el director Nebardo Rojas en el marco de una visita oficial o como parte de los estímulos académicos mediante los que estudiantes como Laura Forero recibían un reconocimiento a su desempeño. No obstante, ante la falta de una confirmación directa en las fuentes consultadas, esta hipótesis debe considerarse como una interpretación fundamentada, pero no concluyente.

En este sentido, la dedicatoria no solo permite reconstruir una posible trayectoria individual, sino que también contrasta con el ideal de formación planteado en los otros volúmenes de la colección. Mientras que los tres primeros (El Libro de la Esposa, El Libro del Ama de Casa y El Libro de la Madre) marcaron una idea de lo femenino centrada en la afectividad y la intimidad del ámbito conyugal, doméstico y maternal, El Libro de la Educadora (volumen IV) amplió este horizonte para dar énfasis al lugar positivo de la mujer y su acción práctica en la sociedad. Por lo tanto, la entrega del libro como premio académico sugiere la materialización de ese tránsito: de una mujer concebida principalmente para el hogar a una figura fundamental que participaría activamente en la formación de otros dentro del sistema educativo.

Bajo esta perspectiva, la estudiante Laura Forero encarnaría el resultado de dos propósitos formativos: el primero enfocado en el ideal de disciplina y mérito promovido por el Ministerio de Instrucción Pública, y el segundo referido a la transformación de la feminidad colombiana, en la que la educación se convirtió en un vehículo legítimo para la acción de la mujer. Así, este ejemplar bibliográfico no se limitó a ser un simple objeto de premiación, sino que constituye una evidencia de la evolución del rol femenino, proceso mediante el cual la mujer pasó a desempeñar un papel mucho más activo en la esfera educativa y social.

El Museo Pedagógico Colombiano salvaguarda y exhibe un amplio acervo cultural en relación con la historia, la memoria, y las prácticas educativas y pedagógicas. Entre sus colecciones, se conserva El Libro de la Educadora de la Biblioteca de la Mujer Cristiana, otras publicaciones sobre educación y formación femenina a inicios del siglo XX; objetos para la instrucción de diferentes disciplinas escolares; material Montessori; juegos y juguetes; manuales y textos escolares; y archivos documentales y bibliográficos.

Convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional (estudiantes, egresados, investigadores, docentes y personal administrativo) a miembros de colectivos pedagógicos y al público interesado, a visitarnos en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la universidad, ubicado en Bogotá en la calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’).

Igualmente, los invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales de Facebook: https://www.facebook.com/museopedagogicocolombiano/, Instagram: https://www.instagram.com/museopedagogicoupn/?hl=es, y a explorar nuestra página web: http://museopedagogico.pedagogica.edu.co/ para visualizar y compartir nuestros contenidos.

 

Palabras claves: Educación de la mujer; Biblioteca de la mujer cristiana; Libro de la educadora; Escuela Normal de Institutoras de Boyacá; Escuelas Normales Femeninas; Formación femenina; Instrucción Pública; Moral; Museo Pedagógico Colombiano.

 

Autoría: Jennifer Ximena Cruz Beltrán – Estudiante del Programa en Pedagogía. Revisión y corrección de estilo:  Museo Pedagógico Colombiano.

 

Referencias:

Centro Virtual de Memoria en Educación y Pedagogía. (s.f.). Publicaciones Seriadas. Recuperado de https://centrovirtual.idep.edu.co/?page_id=4802

Combes, P. (1910). Biblioteca de «La Mujer Cristiana» – Volumen IV – El Libro de la Educadora. (M. De Echarri, Trad.). Herederos de Juan Gili, Editores.

Hermanas Franciscanas. (2018). ¿Qué es el “Nihil Obstat” y el “Imprimatur”? Recuperado de https://hermanasfranciscanas.wordpress.com/2018/05/06/que-es-el-nihil-obstat-y-el-imprimatur/

IberLibro.com (2006). El Libro de la Esposa. Recuperado de https://www.iberlibro.com/LIBRO-ESPOSA-COMBES-PABLO/32370495265/bd

IberLibro.com (2023). El Libro de la Madre. Recuperado de https://www.iberlibro.com/servlet/BookDetailsPL?bi=31734035087

IberLibro.com (2024). El Libro de la Madre. Recuperado de https://www.iberlibro.com/Libro-Madre-Pablo-Combes-Herederos-Juan/31963024148/bd

IL TUFFATORE (2021). El Libro de la Educadora. Recuperado de https://iltuffatore.es/book/combes-pablo-el-libro-de-la-educadora/

Ministerio de Educación Nacional. (1912). Decreto 0670 de 1912 por el cual se dictan algunas disposiciones sobre Escuelas Normales. Recuperado de https://www.mineducacion.gov.co/1780/articles-102442_archivo_pdf.pdf

Museo Pedagógico Colombiano. (s.f.). Hemeroteca digital. Recuperado de http://museopedagogico.pedagogica.edu.co/hemeroteca-digital/

Órgano de la Dirección de Instrucción Pública. (1912). El Institutor, Año XII (176–177). Recuperado de https://centrovirtual.idep.edu.co/wp-content/uploads/2015/12/El%20Institutor%20176%20-177.pdf

Órgano de la Dirección de Instrucción Pública. (1913). El Institutor, Año XII (189–190). Recuperado de https://centrovirtual.idep.edu.co/wp-content/uploads/2015/12/El%20Institutor%20189%20-%20190.pdf

Todocoleccion (2008).  El Libro de la Esposa. Recuperado de https://www.todocoleccion.net/libros-antiguos/combes-libro-esposa-1908~x34327564

Todocoleccion (2013). El libro del ama de casa. Recuperado de https://www.todocoleccion.net/libros-antiguos-religion/el-libro-ama-casa-biblioteca-mujer-cristiana-pablo-combes-1908~x475620162

 

[1] Nihil Obstat (Nada se opone) indica que la obra fue aprobada por el Censor de la diócesis, quien, tras la revisión, no encontró ningún error doctrinal o moral. Generalmente, el censor era un sacerdote nombrado por un obispo, cuya tarea implicaba la interacción con el autor hasta asegurarse de que este hubiera corregido su obra de acuerdo con las recomendaciones recibidas. (Hermanas Franciscanas, 2018)

[2] Imprimátur (Imprímase) es la aprobación formal otorgada por el obispo o un superior eclesial para la publicación de una obra con contenidos sobre la fe o la moral. Esta licencia concedía autorización para la impresión, distribución, posesión y lectura. (Hermanas Franciscanas, 2018)

 

 

Pieza del mes de junio 2026: Del laboratorio farmacéutico al bolsillo del poblador rural: el ‘Almanaque pintoresco de Bristol’ como artefacto cultural y su incidencia en la alfabetización popular colombiana.

Bajo la premisa de continuar con el fortalecimiento de las actividades de conservación, investigación, difusión de la memoria pedagógica, historiografía de sus colecciones e identificación de la memoria escolar del país, el Museo Pedagógico Colombiano presenta como pieza del mes el ‘Almanaque pintoresco de Bristol’ –pieza que integra el Fondo de educación popular, comunitaria y alfabetización de adultos «Mario Sequeda»–, un ejemplar que representa más que una simple publicación de ‘lo popular’; por el contrario, simboliza una plataforma de difusión de la cultura, la memoria y el legado campesino.

Este curioso impreso nació en 1832 y su creador fue el químico y boticario estadounidense Cyrenius Chapin Bristol (1811–1884), cuyo rostro se inmortalizó en la portada y en el imaginario colectivo de los lectores. Su figura encarnó la imagen de un hombre que entendió, desde la primera mitad del siglo XIX, el poder de la información práctica para conectar con grandes audiencias. De este modo, aquel pequeño libro de color intenso comenzó a ganar un notable significado enmarcado en los procesos sociales, económicos y culturales de su tiempo.

BBC. (2017, diciembre 26). Publicidad del tónico de zarzaparrilla comercializado por C. Bristol (Nótese el rosto del farmacéutico). [Imagen]. https://www.shipwreckworld.com/articles/gallery/30189/30584

Inicialmente su intención era totalmente comercial. Según Jiménez (2021), se publicó “para promocionar un jarabe tónico de zarzaparrilla y divulgar consejos que su creador creía que le hacían falta a la gente” (párr. 7). Sin embargo, el propósito de la cartilla se transformó, puesto que sus contenidos no solo eran publicitarios, sino también ofrecían información útil y atractiva: fases lunares, datos astronómicos, pronósticos climáticos, fechas para realizar labores agrícolas y consejos prácticos. Así, el Calendario Bristol se convirtió en un elemento significativo del ámbito cultural, que paulatinamente lo llevó a posicionarse como una herramienta esencial para poblaciones con acceso limitado a la información. Por tanto, este librillo de color naranja fue un recurso para la alfabetización en zonas rurales.

Este pintoresco almanaque se publica ininterrumpidamente desde hace 194 años y se han impreso más de un millón de ejemplares para las ciudades y los campos de Colombia, por lo que se considera que ya es parte de la historia nacional.

Almanaque pintoresco de Bristol para Colombia en 1999. Cálculos astronómicos, eclipses, notas sobres la pesca y las mareas, fiestas móviles y cómputos eclesiásticos (Nótese la publicidad del agua de Florida Murray y Lanman). Fuente: Museo Pedagógico Colombiano, 2026.

Como señala Gómez (2015), los contenidos de la ilustrativa cartilla incluían consejos sobre el modo de cortar las plantas y la mejor fase lunar para hacerlo; especialmente se destacan las recomendaciones en relación con los tiempos más productivos para desarrollar las tareas de la siembra, la pesca y la cosecha. Adicionalmente, contiene información sobre las festividades católicas, el calendario litúrgico, la posición de los planetas (calculada según cada país de distribución), las estaciones climáticas y predicciones de las mareas para cada mes. Sus páginas también dan espacio para el horóscopo, el calendario para el cuidado del cabello, datos curiosos, chistes, frases célebres e, incluso menciona datos de interés histórico (párr. 3).

BBC. (2017, diciembre 26). Versión en español del Almanaque Bristol que se imprime desde 1863. [Fotografía]. https://www.bbc.com/mundo/noticias-42289871

Si bien se resalta su utilidad práctica, el calendario empezó a ganar una dimensión simbólica. En un mundo previo a la revolución digital y con escasos medios de comunicación en regiones apartadas, este elemento no solo transmitía datos, sino que estableció un puente entre lo local y lo global, entre la tradición y la modernidad. Por ello, es un compendio de sabiduría popular que, además, resultó muy práctico para ser portado con facilidad, debido a que, se diseñó como un librillo de bolsillo.

Hoy, en plena era digital, el Almanaque Bristol continúa publicándose y siendo consultado. Su extensa difusión radica tanto en la información que ofrece como en el valor simbólico que ha representado: la memoria del campo, la relación con la luna, el respeto por los ciclos naturales y el entendimiento del mundo desde lo cotidiano. Así, el Bristol describe una visión cultural única, pues cada edición anual es un reflejo de las preocupaciones, los valores y los intereses particulares que guardan relación entre lo humano, su entorno, su cotidianidad y sus cosmovisiones. Estas relaciones son dinámicas y, a pesar de ser susceptibles a la transformación, siempre serán fundamentales para comunidades de pescadores, agricultores y amas de casa, entre otros.

BBC. (2022, diciembre 21). Versión del Almanaque Bristol para Estados Unidos junto con el Agua de Florida producida por Murray & Lanman. [Fotografía]. https://www.fucsia.co/mistica/articulo/almanaque-bristol-la-tradicion-de-latinoamerica-en-un-cuadernillo/202211/

Ahora bien, el Almanaque fue publicado en 1832 por el laboratorio ‘John I. L. Bristol’ con sede en Nueva York. Sin embargo, en 1850 el farmacéutico cedió sus derechos a la compañía de artículos de perfumería y pastillas “milagrosas” ‘Lanman & Kemp-Barclay & Co.’, que lo utilizó para promocionar sus productos en otros países del mundo. Así, se extendió por otras regiones de América Latina como Ecuador, Venezuela, y Perú, y alcanzó una alta popularidad en Colombia, donde tuvo una acogida significativa. Al respecto, en el territorio nacional la compañía comenzó a comercializar productos insignia, como el agua de Florida y el jabón de tocador Reuter.

En nuestro país, el almanaque Bristol cobra gran importancia en la época navideña; cada diciembre, su llegada a tiendas y plazas de mercado anuncia el cierre del año y es un preámbulo para el inicio de un nuevo ciclo agrícola y vital. Diferentes testimonios dan cuenta de ello:

Crecí viendo en mi casa el Almanaque Bristol […]. Desde muy chiquitita y durante muchos años de mi vida nunca faltó en casa de mi abuela y posteriormente en las nuestras y en la de nuestros nietos y desde que era niño leía cada año la publicación ya que mis abuelos la compraron […]. (El Tiempo, 27 de diciembre de 2021, párr. 12)

Dicha declaración evidencia su impacto cultural, que, tras casi dos siglos de existencia, sigue vigente mediante publicaciones continuas que son ampliamente consultadas.

Como se referenció, el almanaque se comercializa en mayor medida en la época decembrina; sin embargo, todo el año está en circulación y su valor en el mercado oscila entre los 3.000 y los 5.000 pesos colombianos. En Colombia, las ventas son cercanas a los 500.000 ejemplares anuales y el 40% de las ventas están concentradas en Bogotá, pero el secreto para llegar a varios rincones del país ha sido su comercialización por parte de distribuidores como droguerías, tiendas de barrio, misceláneas y vendedores informales. Para el transeúnte del centro de la capital, es común ver puestos ambulantes donde se pueden comprar estos legendarios calendarios. De acuerdo con Pabón (2023):

Forbes. (2021, diciembre 30). Adulto mayor leyendo un ejemplar del Almanaque Bristol calculado para Colombia en 2021. [Fotografía]. https://forbes.co/editors-picks/la-historia-de-bristol-el-almanaque-mas-recordado-de-los-latinos-que-cumple-190-anos

El Almanaque de Bristol es de tradición campesina y rural, nosotros venimos de esas familias. […] Muchas tiendas siguen dando el Almanaque como un calendario, es muy tradicional desde el siglo XIX y, en ese sentido, lo que más permite que sea tan conocido y famoso en el campo colombiano es esa tradición y, sobre todo, que es un pequeño libro o catálogo sumamente fácil de leer. (párr. 5)

Desde una perspectiva pedagógica, consideramos que el Calendario Bristol ha desafiado las metodologías del sistema educativo formal para establecer una estructura para la instrucción a partir de la cotidianidad de los pobladores rurales. Con el objetivo de dar solución a las necesidades sociales, económicas, ambientales e incluso dar sentido a sus visiones de mundo, el almanaque ha prevalecido como una herramienta didáctica que otorga significado a múltiples actividades que suelen estar entre lo invisible y lo marginado. Por ende, este texto reconoce el valor de la vida rural en relación con algunos componentes prácticos de la agricultura, la astronomía, la astrología y la numerología, saberes que en el contexto referido pueden hacer parte del campo educativo. A pesar de su informalidad, los contenidos del Bristol están planteados desde un lenguaje accesible que refleja otras formas de comprensión del espacio y el tiempo en los lugares geográficos para los que fue calculado. Dichos saberes, sin ser netamente académicos, no solo permiten acercarse a distintos conocimientos, sino también interpretar la realidad.

Redmas. (2024, enero 3). Almanaque Bristol calculado para Colombia en 2024. [Fotografía]. https://redmas.com.co/Almanaque-Bristol-2024-como-le-ira-en-el-amor-y-la-salud-segun-su-signo-zodiacal-t202401030001.html

Una lectura global del calendario nos obliga a indagar sobre las dinámicas en que se construye el mundo a partir de las otredades y tener apertura a otras dinámicas de educación. En conclusión, el formato editorial del Bristol vinculó ciencias, creencias populares, observación de la naturaleza, tradiciones orales y la vida diaria. Por todo ello, su relevancia fue saber transformarse de forma gradual en una solución creativa que respondió a un desafío pedagógico común: el desarrollo de estrategias de educación que tuvieran fuerte incidencia en la vida cotidiana de las personas que habitan entornos rurales. Aunque su intención original era comercial, al adaptarse a países de habla hispana ha logrado resistir al tiempo, ya que integró conocimientos de diferentes comunidades y encontró conexión con ellas.

En consecuencia, el calendario se consolidó como un artefacto icónico que combinó cosmovisiones, saberes y diversos sistemas de creencias –culturales– fuertemente arraigados. Por otra parte, ha sido un transmisor de tradiciones para generaciones enteras de colombianos, quienes encontraron un formato común para la instrucción y la alfabetización práctica asociado con sus propias realidades.

Almanaque pintoresco de Bristol para el año de 1999. Calculado expresamente para la República de Colombia. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía de: Héctor Guillermo Copete Daza, 2026.

El Museo Pedagógico Colombiano salvaguarda y exhibe un amplio acervo cultural en relación con la historia, la memoria, y las prácticas educativas y pedagógicas. Entre sus colecciones, se conserva el ejemplar del ‘Almanaque pintoresco de Bristol para el año de 1999. Calculado expresamente para la República de Colombia’, otras publicaciones sobre educación popular y alfabetización de adultos; objetos para la instrucción de diferentes disciplinas escolares; material Montessori; juegos y juguetes; manuales y textos escolares; y archivos documentales y bibliográficos.

Convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional (estudiantes, egresados, investigadores, docentes y personal administrativo) a miembros de colectivos pedagógicos y al público interesado, a visitarnos en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la universidad, ubicado en Bogotá en la calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’).

Igualmente, los invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales de Facebook: https://www.facebook.com/museopedagogicocolombiano/, Instagram: https://www.instagram.com/museopedagogicoupn/?hl=es, y a explorar nuestra página web: http://museopedagogico.pedagogica.edu.co/ para visualizar y compartir nuestros contenidos.

 

Palabras claves: Almanaque Bristol; Cyrenius Chapin Bristol; Agricultura; Alfabetización de adultos; Educación popular; Instrucción de campesinos; Vida campesina; Ruralidad; Museo Pedagógico Colombiano.

 

Autoría: Mariana Carolina Anchila Rangel – Estudiante del Programa en Educación Básica con Énfasis en Ciencias Sociales. Revisión y corrección de estilo: Museo Pedagógico Colombiano.

 

Referencias:

alaluzpublica.com. (2025). El origen del Almanaque Bristol, uno de los libros más representativos de la cultura local. Recuperado de: https://www.alaluzpublica.com/el-origen-del-almanaque-bristol-uno-de-los-libros-mas-representativos-de-la-cultura-local/

Espinosa, J. (2022). Almanaque Bristol: ¿cómo leerlo e interpretarlo este 2022? Recuperado de: https://www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/almanaque-bristol-como-leerlo-e-interpretarlo-este-2022-643815

Gómez, A. (2015). El Pintoresco almanaque Bristol. Recuperado de: https://elcampesino.co/el-pintoresco-almanaque-bristol/

Jiménez, C. (2021). La historia del Almanaque Bristol. Recuperado de: https://elcronista.co/destacadas/la-historia-del-almanaque-bristol

Lizarazo, L. (2021). Almanaque Bristol: la historia de una tradición que lleva 189 años. Recuperado de: https://www.eltiempo.com/cultura/gente/almanaque-bristol-en-colombia-esta-es-la-historia-641642

Murcia, J. (2023). La historia del Almanaque Pintoresco de Bristol, dos siglos en la tradición del campo. Recuperado de: https://www.larepublica.co/especiales/mis-documentos-2023/la-historia-del-almanaque-bristol-3771717

Pereira, R. (s. f.). «El Almanaque De Bristol: Cronista De Las Tradiciones Latinoamericanas». Recuperado de: https://revistaliterariaelcandelabro.blog/2025/01/almanaque-de-bristol-historia-tradicion-y-cultura-latinoamericana/

Pianeta, T. (2025). Bristol: el almanaque lunar que marcó generaciones del campesinado latinoamericano. Recuperado de: https://www.senalcolombia.tv/bristol-calendario-lunar-historia

Sánchez, V. (2025). El Almanaque Bristol, un siglo y medio de sabiduría popular que sigue vigente. Recuperado de: https://www.larepublica.co/consumo/el-almanaque-bristol-un-siglo-y-medio-de-sabiduria-popular-que-sigue-vigente-4285511

Sulbarán, P. (2017). El Almanaque Pintoresco de Bristol: cómo un folleto anual inventado por un farmacéutico hace casi dos siglos es un objeto de culto en Colombia y otros países de Latinoamérica. Recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-42289871

Vargas, J. (2025). ¿Qué es el almanaque Bristol y para qué sirve? Recuperado de: https://www.eltiempo.com/cultura/gente/que-es-ell-almanaque-bristol-y-para-que-sirve-3520393

Pieza del mes de mayo 2026: Artefactos que desafían el tiempo y la economía. A propósito de la producción de juguetes de acero: la historia del ‘Camión Volquete Turner Toys Co.’.

En virtud de su compromiso con la conservación, la investigación y la difusión de la memoria pedagógica, así como con la historiografía de la colección de juegos y juguetes, el Museo Pedagógico Colombiano presenta como pieza del mes el Camión Volquete ‘Turner Toys’.

Camión Volquete ‘Turner Toys’. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía de: Jennifer Ximena Cruz Beltrán, 2026.
History of the Daytonians. (2022, julio 2). ‘The John C. Turner Novelty Co.’ sede en sus inicios. [Fotografía]. Facebook. https://www.facebook.com/groups/330998710746354/posts/1406449799867901/

De acuerdo con la información suministrada por plataforma digital del periódico The Lima News (2024), la compañía ‘Turner Toys’ o ‘John C. Turner Corporation’ fue fundada en 1915 en la ciudad de Dayton, estado de Ohio (Estados Unidos) por John C. Turner, un empresario que contaba con amplia experiencia de trabajo en otras compañías de juguete. Por ello, su empresa se distinguió por la producción de artículos en acero prensado y el desarrollo de técnicas que garantizaban una alta resistencia y durabilidad.

El primer producto de la empresa se fabricó en 1916 y fue la Locomotora de tracción # 666 que tenía un ténder para el transporte de carbón y se comercializó por valor de un dólar (Noticias Lima, 2024). El ténder hace referencia a un vagón especial que estaba “incorporado a la locomotora o enganchado a ella, que lleva el combustible y agua necesarios para alimentarla durante el viaje” (Real Académica Española, 2024).

No obstante, este escenario de crecimiento fue interrumpido por la Gran Depresión, uno de los acontecimientos más determinantes en la historia económica y política del siglo XX. La crisis iniciada en Estados Unidos se expandió al resto del mundo, afectando profundamente no solo la vida de millones de personas, sino también las economías nacionales. Lejos de tratarse de un hecho aislado, el desplome de la bolsa de valores de 1929 fue el resultado de un conjunto de factores acumulados durante la década de los 20, periodo caracterizado por un crecimiento económico acelerado, impulsado por la industrialización, la innovación tecnológica y la producción en masa (Alianza B@UNAM, 2024).

Este auge económico se vio acompañado por un crecimiento desmedido del mercado financiero. La bolsa de valores de Nueva York experimentó una expansión sin precedentes, lo que incentivó la especulación y la inversión basada en el crédito. El fácil acceso a préstamos de dinero permitió a varios sectores de la población adquirir acciones y bienes de consumo, lo que generó una burbuja económica insostenible. Asimismo, a este escenario se sumaron políticas proteccionistas como la aprobación del Acta Fordney-McCumber en 1922 y la Ley Hawley-Smoot en 1930, que aumentaron los aranceles, redujeron el comercio internacional y debilitaron aún más la estabilidad de la economía mundial (Alianza B@UNAM, 2024). 

Sin embargo, el colapso se produjo en octubre de 1929, cuando el mercado de valores sufrió caídas abruptas en dos jornadas conocidas como el “Jueves Negro” (24 de octubre) y el “Martes Negro” (29 de octubre) en New York. La pérdida masiva del valor de las acciones desató el pánico financiero y provocó una contradicción del crédito. Como consecuencia, los bancos limitaron los préstamos, por lo que, numerosas empresas quebraron y la producción industrial descendió de forma drástica, lo que provocó un nivel de desempleo sin precedentes, que posteriormente, se extendió a otros países y consolidó su carácter global (Alianza B@UNAM, 2024). 

Hombres desempleados hacen fila frente a un comedor social inaugurado en Chicago durante la Gran Depresión en 1931. [Fotografía]. https://www.sudoesteba.com/2024-10-24/24-de-octubre-de-1929-el-dia-que-se-derrumbo-wall-street-y-comenzo-la-gran-depresion-10443/

El impacto de la Gran Depresión trascendió el ámbito económico y tuvo profundas repercusiones sociales y políticas. El aumento del desempleo, la pobreza y la desigualdad generaron condiciones de inestabilidad que llevaron al surgimiento de tensiones internacionales. En este contexto, algunos análisis históricos señalan que las dificultades económicas contribuyeron al fortalecimiento de posturas nacionalistas y a conflictos políticos que, años más tarde provocaron la Segunda Guerra Mundial (Alianza B@UNAM, 2024). 

Frente a ello, el gobierno estadounidense de Franklin D. Roosevelt implementó durante la década de 1930 un conjunto de políticas y programas conocidas como el “New Deal”; con dichas regulaciones se enfrentaron los desafíos económicos y sociales de la Gran Depresión. Su aplicación representó una transformación significativa en la relación entre el Estado, la sociedad y la economía (Alianza B@UNAM, 2024).

Turner Toys. [Imagen]. Fuente: WordPress.com. Tomado de: https://dorsetfinds.wordpress.com/2012/06/10/turn-on-a-dime-j-c-turner-dump-truck-ca-1930s/

En conjunto, la Gran Depresión y las medidas del “New Deal” marcaron un punto de inflexión en la historia contemporánea.  Este periodo no solo evidenció las debilidades del sistema económico de la época, sino también impulsó cambios estructurales que redefinieron el papel del Estado, la regulación de los mercados y las condiciones de vida de la población.

Mientras la recuperación económica acontecía, de forma paralela en 1933 la fábrica ‘Turner’ se trasladó a la ciudad de Wapakoneta en el mismo estado. Allí, la compañía amplió su producción y se consolidó en la fabricación de vehículos de juguete inspirados en máquinas reales, como camiones, automóviles y equipos de construcción. Curiosamente estos objetos no correspondían a copias exactas de modelos específicos o a modelos a escala, sin embargo, si retomaron rasgos y estructuras de los vehículos de la época, como: la cabina definida, el chasis, las ruedas de gran tamaño y, a su vez, incorporaron mecanismos funcionales —como palancas y sistemas de movimiento— que reproducían de forma simplificada el funcionamiento de uno real.  Aunque los primeros modelos fabricados, presentaban mayores dimensiones que los producidos en la nueva sede; en general, los camiones de juguete medían alrededor de un pie de largo, mientras que los de mayor tamaño alcanzaban aproximadamente dos pies. (Noticias Lima, 2024)

Publicidad de Turner Toys – The Big Line en la revista ‘Toys and Novelties’. (1929). [Imagen]. Fuente: Binns Road. Tomado de: https://www.binnsroad.co.uk/diecast/turner/index.html

Este proceso de consolidación tuvo lugar en un contexto económico adverso. Posiblemente, la Gran Depresión afectó de manera significativa la estabilidad de la empresa, lo que obligó a modificar las estrategias de venta, entre ellas, la adopción del correo directo como medio para llegar a más consumidores. En ese momento, las vías publicitarias y de difusión más exitosas fueron la participación en las ferias mundiales de juguetes en Chicago y Nueva York, como también, la publicación de sus productos en periódicos y revistas especializadas (Noticias Lima, 2025). 

Ahora bien, el proceso de producción de Turner Toys Company, se basó en el uso de acero prensado. Para ello, los operadores seguían una serie de pasos. Inicialmente colocaban el acero en prensas dándole forma a las piezas; posteriormente, estas se sumergían en pintura diluida hasta obtener una consistencia adecuada. A continuación, los componentes pasaban por un proceso de horneado, que garantizaba un acabado resistente y duradero; luego, la calcomanía Turner Toys (que apareció hasta 1940) se colocaba en uno de los costados del juguete. Finalmente, el producto era empacado y estaba listo para la venta (Noticias Lima, 2025).  En ese sentido, de acuerdo con Cárdenas (2012) “la aparición de juguetes industriales, por su parte, signaba lujo, en tanto se trataba en su mayoría de objetos importados y costosos” (p. 34).

Calcomanía Turner Toys. [Imagen]. Fuente: Thomas Toys. Tomado de: https://www.thomastoysantiquetoyparts.com/product/turner-door-decals-tu728-page-86/

Al respecto, la publicidad de ‘Turner Toys’ enunciaba las características de sus productos. Entre ellas se destacaban: el uso de acero laminado de alta resistencia (similar al de la industria automotriz); acabados impecables con bordes redondeados; el empleo de modernos métodos de soldadura eléctrica que garantizaban la robustez y durabilidad de sus juguetes; y diseños realistas y modernos de colores brillantes.

Publicidad de Turner Toys en la revista ‘Playthings’. (1938). [Imagen]. Fuente: Binns Road. Tomado de: https://www.binnsroad.co.uk/diecast/turner/index.html

Asimismo, el catálogo de vehículos de construcción ‘Turner’ incluyó el camión volquete de nuestra colección de juguetes, que, probablemente fue fabricado durante la década de 1930 en la instalación de Wapakoneta. Como bien se referenció, este modelo, está elaborado en acero prensado y presenta unas dimensiones aproximadas de 70 cm de largo, 21,8 cm de ancho y 16,7 cm de alto, que no solo evidencian un tamaño considerable, sino también, buenas condiciones de durabilidad material. Su estructura está compuesta por la base, el chasis y un contenedor de un solo cuerpo metálico, el juguete muestra una variación de tonalidades bien definidas: base en color verde, caja de carga en rojo, cabina en tonos amarillo y verde, y acabados plateados en elementos específicos. Además, en uno de los costados se identifica el logotipo de la marca.

Publicidad de Turner Toys (Nótese la ‘Turner Dump Truck). (1949). [Imagen]. Fuente: Binns Road. Tomado de: https://www.binnsroad. co.uk/diecast/turner/index.html

Uno de los rasgos más distintivos de este robusto juguete fue la adición de un mecanismo de palanca manual, que, simulaba la función mecánica para elevar la caja de carga y posteriormente, realizar el vaciado y descargue del contenido. Adicionalmente, se sostiene y desplaza sobre seis ruedas de goma; en ellas se identifica el lugar de producción, lo que constituye un detalle relevante en su diseño y fabricación.

History of the Daytonians. (2022, julio 2). Personal de la fábrica de ‘John C. Turner Toys’ en la década de 1920. [Fotografía]. Facebook. https://www.facebook.com/groups/330998710746354/posts/1406449799867901/

A pesar de los detalles técnicos referenciados en los juguetes ‘Turner’ y de sus esfuerzos por reactivar la producción tras la posguerra. ‘John C. Turner Corporation’ enfrentó importantes dificultades debido a limitaciones impuestas por el gobierno para el uso de materiales metálicos como el acero, cobre, aluminio; y a problemas de transporte, lo que retrasó y obligó a despedir a gran parte de su personal operativo en 1946. Aunque la empresa mantuvo actividades con jornadas intensivas de producción hasta 1950, sus intentos no resultaron eficientes frente al crecimiento de grandes fábricas de la industria y el creciente posicionamiento de los juguetes de plástico, por lo que, a finales de ese año cerró sus puertas.

En perspectiva, el trabajo de ‘Turner Toys Co.’ refleja una filosofía centrada en la durabilidad, la resistencia y la permanencia en el tiempo; por ello, sus juguetes eran elaborados en acero prensado. Esta clase de metal, si bien “puede tardar hasta 100 años en descomponerse” (Ecología verde, 2024), también garantizaba la longevidad de las piezas; por esta razón, estos productos fueron creados para durar toda la vida. En contraste, los juguetes actuales son fabricados en distintos tipos de plástico (Weijun Toy, 2025), característica que responde a dinámicas de producción orientadas a la eficiencia y la inmediatez, pero que resta importancia a los ciclos de vida útil. Esta diferencia no solo se remite a un cambio de materiales, sino también a una transformación directa en la relación del sujeto con el objeto: de aquellos manufacturados para acompañar al individuo en gran parte de su vida, a otros cuya permanencia resulta cada vez más limitada, vinculada a la obsolescencia y al consumo inmediato.

Camión Volquete ‘Turner Toys’. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía de: Héctor Copete, 2026.

El Museo Pedagógico Colombiano salvaguarda y exhibe un amplio acervo cultural en relación con la historia, la memoria, y las prácticas educativas y pedagógicas. Entre sus colecciones, se conserva el Camión Volquete Turner Toys, otros ejemplares de la colección de juegos y juguetes; objetos para la instrucción de diferentes disciplinas escolares; material Montessori; manuales y textos escolares; y archivos documentales y bibliográficos.

Convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional (estudiantes, egresados, investigadores, docentes y personal administrativo) a miembros de colectivos pedagógicos y al público interesado, a visitarnos en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la universidad, ubicado en Bogotá en la calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’).

Igualmente, los invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales. Facebook: https://www.facebook.com/museopedagogicocolombiano/; Instagram: https://www.instagram.com/museopedagogicoupn/?hl=es; y a explorar nuestra página web: http://museopedagogico.pedagogica.edu.co/ para visualizar y compartir nuestros contenidos.

 

Palabras clave: Juguetes industriales; Turner Toys; La Gran Depresión; Camión Volquete; Acero prensado; Infancia; Juego; Museo Pedagógico Colombiano.

 

Autoría: Jennifer Ximena Cruz Beltrán – Estudiante del Programa en Pedagogía. Revisión y corrección de estilo:  Museo Pedagógico Colombiano.

 

Referencias:

Alianza B@UNAM. (2024). La Gran Depresión. Recuperado de: https://alianza.bunam.unam.mx/cch/la-gran-depresion/

binnsroad.co.uk. (s.f.). The John C Turner Corporation Turner Toys. Recuperado de: https://www.binnsroad.co.uk/diecast/turner/index.html

Cárdenas Palermo, Y. (2012). Infancia, juegos y juguetes: contribuciones a un análisis histórico-cultural de la educación en Colombia (1930-1960). Pedagogía Y Saberes, (37), 25.36. https://doi.org/10.17227/01212494.37pys25.36

Noticias Lima. (2024). Recordando: Turner Toys difundió alegría por todo el país. Recuperado de https://www.limaohio.com/top-stories/2024/12/24/reminisce-turner-toys-spread-joy-throughout-the-nation/

Noticias Lima. (2025). Recordando: Creando calidad con Turner Toys. Recuperado de https://www.limaohio.com/top-stories/2025/01/07/reminisce-creating-quality-with-turner-toys/

Real Academia Española. (2024). Ténder. Recuperado de https://dle.rae.es/ténder

Ropero, M. (2024). Cuánto tarda en degradarse el metal. Ecología verde. Recuperado de https://ecologiaverde.elperiodico.com/cuanto-tarda-en-degradarse-el-metal-3155.html

Weijun Toy Co., Ltd. (2025). Guía de plásticos en la industria del juguete: tipos, seguridad y sostenibilidad. Recuperado de https://www.weijuntoy.com/plastics-in-toys-the-ultimate-guide/

Pieza del mes de abril 2026: La revolución tecnológica de las calculadoras científicas para la enseñanza de las matemáticas y el álgebra: La historia de la calculadora ‘Sharp EL-5100’.

En virtud de su compromiso con la conservación, la investigación y la difusión de la memoria pedagógica, así como con la historiografía de sus colecciones patrimoniales, el Museo Pedagógico Colombiano presenta como pieza del mes la calculadora ‘Sharp modelo EL–5100’. Este objeto, pertenece a la colección de implementos escolares para la enseñanza de las matemáticas, y representa un testimonio material de la evolución tecnológica y su impacto en la sociedad. Anteriormente, la calculadora perteneció a Carlos Eduardo Vasco Uribe, destacado maestro y matemático colombiano, quien fue una figura clave en la Renovación Curricular que reestructuró el sistema educativo y reorganizó el Ministerio de Educación Nacional en 1978.

Ábaco. [Fotografía]. Fuente: Museo histórico de la informática. Tomado de: https://mhi.ws.fi.upm.es/exposicion-evoluciontecnologica-abaco-2/

Desde hace tiempo, el ser humano ha tenido la necesidad de desarrollar mecanismos para agilizar procesos como los cálculos matemáticos; de acuerdo con ello, la calculadora no es una herramienta nueva, sino un instrumento que ha evolucionado con el tiempo y, que tiene como antecesor el ábaco. Etimológicamente, la palabra ‘ábaco’ proviene del griego abax, que significa tabla de calcular, y es considerado como el primer artefacto para realizar cálculos aritméticos —suma, resta, división y multiplicación— (Mhi, s.f.). Sin embargo, no se tiene un registro preciso sobre cuándo o quién lo inventó, pero hasta el siglo XVII se consideró como la herramienta más cercana a una máquina para calcular.

El reloj calculador de Wilhelm Schickard. [Imagen]. Fuente: National Geographic. Tomado de: https://historia.nationalgeographic.com.es/a/maquina-schickard-primera-calculadora_13867

Posteriormente, surgieron dispositivos más avanzados, como la máquina aritmética o el reloj calculador inventado por el matemático alemán Wilhelm Schickard en 1623. Diseño que solo se conoció hasta el siglo XX, ya que, no se conservó ningún modelo original de la época. Este ‘reloj’ contaba con un mecanismo de once ruedas dentadas completas y seis incompletas, que permitían hacer cálculos automáticos, como sumas, restas, multiplicaciones y divisiones. (Guijarro, 2019)

La pascalina. [Imagen]. Fuente: Universidad Duesto. Tomado de: https://paginaspersonales.deusto.es/airibar/ed_digital/inf/intro/pascalina.html

En el mismo periodo de tiempo, el inventor francés Blaise Pascal creó una calculadora mecánica en 1642. Conocida como La pascalina, era una caja rectangular que, contenía ruedas dentadas y engranajes conectados entre sí, de modo que, cuando una giraba completamente sobre su eje, hacía avanzar un grado a la siguiente. En total, el número de ruedas eran ocho: seis para los números enteros y dos en el extremo izquierdo para los decimales. Estas ruedas estaban marcadas con números del 0 al 9 para representar el sistema decimal de numeración (Universidad Deusto, s.f).

Calculador escalonado. [Fotografía]. Fuente: La Gaceta de la Real Sociedad Matemática Española. Tomado de: https://gaceta.rsme.es/acercade/acercadeV19N2.pdf

A pesar de ello, esta máquina tenía ciertas limitaciones, ya que, solo realizaba sumas y restas. En consecuencia, el filósofo y matemático alemán Gottfried Wilhelm Leibniz la perfecciono en 1694, para que también, fuera capaz de multiplicar y dividir. Asimismo, se considera como hito suyo haber logrado que La pascalina extrajese raíces cuadradas. Luego, en 1706 Leibniz creó otra máquina calculadora, nombrada Calculador escalonado (Molina, 2018).

Unidad de cálculo ‘Modelo I’. [Fotografía]. Fuente: Bit by bit. Tomado de: http://ds-wordpress.haverford.edu/bitbybit/bit-by-bit-contents/chapter-four/4-1-stibitz-calculators-at-bell-labs/

Durante la primera mitad del siglo XX, en 1939 los inventores estadounidenses Samuel Williams y George Robert Stibitz crearon la Calculadora de Números Complejos (CNC), una máquina capaz de sumar, restar, multiplicar y dividir números complejos. Posteriormente sería conocida como el ‘Modelo I’ de los Laboratorios Bell y se le denominaría «la primera computadora electromecánica para uso rutinario». El sistema utilizaba relés telefónicos y codificaba los números decimales en grupos de cuatro dígitos binarios (bits) (Norman, 2025).

Anita Mk 8. [Fotografía]. Fuente: Science Museum Group Web Site. Tomado de: https://collection.sciencemuseumgroup.org.uk/objects/co63200/anita-mk-viii-electronic-desktop-calculator

Cabe destacar que, solo hasta 1961 apareció la primera calculadora de escritorio totalmente eléctrica, creada por la empresa Bell Puch y lanzada al mercado como el modelo Anita Mk VII en Europa y la Anita Mk 8 en el resto del mundo. Este dispositivo estaba compuesto por una serie de circuitos lógicos que, en lugar de transistores utilizaban tubos de cátodo frío, una tecnología que, a mediados del siglo XX, resultó novedosa pero costosa. También, se empleó un tubo de conteo llamado ‘Dekatron’ que simplificaba el diseño del circuito de decodificación del teclado; mientras que, la pantalla tenía 12 indicadores numéricos similares a los de tecnología «Nixie» (tubos con cátodos en forma de números del 0 al 9, que se iluminaban mediante un gas). La máquina contaba con un teclado completo, similar al de otras calculadoras mecánicas de la compañía. (Nigel Tout, 2002)

Calculadora HP-35. [Fotografía]. Fuente: El museo de las calculadoras. Tomado de https://www.hpmuseum.org/hp35.htm

Ahora bien, hasta 1972, apareció en el mercado la primera calculadora científica creada por la reconocida empresa Hewlett-Packard (HP). Su innovación principal fue incorporar circuitos integrados y LED (diodos emisores de luz). El modelo conocido como HP-35, incluía 35 teclas, que no solo agregaban funciones trigonométricas —seno (sen), coseno (cos), tangente (tan)—; sino también, funciones logarítmicas y exponenciales.

Según el recorrido histórico expuesto, es evidente que las calculadoras científicas son la más cercanas a nuestra época y aún tienen vigencia en aulas escolares y universitarias. Las marcas más reconocidas del mercado son: Casio, Texas Instruments, Hewlett-Packard, Sharp y Canon. En este sentido, se hará énfasis en la calculadora Sharp de nuestra colección.

Sharp Corporation’ es una empresa tecnológica japonesa, fundada en 1912 por el empresario Tokuji Hayakawa, que inició labores como un pequeño taller dedicado a la fabricación de productos metálicos. Uno de más exitosos inventos fue el portaminas ‘Every Ready Sharp Pencil’, denominación que inspiró el nombre de la fábrica.

Con el paso del tiempo, la compañía amplío su campo de producción e incursionó en el desarrollo de otros instrumentos electrónicos. Así, Sharp comenzó a destacarse en la fabricación de productos como radios de cristal (1925), hornos microondas (1960), calculadoras electrónicas (1972), fotocopiadoras (1972), calculadoras electrónicas de bolsillo (1973), células solares (1976), tecnología LCD (1991), purificadores de aire (2000), televisores de pantalla plana (2005), impresoras digitales (2005), paneles solares (2005), pizarras táctiles de alta resolución (2011), pantallas profesionales 8K (2018) y herramientas interactivas como Windows collaboration display (2019). Productos que han contribuido al desarrollo de la sociedad y la han consolidado como una empresa innovadora de la industria tecnológica.  

Sharp EL–5100. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía de Jennifer Ximena Cruz Beltrán, 2026.

De su amplio catálogo se destaca la calculadora científica de bolsillo EL—5100, lanzada al mercado en 1979. Uno de los primeros modelos que incorporó importantes innovaciones, entre ellas: el sistema de programación AER (Reserva de Expresiones Algebraicas) que almacenaba fórmulas en una memoria, y permitía introducir expresiones algebraicas (números, letras y signos de operaciones) en el mismo lenguaje plasmado en los textos escolares de matemáticas de la época. Adicionalmente, incluyó una pantalla de cristal líquido (LCD).

Calculadora científica SHARP EL–5100. [Imagen]. Fuente: El museo de las calculadoras. Tomado de https://sharp.ledudu.com/pockets.asp?type=4125&lg=eng

Esta calculadora contaba con un formato rectangular (dimensiones: 7,0 cm de longitud, 17,5 cm de ancho y 0,9 cm de grosor) integrado por 60 teclas; además, por la longitud de la pantalla, los cálculos se mostraban mediante valores numéricos, letras y símbolos de hasta 24 caracteres. Igualmente, funcionaba mediante tres celdas tipo botón ‘SR44’ (con baterías de óxido de plata) por lo que se distinguió por un diseño compacto y un bajo consumo de energía.

En síntesis, este dispositivo era utilizado para realizar cálculos complejos y operaciones científicas, y paulatinamente se extendió a nivel internacional hasta tener una presencia masiva en ámbitos educativos, profesionales, técnicos, científicos o en cualquier disciplina que requiriera el uso de herramientas para el cálculo especializado; gracias a estas, aumentó la eficiencia y la agilidad en dichos procesos.

SHARP EL–5100, modo AER (nótese la escritura de la expresión algebraica). [Fotografía]. Fuente: Museo virtual de calculadoras. Tomado de http://www.arithmomuseum.com/szamologep.php?id=25&lang=en

Sin embargo, en años recientes las calculadoras han evolucionado para no solo ser una herramienta especializada, sino también, para convertirse en un recurso universal en la vida cotidiana. Al margen de su utilidad práctica, estos artefactos tecnológicos reflejan la constante búsqueda del ser humano por la eficiencia y la precisión en el manejo de datos numéricos. En un mundo cada vez más digitalizado, su esencia —simplificar y agilizar los cálculos— se mantiene vigente, adaptándose y evolucionando con cada nueva generación tecnológica. (García, 2024)

El Museo Pedagógico Colombiano salvaguarda y exhibe un amplio acervo cultural en relación con la historia, la memoria, y las prácticas educativas y pedagógicas. Entre sus colecciones, se conserva la calculadora científica Sharp EL—5100, otros objetos de la enseñanza de las matemáticas; objetos para la instrucción de otras disciplinas escolares; material Montessori; juegos y juguetes; manuales y textos escolares; y archivos documentales y bibliográficos.

Convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional (estudiantes, egresados, investigadores, docentes y personal administrativo) a miembros de colectivos pedagógicos y al público interesado, a visitarnos en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la universidad, ubicado en Bogotá en la calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’).

Igualmente, los invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales. Facebook: https://www.facebook.com/museopedagogicocolombiano/; Instagram: https://www.instagram.com/museopedagogicoupn/?hl=es; y a explorar nuestra página web: http://museopedagogico.pedagogica.edu.co/ para visualizar y compartir nuestros contenidos.

 

Palabras clave: Matemáticas; Calculadoras Científicas; Sharp; AER (Reserva de expresión algebraica); Cálculos algebraicos; Funciones trigonométricas; Carlos Eduardo Vasco; Museo Pedagógico Colombiano.

 

Autoría: Jennifer Ximena Cruz Beltrán – Estudiante del Programa en Pedagogía. Revisión y corrección de estilo:  Museo Pedagógico Colombiano.

 

Referencias:

Arno Welzel. (2025). Sharp EL–5100. Recuperado de https://arnowelzel.de/en/projects/technology-museum/calculators/sharp-el-5100#

Award Recipient. (s.f). George R. Stibitz. IEEE Computer Society. Recuperado de https://www.computer.org/profiles/george-stibitz

El museo de las calculadoras. (s.f). HP-35. Recuperado de https://www.hpmuseum.org/hp35.htm

García, J. (2024). La calculadora: Un viaje a través de los números. Universidad de Mucia. Recuperado de https://www.um.es/web/atica/-/noticias/divulgatic-calculadora

Guijarro, V. (2019). La máquina de Schickard, la primera calculadora. National geographic. Recuperado de https://historia.nationalgeographic.com.es/a/maquina-schickard-primera-calculadora_13867

HP. (s.f). Calculadora científica portátil HP-35, 1972. Recuperado de https://www.hp.com/hpinfo/abouthp/histnfacts/museum/personalsystems/0023/index.html

Molina, M. (2018). La calculadora. Museo Andaluz de la Educación. Recuperado de https://www.museoandaluzdelaeducacion.es/la-calculadora/

Museo histórico de la informática (s.f.). Exposición: Evolución tecnológica. Ábaco. Recuperado de https://mhi.ws.fi.upm.es/exposicion-evoluciontecnologica-abaco-2/

Nigel Tout. (2002). Breve historia de la compleja empresa Bell Punch y sus calculadoras. Vintage Calculators Web Site. Recuperado de http://www.vintagecalculators.com/html/sumlock_anita.html

Norman, J. (2025). George Stibitz construye las primeras computadoras electromecánicas en Estados Unidos y realiza la primera demostración de computación remota. History of information. Recuperado de https://www.historyofinformation.com/detail.php?id=623

Sharp. (s.f). Historia de Sharp. Recuperado de https://www.sharp.es/acerca-de-sharp/historia

Universidad Deusto. (s.f). La pascalina. Recuperado de https://paginaspersonales.deusto.es/airibar/ed_digital/inf/intro/pascalina.html

Calculadora.org. (s.f). Agudo EL-5100. Recuperado de https://www.calculator.org/calculators/Sharp_EL-5100.html

Pieza del mes de marzo 2026: Los ‘cuadernos de geografía’ y los métodos de enseñanza en las Escuelas Normales Femeninas del siglo XIX: El papel del arte cartográfico, el dibujo, la precisión y la disciplina en la instrucción.

Para el presente mes, hemos seleccionado una pieza ejemplar que consideramos de gran valor patrimonial, histórico y pedagógico. Este elemento refleja los procesos de enseñanza y las prácticas educativas en el ramo de la geografía y la historia adoptados a partir de la expedición del Decreto Orgánico de Instrucción Pública de 1870.

Mapa de Boyacá realizado por Carlina Fajardo, Escuela Nacional de Institutoras de Boyacá, 1881. [Mapa]. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía de Héctor Copete, 2026.

Se trata de un cuaderno de geografía producido entre 1881 y 1882 por Carlina Fajardo, estudiante de la ‘Escuela Normal Nacional de Institutoras de Boyacá’ (actualmente Escuela Normal Superior Leonor Álvarez Pinzón), ubicada en la ciudad de Tunja, quien perteneció a una nueva generación de mujeres que accedieron a la instrucción educativa formal en el contexto de las reformas liberales propuestas por la Primera Misión Pedagógica Alemana a finales del siglo XIX.

Mapa de Inglaterra (sección) realizado por Carlina Fajardo, Escuela Nacional de Institutoras de Boyacá, 1881. [Mapa]. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía de Héctor Copete, 2026.

Esta institución abrió sus puertas el 5 de mayo de 1875, reglamentada por el Decreto 356 del 27 de agosto 1874, que enunciaba el propósito y los ramos de enseñanza de las Escuelas Normales de mujeres:

Art. 1: se establecerá una Escuela normal de institutoras en cada uno de los estados donde no existe ningún plantel de la misma clase, de conformidad con el presente decreto. […] Art. 3: el establecimiento de tales escuelas tiene por objeto formar maestras idóneas para regentar las Escuelas primarias de su sexo en los estados respectivos. En consecuencia, anexa a cada una habrá una Escuela primaria elemental, donde se ensayarán, para instrucción de las alumnas maestras, los métodos de enseñanza. […] Art. 7: las materias de enseñanza en las mismas Escuelas serán las siguientes: 1. Gramática castellana i ejercicio de composición lectura i recitación: 2. Aritmética i el sistema legal de pesos u medidas. 3. Contabilidad. 4. Elementos de geografía universal i geografía especial de Colombia. 5. Historia de Colombia. 6. Geometría aplicada al dibujo. 7. Nociones de la física, historia natural e higiene; 8. Pedagogía i legislación sobre instrucción pública. 9. Música y canto. 10. Caligrafía. 11. Calisténica [sic]. (Diario Oficial, 1874: N° 3,252)

Bajo las disposiciones del mismo decreto, entre 1874 y 1878, se fundarían otras Escuelas Normales Nacionales Femeninas en los Estados Soberanos de Santander, Antioquia, Magdalena, Tolima, Cauca, Panamá y Bolívar, que junto con el de Cundinamarca y Boyacá, conformaban los Estados Unidos de Colombia.

En este sentido, para la Escuela Normal Femenina de la provincia de Tunja, el presidente del Estado nombró a la señorita Inocencia Nariño como directora, quien inició actividades con 28 alumnas y ejerció sus labores durante diez años. En particular, su nombre toma relevancia, ya que, fue la maestra Nariño, quien evaluó los mapas del cuaderno, como se evidencia en las anotaciones de sus hojas. La directora se destacaba por su rigurosidad académica y disciplinaria, ya que, las alumnas debían cumplir estrictamente con el reglamento establecido, bajo la constante vigilancia de las directivas.

Ahora bien, las huellas de las Escuelas Normales impulsadas por Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander, se rastrean en las disposiciones de la Constitución de 1821 y otras legislaciones decretadas por el Congreso General de Colombia. Sobresalen dos leyes, la primera Sobre el establecimiento de escuelas de niñas en los conventos de Religiosas; y la segunda Sobre el establecimiento de escuelas de primeras letras para niños de ambos sexos, que autorizó al Poder Ejecutivo: “[…] para que mande establecer en las primeras ciudades de Colombia escuelas normales del método lancasteriano o de enseñanza mutua, para que de allí se vaya difundiendo a todas las provincias.” (República de Colombia, 1821, Artículo 15).

Además, el propósito de la fundación de las escuelas de primeras letras quedó bien definido en las disposiciones de la naciente República, que subrayaban la importancia de la educación como fuente y origen de todos los conocimientos humanos. Por ello, la Ley 1 del 6 de agosto de 1821 consideraba que:

[…] sin saber leer y escribir los ciudadanos no pueden conocer fundamentalmente las sagradas obligaciones que les imponen la religión y la moral cristiana, como tampoco los derechos y deberes del hombre en sociedad, para ejercer dignamente los primeros y cumplir los últimos con exactitud. (República de Colombia, 1821, p. 108).

En este sentido, las Escuelas Normales Superiores –ENS– se crearon no solo con el fin de formar a las nuevas generaciones de ciudadanos para el desarrollo del país, sino también para la edificación del nuevo Estado-nación colombiano.

En la historia de la educación del país, las ENS han jugado un papel fundamental en la formación de maestros: han fortalecido una cultura de reflexión pedagógica a través de la preparación de los maestros en función de las necesidades del país, y han promovido una nueva manera de entender las prácticas educativas, basadas en los principios de “educabilidad, enseñabilidad, pedagogía y contexto” (Noval, 2022, p. 95).

Desde esta perspectiva, una de las principales preocupaciones del gobierno liberal del Olimpo Radical fue la educación femenina. Así, bajo la dirección de la maestra alemana Catalina Recker, se estableció la Escuela Normal de Institutoras del Estado de Cundinamarca –la primera escuela normal para mujeres del país–, puesta en funcionamiento el 11 de octubre de 1872. Posteriormente, en 1874, el presidente de los Estados Unidos de Colombia, Santiago Pérez Manosalva, expidió el ya mencionado Decreto No. 356, que reglamentó la creación y funcionamiento de estas instituciones.

Gracias a estas reformas educativas, la instrucción pública se extendió a las mujeres. En consecuencia, el acceso a procesos de formación idóneos capacitó a las primeras maestras de educación primaria del territorio nacional para la atención de niñas. Asimismo, las habilitó para la dirección de las primeras escuelas elementales y superiores destinadas a la enseñanza y educación de las niñas y las jóvenes.

De acuerdo con los informes de las Juntas de Inspección de instrucción pública primaria de finales del siglo XIX:

La Escuela Normal, como su nombre lo indica, tiene por objeto educar jóvenes que sean la norma o el modelo entre los demás; es decir, preparar y formar Maestros que, por su ilustración y sus virtudes, sean dignos de corresponder a las delicadas funciones que Dios, el Gobierno y la Sociedad les han impuesto. (Anales de la Instrucción Pública, 1889, N° 80)

Consideremos que dos años antes de la creación de las normales femeninas, el Decreto Orgánico de Instrucción Pública de 1870 estableció que las escuelas normales debían aplicar los métodos de enseñanza y las mismas materias estipuladas para las escuelas primarias elementales y superiores. Este plan incluyó los ramos de “jeografía jeneral [sic]” e “historia y jeografía de Colombia [sic]”.

Sin embargo, entre 1850 y 1859 se desarrolló la Comisión Corográfica de la Nueva Granada. Un proyecto científico dirigido por el geógrafo militar italiano Agustín Codazzi, que describió al detalle la Nueva Granada, levantó una carta geográfica general, y produjo láminas artísticas y mapas corográficos de cada una de las provincias.

Mesa de Herveo, Ruíz, Tolima, Santa Isabel y gran cráter, realizada por Henry Price, 1852. Comisión Corográfica. Fuente: https://catalogoenlinea.bibliotecanacional.gov.co/client/es_ES/default. Biblioteca Nacional de Colombia, 2009.

Como sostiene Eugenio Barney Cabrera, dicha empresa científica:

[…] encarnó la expresión de la nacionalidad republicana que intentaba nacionalizar su entidad histórica, social y geográfica […], ésta intentó además el conocimiento del hombre y de su economía; […] el grupo de Codazzi investigaba la colectividad; […] profundizó en el ser y en la naturaleza del hombre y de su circunstancia, incluyendo el remoto pasado aborigen.” (como se citó en Biblioteca Nacional de Colombia, 2008)

En esta perspectiva, la Comisión Corográfica tuvo como objetivo fundamental explorar y describir detalladamente el territorio colombiano. Su propósito era claro: tener un mapa corográfico de cada provincia, que caracterizaría la geografía, los recursos naturales, los paisajes y las poblaciones de la República de la Nueva Granada. De esta manera:

La Comisión Corográfica, con su obra cartográfica y sus ramificaciones en la pintura, la botánica y los estudios sociales, constituyó, sin lugar a dudas, la empresa científica y de progreso material de más vastas dimensiones emprendida en Colombia con anterioridad al siglo XX. […] (Sánchez, 2000, p. 7)

Igualmente, Manuel Ancízar, secretario de tan ambicioso proyecto científico, literario y artístico, señalaba la importancia de aquellos trabajos en relación con los objetivos de progreso material y desarrollo de la nación: “educación, industria, caminos, inmigración, son faces de una sola necesidad nacional, y elementos correlativos e inseparables del progreso” (Ancízar, s.f., como se citó en Sánchez, 2000, p. 5)

Este interés por redescubrir la nación y llevarla por sendas de modernización y civilización, encontró fundamentos en el aparato educativo a partir de la segunda mitad del siglo XIX. Esto fue posible porque se impartían estudios y conocimientos geográficos a las institutoras de las Escuelas Normales. De este modo, los rudimentos de la geografía –como ramo de instrucción oficial–, formaron la idea de espacialidad, población y ciudadanía, así como los principios para el reconocimiento de las fronteras territoriales y la representación del Estado-nación. Posteriormente, esta se constituiría como disciplina escolar.

E. Towgood Fine (marca de agua), 1881. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía de Paula Calderón, 2025.

Con respecto a su materialidad, el cuaderno cuenta con papel de escritura fabricado para el uso de plumas de tinta. Llama la atención que, al ubicar una fuente de luz directa sobre sus hojas, se identifica la marca de agua ‘E. Towgood Fine’. Esta inscripción pertenecía a ‘Edward Towgood & Sons Ltd.’, una empresa industrial de Sawston que se consolidó como una de las principales productoras británicas de papel de alta calidad durante el siglo XIX y parte del siglo XX.

Britannia (marca de agua), 1881. [Mapa]. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía de Paula Calderón, 2025.

La exploración del cuaderno permitió descubrir dos tipos más de papel. El primero tiene el escudo distintivo de la marca de agua ‘Britannia’, símbolo asociado con el “papel de contabilidad color crema” –un producto impulsado por el espíritu de la Revolución Industrial y la creciente necesidad de llevar libros de registro contable durante el siglo XIX–. El segundo consiste en un conjunto de hojas en blanco, fabricadas con un papel más delgado que no lleva marcas de agua.

Britannia Watermark, realizada por E Amies & Son, 1924. Fuente: modernistreviewcouk.wordpress.com. Fotografía: Simon Barcham Green, 2011.

En su Cuaderno de Geografía, la alumna Carlina Fajardo –entre 1881 y 1882– no solo registró la cartografía de algunas regiones colombianas, sino que también incluyó mapas de otros países, realizados a ‘mano alzada’ (una técnica de dibujo que no utiliza instrumentos de precisión). Por ello, resaltamos su belleza y valor visual, ya que esta compilación de mapas constituye una pieza escolar de notable calidad artística y estética.

Cada mapa está rotulado con caligrafía técnica y presenta las fronteras territoriales, los accidentes geográficos (cadenas montañosas, valles), los sistemas hidrográficos (ríos, cuerpos de agua), la cuadrícula de meridianos y paralelos, y las coordenadas. Estos detalles fueron trazados con pluma y tinta, e incluyen colores aplicados mediante la técnica de la acuarela. Además, sus páginas conservan manchas y pequeños cortes, huellas propias de la producción y uso de un material escolar de su época.

Mapa de Nigricia examinado por la directora de la Escuela Nacional de Institutoras de Boyacá Inocencia Nariño, 1881. Nótese las anotaciones “Usted no adelanta nada – Compare este de hoy con el Perú del año pasado; haber que diferencia (que debe ser bien notable) encuentra en cuanto a mejora. Pero no hay peor sordo que el que no quiere…”. [Mapa]. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía de Héctor Copete, 2026.

Los mapas fueron directamente revisados por la directora Inocencia Nariño y todos dejan ver apreciaciones evaluativas, entre ellas: “Esto está feo”, “Los anteriores mapas estaban mejores” o “muy bueno”. Valoraciones que demuestran el proceso de formación continuo en el ramo de Geografía, así como el estricto nivel de exigencia en la Escuela Normal Nacional de Institutoras de Boyacá.

Respecto a los exámenes obligatorios para las alumnas y la importancia de estos cuadernos en las Normales de la época, son pertinentes dos informes publicados en 1875: el primero, en la Conferencia General en la Escuela Normal nacional de Institutoras; y el segundo, en los Exámenes y Certámenes de la Escuela Normal nacional de Institutoras de Bucaramanga. En estos espacios, las maestras en formación exhibían sus trabajos de dibujo y caligrafía. En particular, se registró que:

[…] Las alumnas fueron examinadas durante quince minutos en cada materia. […] se presentaron los trabajos de dibujo y escritura de las alumnas. Por la comparación que se hizo entre los primeros y los últimos cuadernos de escritura se vio que […] han hecho progresos notables. Entre los trabajos de dibujo (paisajes y mapas del Estado de Santander), sobresalen los de las señoritas Mercedes Figueroa, Vicenta Arenas, Ana Dolores Martínez, Carmen González, Chiquinquirá Carvajal y Paulina Mutis. (La Escuela Primaria, 1875: Nº 154)

Cabe aclarar que el tiempo de producción del cuaderno coincide con las reformas educativas propuestas en 1872 por el equipo de maestros de la primera Misión Pedagógica Alemana, que influyó en la adopción oficial del sistema educativo y las ideas pedagógicas de Johann Heinrich Pestalozzi. Con respecto al método de enseñanza, el Decreto por el cual se reorganiza la Instrucción pública primaria en el Estado de Santander (1886), estableció que:

El sistema de enseñanza será el de Pestalozzi, y los Maestros al dar sus lecciones deben esforzarse a todo trance en que ellas abarquen la Instrucción y la Educación propiamente dichas, o, en otros términos, que los niños, además de adquirir conocimientos científicos, desarrollen armónica y uniformemente sus facultades intelectuales, sus sentimientos y sus fuerzas orgánicas. (Artículo 12)

En relación con la enseñanza de la geografía y el desarrollo de percepciones sensoriales, Pestalozzi (1819) en “Cartas sobre educación infantil” sostenía que:

[…] el dibujo de los mapas es un ejercicio que no debe olvidarse en ninguna escuela. Proporciona la idea más exacta de la extensión proporcional y de posición general de los diferentes países; da una noción más clara que ninguna descripción y deja en la memoria la impresión más permanente. (p. 99)

Según el método objetivo pestalozziano, una persona que dibujaba con exactitud lo observado directamente en la naturaleza “[…] se formará de los objetos corrientes una impresión más correcta que otro a quien nunca han enseñado a mirar bien lo que ve para saberlo reproducir en un dibujo” (Pestalozzi, 1819, p. 97). De acuerdo con él, la enseñanza de la geografía requería el contacto directo entre el alumno y la naturaleza –mediante el desarrollo de excursiones–. Asimismo, impulsaba el uso de materiales atractivos para que el ejercicio de dibujar mapas se transformara en una experiencia educativa que generara mayor deleite.

Cuaderno de geografía realizado por Carlina Fajardo, Escuela Nacional de Institutoras de Boyacá, 1881–1882. [Fotografía]. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía de Norman Gil, 2025.

El Cuaderno de Geografía de nuestra colección constituye un valioso testimonio histórico que permite recuperar los procesos formativos de las maestras en la segunda mitad del siglo XIX y la adopción de las metodologías pedagógicas más adelantadas de la época.

La preservación y difusión de este tipo de piezas contribuye a la misión del museo, debido a que no solo mantiene viva la memoria de las prácticas y objetos escolares del pasado, sino que también busca que los visitantes recuerden sus experiencias educativas y reflexionen sobre la evolución de los materiales didácticos y su influencia en la construcción del conocimiento.

El Museo Pedagógico Colombiano salvaguarda y exhibe un amplio acervo cultural en relación con la historia, la memoria, y las prácticas educativas y pedagógicas. Entre sus colecciones, se conserva el Cuaderno de Geografía de finales del siglo XIX, otros objetos de la enseñanza de la geografía; objetos para la instrucción de otras disciplinas escolares; material Montessori; juegos y juguetes; manuales y textos escolares; y archivos documentales y bibliográficos.

Convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional (estudiantes, egresados, investigadores, docentes y personal administrativo), a miembros de colectivos pedagógicos y al público interesado, a visitarnos en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la universidad, ubicado en Bogotá en la calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’).

Igualmente, los invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales. Facebook: https://www.facebook.com/museopedagogicocolombiano/; Instagram: https://www.instagram.com/museopedagogicoupn/?hl=es; y a explorar nuestra página web: http://museopedagogico.pedagogica.edu.co/ para visualizar y compartir nuestros contenidos.

 

Palabras clave: Escuelas Normales Nacionales Femeninas; Formación de maestras; Geografía; Historia; Comisión Corográfica; Pestalozzi; Primera Misión Pedagógica Alemana; Enseñanza de la geografía; Dibujo de mapas; Museo Pedagógico Colombiano.

 

Autoría: Paula Andrea Calderón Huertas – Estudiante del Programa en Pedagogía. Revisión y corrección de estilo:  Museo Pedagógico Colombiano.

 

Referencias: 

Anales de la Instrucción Pública en la República de Colombia. (1880-1890). periódico oficial destinado al fomento y a la estadística de los establecimientos de enseñanza pública. Imprenta de Echeverría hermanos, Bogotá.

Biblioteca Nacional de Colombia. (2008). Exposición virtual: La Comisión Corográfica, Aporte interdisciplinario para el mundo. Bogotá. https://www.bibliotecanacional.gov.co/es-co/colecciones/biblioteca-digital/exposiciones/Exposicion?Exposicion=La%20Comisi%C3%B3n%20Corogr%C3%A1fica

Biblioteca Nacional de Colombia. (2020). Recurso digital: Mapeando Colombia: la construcción del territorio. Bogotá. https://www.bibliotecanacional.gov.co/es-co/colecciones/biblioteca-digital/mapeando/Paginas/capitulocinco.html#!

Bill Blake Heritage Documentation. (2017). Heritage statement: The Marven Centre – formerly Spicers Theatre, Sawston Village College. https://sawstonvc.org/wp-content/uploads/2021/09/Spicers-Theatre-Heritage-Statement-Final.pdf

DIARIO OFICIAL (1864-1886), Diario Oficial de los Estados Unidos de Colombia, Año I – Nº 1 a Año XXII – Nº 6,756. (1874, agosto 27). Sobre establecimiento de Escuelas normales de mujeres. (Decreto 356 de 1874). Diario Oficial, 1874: N° 3,252.

Gaceta de Santander. (1886). Decreto por el cual se reorganiza la Instrucción pública primaria en el Estado de Santander. Art. 12. Archivo Histórico Regional de Santander – Universidad Industrial de Santander.

Gil, D., Sandoval, S. (24 de octubre de 2011). Escuela Normal Superior Leonor Álvarez. Colegios de Tunja. https://colegiostunja.blogspot.com/2011/10/escuela-normal-superior-leonor-alvarez.html

González Saavedra, A. (2020). Enseñanza de la Geografía en Colombia. 1825-1869. Doctorado Interinstitucional en Educación. Universidad del Valle. https://bibliotecadigital.univalle.edu.co/server/api/core/bitstreams/ffb191b5-fc46-416e-81fb-c12868dbaec0/content

Herrera Casilimas, G. E. (2021). Las escuelas normales colombianas y la pedagogía: trayectorias históricas        de        una      relación           (1821-1950).   Praxis Pedagógica, 108-139. https://revistas.uniminuto.edu/index.php/praxis/article/view/2364/2755

Noval, Pedraza, C. (2022). Escuelas Normales Superiores “Experiencias pedagógicas en tiempos de pandemia”. Editorial UPTC. https://doi.org/10.19053/9789586606257

Pestalozzi, J. (1988). Cartas sobre educación infantil. Madrid, España: Editorial Tecnos, S. A.

República de Colombia. (1821). Ley sobre el establecimiento de escuelas de primeras letras para niños de ambos sexos. Art. 15. 6 de agosto de 1821 (Colombia).

República de Colombia. (1821). Leyes de la República de Colombia 1821. Colección de Leyes dadas por el Congreso Constituyente de la República de Colombia. Biblioteca Nacional. Bogotá.

Sánchez, E. (2020). La Comisión Corográfica: un vasto esfuerzo para la construcción de una nación. Bogotá. https://www.bibliotecanacional.gov.co/es-co/colecciones/biblioteca-digital/mapeando/activos/pdf/MAPCO-IMPRESO-CAP5.pdf

Señal Memoria. (2025). Recurso digital: Las primeras escuelas normales de mujeres en Colombia. https://www.senalmemoria.co/piezas/las-primeras-escuelas-normales-de-mujeres-en-colombia

The Modernist Review. (2024). Echoes of childhood: The Hogarth Press, the Hyde Park Gate News and Virginia Woolf’s material legacy. https://modernistreviewcouk.wordpress.com/2024/08/26/echoes-of-childhood-the-hogarth-press-the-hyde-park-gate-news-and-virginia-woolfs-material-legacy/

Exposición temporal: «Camilo 60&100pre»

En el marco de los 60 años de la muerte de Jorge Camilo Torres Restrepo (1929-1966) —quién pasó a la historia como el «cura guerrillero» y se convirtió en el primer colombiano universal—, diversos colectivos, organizaciones, movimientos e instituciones sociales, culturales, ecuménicas, académicas y políticas impulsamos la campaña «Camilo 60&100pre. Legado Vivo».

Como parte de esta iniciativa, el Colectivo Utopix, el Colectivo Frente Unido, la Casa de las Américas y la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia presentan la exposición «Camilo 60&100pre». La selección incluye piezas gráficas conmemorativas e informativas, afiches de documentales, estampillas, ilustraciones editoriales y libros ilustrados, realizadas en técnicas como ilustración digital, grabado, serigrafía, acuarela, pintura y composición fotográfica. El conjunto abarca un arco temporal que va de 1965 a 2026, evidenciando la persistencia y resignificación de su imagen en distintos contextos históricos.

El impacto de su testimonio y legado ha inspirado, durante seis décadas, una amplia producción cultural: piezas gráficas, canciones, películas, libros, cartillas, fanzines, murales, esculturas, cátedras y jornadas que mantienen viva su memoria.

¡Esperamos su visita!

Pieza del mes de febrero 2026: ‘Hablemos bien’ y las nociones del Alfabeto — ACPO, las Escuelas Radiofónicas y la alfabetización sobre lectoescritura en el campo colombiano.

De acuerdo con su compromiso de conservar, preservar y difundir la historia de la educación en Colombia, el Museo Pedagógico Colombiano ha seleccionado como pieza del mes una cartilla recibida en donación en el marco de la exposición temporal año Orlando Fals Borda. Este texto da cuenta de los proyectos educativos dirigidos a la población rural y de la representación del sujeto campesino, concebido como un individuo llamado a participar activamente en el progreso de la sociedad. Bajo la premisa de que “Nunca es tarde para aprender” (ACPO, 1987), presentamos la cartilla ‘Hablemos bien’.

La publicación corresponde a una propuesta del Ministerio de Educación Nacional, desarrollada en el marco de los programas de educación para todos los colombianos. Se trató de la duodécima edición, publicada en Bogotá en 1987 y fue elaborada por Nohora I. Gutiérrez Santos; la carátula y las ilustraciones fueron diseñadas por Francisco Perea Sabogal y Balbino Arriaga. El material se creó para las iniciativas estatales orientadas a ampliar el acceso a una educación básica e integral, especialmente en contextos rurales y para la población adulta.

Así nació la empresa educativa de ACPO. [Imagen]. Fuente: La Red Cultural del Banco de la República de Colombia. Tomado de: https://www.banrepcultural.org/exposiciones/acpo-radio-sutatenza/empresa-educativa-acpo/asi-nacio-la-empresa-educativa-de-acpo

La cartilla fue el resultado del trabajo conjunto entre el Ministerio de Educación Nacional y Acción Cultural Popular (ACPO). El primero, es un […] organismo de la Rama Ejecutiva del Poder Público que, con la asesoría y apoyo de sus entidades adscritas y vinculadas, y en concertación con las entidades territoriales, formula políticas, lineamientos y directrices del sector, que atiendan las necesidades actuales y futuras del País. (Decreto 088 de 2000, artículo 1). En cambio, la segunda es una […] organización sin ánimo de lucro, fundada en el año 1947 por Monseñor José Joaquín Salcedo en Sutatenza, Boyacá, Colombia; pionera en realizar educación a distancia en Colombia, habiendo implementado el programa Escuelas Radiofónicas a través de Radio Sutatenza, hoy conocida como Escuelas Digitales Campesinas promoviendo un modelo de educación popular – Educación Fundamental Integral (EFI), que se fundamenta en valores católicos y tiene como objetivo prevenir la exclusión social de las comunidades rurales, indígenas, raizales y mestizas en Latino América. (Acción Cultural Popular [ACPO], s.f)

Necesitamos descanso. [Ilustración]. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía de Héctor Copete, 2026, p. 15.

Como sostiene Radio Nacional de Colombia (2017):

Entre 1968 y 1994, ACPO trabajó en conjunto con el Gobierno Nacional para la implementación de proyectos de desarrollo rural con organismos como el Departamento de Planeación Nacional, el Ministerio de Agricultura, el ICA, la Caja Agraria, el SENA, el Ministerio de Comunicaciones y el Ministerio de Educación, para ampliar el sistema de educación a distancia y fortalecer los procesos de educación de adultos (párr. 4).

Por otro lado, la introducción de la cartilla incluyó el artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, este documento marcó […] un hito en la historia de los derechos humanos. […] La Declaración fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París, el 10 de diciembre de 1948 en su (Resolución 217 A (III) como un ideal común para todos los pueblos y naciones. La Declaración establece, por primera vez, los derechos humanos fundamentales que deben protegerse en el mundo entero. (Organización de las Naciones Unidas [ONU], 1948)

Este artículo declaró que:

Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, […] La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos del hombre y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos; y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz. (Organización de las Naciones Unidas [ONU], 1948, artículo 26)

De acuerdo con este enfoque, la cartilla ‘Hablemos bien’ invita al lector a complementar su proceso de educación elemental mediante el uso de diversos recursos educativos, entre ellos, las cartillas ‘Nuestro Bienestar, Hablemos Bien, Cuentas Claras, Suelo Productivo y Comunidad Cristiana’, los cursos transmitidos por radio Sutatenza, el semanario El Campesino, así como el acceso a ejemplares de la Biblioteca Del Campesino y de la Nueva Biblioteca Popular. Asimismo, el uso de las grabaciones educativas, de la correspondencia cultural y las becas ofrecidas por los Institutos de Lideres. (ACPO, 1987, p. 1)

¡6 millones de colombianos están oprimidos por la ignorancia! [Imagen]. Fuente: La Red Cultural del Banco de la República de Colombia. Tomado de: https://www.banrepcultural.org/ exposiciones/acpo-radio-sutatenza/empresa-educativa-acpo/asi-nacio-la-empresa-educativa-de-acpo

Uno de los materiales interesantes de la apuesta educativa de ACPO, fue el Semanario El Campesino editado entre 1958 y 1990. Según La Red Cultural del Banco de la República de Colombia (2014), fue un medio impreso dirigido al campesinado adulto, que: :

[…] circuló por Colombia a través de más de 900 parroquias católicas. Su línea editorial se transformó constantemente en más de treinta años de existencia, aunque siempre mantuvo un eje central: orientar e informar a los campesinos y consolidar una opinión pública sobre los problemas del mundo rural. Por medio de artículos, reportajes gráficos y columnas de opinión el semanario fue una plataforma para la discusión sobre los problemas del campesinado. (párr. 2)

Además, con esta publicación tenían acceso a la actualidad política, económica y social de Colombia; incluso ofrecía secciones de entretenimiento, donde los campesinos publicaban crucigramas, caricaturas, canciones, partituras, cartas, afiches coleccionables y coplas.

Necesitamos descanso. [Ilustración]. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía de Héctor Copete, 2026, p. 67.

La presencia del Semanario también se evidenciaba en los contenidos de la cartilla, como en el apartado necesitamos descanso. Allí, se ilustra a un sujeto que está leyendo El Campesino en su tiempo de ocio. Esta sección destaca la importancia del equilibrio entre el trabajo y el descanso, la importancia del cuidado del cuerpo y el aprovechamiento del tiempo libre hacen parte de una vida productiva y saludable. Puesto que:

[…] un hombre fatigado y que tiene la necesidad demasiado grande de reposo, no produce ya ningún trabajo útil. […] El organismo humano no puede vivir sin alternativas de trabajo y de reposo…. […] El hombre que ama verdaderamente su trabajo vuelve a él. (ACPO, 1987, p. 67)

El hogar, primera escuela de buenas relaciones. [Ilustración]. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía de Héctor Copete, 2026, p. 64.

Hablemos Bien’ ofrecía nociones básicas del alfabeto mediante el uso de situaciones de la vida cotidiana, que sirven como punto de partida para la comprensión lectora y el desarrollo de ejercicios prácticos, ya que, su objetivo era dominar el idioma y el lenguaje, perfeccionar la habilidad de leer y escribir, para la comunicación y la vida social. A partir de textos breves y ejemplos contextualizados, se abordan contenidos como el abecedario, las sílabas, el uso del diccionario, las palabras monosílabas y polisílabas, los acentos, las palabras según su acentuación —agudas, graves, esdrújulas y sobresdrújulas—, las oraciones, la conjugación de los verbos, las categorías gramaticales (sustantivos, adjetivos, pronombres, adverbios, preposiciones, y conjunciones), el valor de la ortografía, entre otros contenidos. Además, todas las secciones de la cartilla, incluían notas aclaratorias y ejercicios prácticos de repaso.

Estos contenidos se articularon con temas e ilustraciones relacionadas con el entorno social y cultural del lector, entre ellos, la historia de Colombia, la vida campesina, el trabajo en el campo, la naturaleza, la vida en la comunidad, la juventud, los adultos mayores, la importancia de los derechos y los deberes, la patria, las autoridades, la convivencia, la descripción de la escuela radiofónica, el hogar, la escuela, el progreso, los problemas de la comunidad, como también, prácticas cotidianas de comunicación como la correspondencia, los telegramas y los recibos, junto con referencias a los símbolos patrios, a personajes relevantes de la historia nacional y la construcción de identidad.

Finalmente, de acuerdo con los estatutos de ACPO (1987) que abarcaban la capacitación básica y la preparación para la vida social y económica de los adultos campesinos, mediante:

[…] la educación fundamental integral cristiana del pueblo […] a la luz de los principios cristianos, de acuerdo con las diversas condiciones, para despertar en aquel el espíritu de reflexión e iniciativa que lo motive a seguir, contando con su propio esfuerzo, en el trabajo del desarrollo personal y comunitario. (Art. 3)

Resulta relevante ilustrar el ideal por la formación del ‘buen ciudadano’ como un sujeto capaz de responder a las necesidades de la sociedad y del progreso, expresado en la ‘oración del ciudadano’ que cierra la cartilla:

Ayúdame, Señor, a ser buen ciudadano, a ganarme la vida honradamente, a ser útil en mi trabajo, a no dejarme hundir por las dificultades, a caminar con la frente alta, pero sin odio ni soberbia, y a respetar mi propia vida y las vidas ajenas.

Aléjame del plomo, de las armas en general, y acércame a la reja del arado. No dejes que se ensucie mi camisa ni se empañen mis zapatos. Enséñame a ser simple, a entender el lenguaje de los árboles, a saludar el sol por la mañana y a mirar la bandera de la patria con unos ojos limpios.

Ayúdame, Señor, a confiar en mí mismo, a esperar con paciencia que florezcan las ramas, a sentir como propia la sed de mi país, a cuidar las palomas de los parques y a cubrir las paredes gastadas por el tiempo, con un manto de cal y de blancura.

Defiéndeme del vino, de su falsa alegría y de la copa que hace perder el equilibrio. Enséñame a ser justo y comprensivo, a perdonar las manchas del aceite, a comer en un plato pobre, con sus dibujos desteñidos, y a luchar cuando sea necesario para que haya libertad, sol en los patios de las casas y calor en las almas…

Acompáñame el día de elecciones a votar por los hombres más honrados, sin fanatismo ni violencia, y a apagar las hogueras que encienden en las plazas los malos hijos de Colombia.

Ayúdame, Señor, a pagar lo que debo, a no abusar de mis derechos, a estimar los derechos de los otros y a gastar mi salario sin despilfarro ni avaricia.

Ayúdame, Señor, finalmente, a ser buen colombiano, buen ciudadano de Colombia, sin olvidar que el mundo también me pertenece y debo ser mundial, hermano de los hombres de todos los países y pariente de todo cuanto existe en la tierra. (ACPO, 1987, p. 112)

El Museo Pedagógico Colombiano, salvaguarda y exhibe un amplio acervo cultural en relación con la historia, la memoria, y las prácticas educativas y pedagógicas. Entre sus colecciones, se pueden consultar ejemplares de la ‘Biblioteca del Campesino’ y de documentos sobre Radio Sutatenza, que pertenecen el Fondo de Alfabetización Popular Mario Sequeda, otras cartillas sobre educación de adultos; objetos para la enseñanza de otras disciplinas escolares; material Montessori; juegos y juguetes; manuales y textos escolares; y archivos documentales y bibliográficos. Convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional (estudiantes, egresados, investigadores, docentes y personal administrativo), a miembros de colectivos pedagógicos y a todas las personas interesadas en nuestras labores, a visitarnos en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la universidad, ubicado en Bogotá en la calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’).

Igualmente, los invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales de Facebook: https://www.facebook.com/museopedagogicocolombiano/, Instagram: https://www.instagram.com/museopedagogicoupn/?hl=es, y a explorar nuestra página web: http://museopedagogico.pedagogica.edu.co/ para visualizar y compartir nuestros contenidos.

 

Palabras clave: Acción Cultural Popular ACPO; Radio Sutatenza; Alfabetización de Adultos; Formación de Campesinos;  Escuelas Radiofónicas; Enseñanza de la lectura y la escritura; Derecho a la educación; Museo Pedagógico Colombiano.

 

Autoría: Jennifer Ximena Cruz Beltrán – Estudiante del Programa en Pedagogía. Revisión y corrección de estilo:  Museo Pedagógico Colombiano.

 

Referencias:

ACPO. (s.f). Nosotros. ACPO. Colombia. Recuperado el 10 de diciembre de: https://fundacionacpo.org/nosotros/

Gutiérrez Santos, N. (1987). Hablemos bien: noción del alfabeto. Editorial Acción Cultural Popular, Ministerio de Educación. Recuperado de: https://babel.banrepcultural.org/digital/collection/p17054coll24/id/154Helg/

La Red Cultural del Banco de la República de Colombia. (2022). Semanario El Campesino: “un periódico al servicio y en defensa del mundo rural colombiano”. La Red Cultural del Banco de la República de Colombia. Colombia. Recuperado de: https://www.banrepcultural.org/exposiciones/acpo-radio-sutatenza/el-medio-y-el-remedio-la-radio/semanario-el-campesino-un

La Red Cultural del Banco de la República de Colombia. (2022). Así nació la empresa educativa de ACPO. La Red Cultural del Banco de la República de Colombia. Colombia. Recuperado de: https://www.banrepcultural.org/exposiciones/acpo-radio-sutatenza/empresa-educativa-acpo/asi-nacio-la-empresa-educativa-de-acpo

Ministerio de Educación Nacional. (2000). Decreto número 088 de 2000 “Por el cual se modifica la estructura del Ministerio de Educación Nacional y se dictan otras disposiciones.”. 2 de febrero de 2000. Diario Oficial N. 43882. Recuperado de: https://mineducacion.gov.co/1621/articles-104863_archivo_pdf.pdf

Organización de las Naciones Unidas. (1948). La Declaración Universal de los Derechos Humanos. Naciones Unidas. Estados Unidos. Recuperado de: https://docs.un.org/es/A/RES/217(III)

Radio Nacional de Colombia. (2017). Radio Sutatenza: la primera revolución educativa del campo para el campo. Radio Nacional de Colombia. Colombia. Recuperado de: https://www.radionacional.co/cultura/radio-sutatenza-la-primera-revolucion-educativa-del-campo-para-el-campo

 

Pieza audiovisual del mes de noviembre de 2025: Exposición temporal «Año Orlando Fals Borda»

En el marco de actividades académicas en celebración del Año Institucional Orlando Fals Borda UPN. El Museo Pedagógico Colombiano tiene el gusto de presentarles la sexta pieza del mes en formato audiovisual, dedicada a la exposición temporal: «Mundos Posibles Orlando Fals Borda: Educación, Vida, Imaginación», inaugurada el pasado 15 de octubre de 2025.

Para conocer la exposición temporal, que estará abierta hasta el 15 de diciembre de 2025, convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional, estudiantes y egresados, investigadores de la educación física, docentes, administrativos y miembros externos de la comunidad académica, colectivos pedagógicos y a todas las personas interesadas en conocernos, apoyarnos y difundir nuestras labores, a visitarnos de lunes a viernes entre 8:00 a.m. y 5:00 p.m. en las instalaciones del Museo ubicadas en Bogotá en la calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’) en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la Universidad Pedagógica Nacional.

Igualmente los invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales de Facebook: https://www.facebook.com/museopedagogicocolombiano/, Instagram: https://www.instagram.com/museopedagogicoupn/?hl=es, y a explorar nuestra página web: http://museopedagogico.pedagogica.edu.co/ para visualizar y compartir nuestros contenidos.

 

Concepto Audiovisual: Jennifer Ximena Cruz Beltrán – Estudiante del Programa en Pedagogía. Revisión y corrección de estilo:  Museo Pedagógico Colombiano.

 

Palabras clave: Orlando Fals Borda; Educación popular en Colombia; Historia de la Sociología en Colombia; Investigación Acción Participativa; Educación como práctica de la Libertad; Historia de los Campesinos; Movimientos Campesinos en Colombia; Archivos de Baúl; Alfabetización de Adultos; Paulo Freire; Museo Pedagógico Colombiano.

Exposición/laboratorio Mundos Posibles – Orlando Fals Borda

Estimados/as seguidores, el Museo Pedagógico Colombiano en alianza con Maloka, tienen el gusto de invitarlos a participar en la exposición/laboratorio «Mundos Posibles»: una experiencia sobre la educación popular, el mundo campesino y la obra de Orlando Fals Borda.

La actividad es una invitación a pensar el conocimiento desde lo colectivo y la transformación social, mediante la exploración de archivos, memorias y creaciones colectivas en un taller/laboratorio que conecta ciencia, arte y comunidad.

 

🗓️ Miércoles 22 de octubre – Desde las 2:00 p.m. 🎟️ Ingreso gratuito previa
Inscripción: 👉 https://forms.office.com/Pages/ResponsePage.aspx?id=nGREgiPT_k6Tg1M4a_CM6O4mJo6F_mlKnZyP2MBE09tUNUkwWVNESU80MlJXMzkxVTI1TENaVks4WC4u

🗓️ Jueves 30 de octubre – Desde las 10:00 a.m.🎟️ Ingreso gratuito previa
Inscripción:
👉 https://forms.office.com/Pages/ResponsePage.aspx?id=nGREgiPT_k6Tg1M4a_CM6O4mJo6F_mlKnZyP2MBE09tUMVlXVThWSFk2NzlDWDlHUjFNOFU0RFpQSy4u

 

📍 Museo Pedagógico Colombiano – UPN sede calle 72 (Centro Cultural Paulo Freire).

 

🌱 Vive una experiencia participativa para conocer el legado de Orlando Fals Borda, los esperamos.

Pieza del mes de octubre 2025: ‘Turtox Products’ y la enseñanza de las ciencias biológicas escolares: Legado, didáctica y formación de maestros en el siglo XX.

El Museo Pedagógico Colombiano ha seleccionado como pieza del mes, una de las nuevas piezas recibidas en donación durante el presente año. Consisten en un numeroso conjunto de láminas creadas para la enseñanza de la Biología, publicadas entre 1934 y 1953 por la fábrica estadounidense ‘Turtox Products’ creada a inicios del siglo XX en la ciudad de Chicago. De acuerdo con la cronología ofrecida por la web Marine Biological Laboratory (MBL), la General Biological Supply House, conocida comercialmente como ‘Turtox’, fue fundada por Morris Miller Wells en 1913, con el nombre de ‘Chicago Biological Supply House’. Desde sus comienzos, la empresa comenzó a evidenciar una evolución progresiva, esto gracias a la visión de su fundador, quien realizó un Doctorado en Filosofía en la Universidad de Chicago en 1915 y, posteriormente se desempeñó como profesor asistente en la misma institución.

Notas publicitarias de ‘Turtox Products’. (Nótese la mención como distribuidor exclusivo del Museo de Historia Natural de Chicago, y también, la publicidad sobre material de disección). [Imagen]. Fuente: Journal Of The Tennessee Academy of Science Vol. XXXVI, No. 2., 1961. Tomado de https://tennacadsci.org/~tasc/docs/JTAS36-4-back.pdf
Logotipo de ‘Turtox Products’ [Imagen]. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía de Jennifer Cruz, 2025.

En 1918, con el apoyo de Frank Lilie —director del Marine Biological Laboratory en Woods Hole (MBL)— y de su cuñado Charles Crane, Wells renunció a su cargo académico y formalizó la ‘General Biological Supply House, Inc.’. Desde ese momento, la compañía bajo el sello de ‘Turtox Products for the Biological Sciences’, empezó a fortalecer su presencia en el ámbito educativo, con la producción y comercialización de material didáctico para la enseñanza de la biología en escuelas secundarias y universidades.

‘Turtox News’ volumen 1, número 12. (1923). [Portada]. Fuente: Library of the University of Illinois. Tomado de https://babel.hathitrust.org/cgi/pt?id=uiug.30112110950992&seq=15

El registro histórico más importante de la empresa se encuentra en las publicaciones conocidas como ‘Turtox News’. Una circular mensual cuyo propósito era mantener informados a los educadores del área de la biología sobre los avances, equipos y recursos disponibles para laboratorios y escuelas. Por otra parte, la compañía produjo diversos manuales y folletos sobre la catalogación y preservación de especies animales.

Entre las décadas de 1920 y 1940, la empresa ampliaría su producción editorial y comercial. Así, en los años veinte se distribuyó el catálogo titulado The Biological Red Book, en el que contenía una variedad de productos y sus respectivos precios, entre ellos, se podían encontrar modelos anatómicos, morfológicos y embrionarios, y preparaciones como: frascos de muestras y exhibiciones didácticas. Por otra parte, para los años cuarenta se publicaron cuatro ediciones de un folleto titulado Living Specimens in the School Laboratory (Ejemplares vivos en el laboratorio escolar).

Turtox Biological Supplies – Catalog No. 40 (Turtox red book). (1939). [Portada]. Fuente: Iberlibro. Tomado de https://www.iberlibro.com/Turtox-Biological-Supplies-Catalog-No-40/31423190160/bd

Además del referenciado Turtox News y los numerosos catálogos de su línea comercial, la compañía también publicó manuales para profesores. Por su parte, General Biological Supply House, Inc., ofrecía una amplia gama de artículos comerciales y educativos para el estudio de la biología, la química, la zoología, la botánica, la histología, la genética, la bacteriología, la fisiología, entre otras áreas. Su extenso catálogo incluía modelos anatómicos y celulares de animales fabricados en tiza; especímenes conservados; especímenes vivos para disección y estudio de la vida animal; esqueletos preparados; portaobjetos de microscopios; equipos de laboratorio, productos químicos y reactivos; e incluso materiales para colecciones de museos de historia natural.

Turtox key card for Mono-Hybrid Mating Drosophila. (1949). [Fotografía]. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía de Jennifer Cruz, 2025.

En particular, la lámina “Turtox key card for Mono-Hybrid Mating Drosophila”, es una ilustración a blanco y negro utilizada para la enseñanza de la genética. En esta se representa el cruce monohíbrido en la mosca de la fruta (Drosophila), se describe el cruce entre insectos con alas normales (VV) y alas vestigiales (vv), y se muestran las posibles combinaciones junto con los resultados genotípicos y fenotípicos esperados.

Turtox products for the Biological Sciences. (1924). [Imagen]. Fuente: Science, New Series, Vol. 60, No. 1555 (Oct. 17, 1924), pp. ix-xiii. Published by: American Association for the Advancement of Science Tomado de: https://www.jstor.org/stable/pdf/1649012.pdf

La producción de este tipo de materiales fortaleció significativamente la enseñanza de la biología en Estados Unidos durante el siglo XX. Asimismo, a mediados del mismo siglo, la compañía se destacó como uno de los principales proveedores de material biológico y equipos para la educación, y la investigación científica para otras universidades del mundo. En consecuencia, los modelos y láminas ‘Turtox’, se convirtieron en herramientas fundamentales para la comprensión de la estructura y función de los organismos, especialmente en contextos educativos.

En Colombia, la incorporación de la biología en la formación de maestros tiene antecedentes normativos importantes. Según el Decreto 710 del 20 abril de 1928, mediante el cual se presentó el pénsum del Instituto Pedagógico Nacional para Señoritas (hoy Universidad Pedagógica Nacional), se contemplaron asignaturas como biología, química y física, junto con religión, castellano, idiomas, gramática, francés, inglés, historia, geografía, matemáticas, oficios domésticos, repartición de la materia, alimentos y valores nutritivos, obras manuales, dibujo, gimnasia, música y pedagogía. La inclusión de la biología, dentro de este conjunto de saberes, evidenciaba un interés por promover una formación integral que articulara el conocimiento científico con la práctica pedagógica y los valores educativos de la época.

En años posteriores, disciplinas científicas como la biología, la química, la botánica y la zoología, se registraron como saberes escolares en los pénsums de instituciones educativas del territorio nacional. Esto se reflejó tanto en el plan de estudios del Instituto Pedagógico Nacional para Señoritas de 1932, como en el proyectado para la Universidad Pedagógica Nacional Femenina en 1962. Esta continuidad revelaba el interés institucional de la época, que buscaba consolidar una formación científica articulada con la teoría, la observación y la experimentación.

A inicios de los años 60, en el contexto de un país poco explorado como el nuestro, se consideraba relevante el estudio de la Química y de las Ciencias Naturales. Por ello, la UPN Femenina subrayaba no solo su valor científico y social, sino también su enseñanza y divulgación, ya que estas disciplinas constituían una “preocupación particular e interés vital de la educación colombiana” (Universidad Pedagógica Nacional Femenina, 1961, p. 10).

De esta manera, la Facultad de Ciencias Biológicas y Química creada en la Universidad Pedagógica Nacional Femenina (1961), estableció como objetivo “[…] la formación de profesoras de enseñanza media en el ámbito especial de la Química y de las Ciencias Biológicas” (p. 10). Por tanto, la preparación pedagógica y científica, capacitaba a las alumnas “[…] para la enseñanza de la Química, la Botánica, la Zoología, la Anatomía, la Fisiología Humana y la Higiene […]” (Universidad Pedagógica Nacional Femenina, 1961, p. 10).

Laboratorio de Biología en la Universidad Pedagógica Nacional Femenina. (ca. 1960). [Fotografía]. Tomado de ‘Universidad Pedagógica Nacional Femenina – Prospecto 1962’ (p. 11), 1961.

Los fundamentos de la formación pedagógica y la labor docente que ofrecía esta facultad se lograrían a través de Cátedras de Pedagogía, Metodología, Psicología y disciplinas afines, así como del desarrollo de Prácticas docentes. Además, este plan de estudios incluía un componente para la formación científica, mediante la práctica en laboratorios, en el que las maestras lograrían un dominio adecuado de la Química y las Ciencias Biológicas. Así:

En los Laboratorios de Química y Biología, satisfactoriamente equipados, se adelantan las experiencias que capacitarán a las alumnas para orientar sus cátedras en la forma práctica exigida por estas asignaturas. Esta formación se complementa con trabajos de investigación a los cuales la Biblioteca de la Universidad presta un valioso concurso. (Universidad Pedagógica Nacional Femenina, 1961, p. 11)

Del mismo modo, las políticas diseñadas desde el Ministerio de Educación Nacional (MEN) conservaban el interés por esta clase de ciencias. En ese sentido, el ‘Programa Analítico de Ciencias Biológicas y Química para el primero y segundo ciclos de Educación Media’, elaborado en 1962 por el MEN para dar cumplimiento al artículo 15 del Decreto N° 45 de 1962 y al 3° de la Resolución N° 110 del mismo año, reflejó la intención de actualizar la enseñanza científica y dotar al profesorado de actividades, bibliografía, materiales y orientaciones didácticas acordes a los avances de la pedagogía, la biología vegetal y la biología animal. Dentro de estos materiales se mencionaban recursos visuales como las láminas, concebidas como apoyo fundamental para la explicación de los procesos biológicos.

Al respecto, el 3° punto del apartado de Sugerencias Didácticas incluido en el Programa Analítico de Ciencias Biológicas y Química, menciona que:

La enseñanza debe hacerse estrictamente práctica, empleando, de preferencia, el MATERIAL NATURAL adecuado. Al estudiar un insecto, por ejemplo, deben sustituírse las láminas o el animal disecado por el ejemplar vivo correspondiente; al estudiar los pulmones o el ojo, deben sustituírse los plásticos y láminas murales por la respectiva víscera y sentido de buey o de cerdo, etc. También es recomendable, como material auxiliar, la proyección de transparencias, así como de películas ilustrativas. (Ministerio de Educación Nacional, 1963, p. 4)

Específicamente, el programa de Biología Humana (Anatomía, Fisiología e Higiene) proyectado para el Cuarto Año de Educación Media, indica en la Unidad N° 1 Aspectos de la Vida Vegetativa Humana, que el Material Didáctico incluía:

Distintos órganos del aparato digestivo de los animales; distintas clases de alimentos y principios alimenticios; dientes naturales de distintas clases; microscopios, lupas, pinceles, tijeras; formol, alcohol, lugal o solución de yodo, reactivo de Fehlling, hidróxidos sódico y potásico; osmómetro. Sangre de distintos animales y sangre humana; corazón de buey, de cerdo o de carnero; vasos arteriales y venenosos; Preparaciones microscópicas de órganos de la circulación de conejo, renacuajo, etc. Pulmones de cerdo o de cordero, agua de cal filtrada, placas
microscópicas, espirómetro. Riñones de cerdo o de cordero, orines, láminas,
plásticos, etc. (Ministerio de Educación Nacional, 1963, p. 74)

En este contexto, al revisar las láminas donadas al museo por el Departamento de Biología de la UPN, y de acuerdo con el marco histórico y normativo mencionado, es posible deducir que las láminas producidas por ‘Turtox’ se emplearon como un recurso didáctico para la enseñanza y la formación en el Instituto Pedagógico Nacional para Señoritas y la Universidad Pedagógica Nacional Femenina, dada su coincidencia temporal y su función educativa. Igualmente, estas láminas reúnen temáticas tan variadas como: el reino vegetal; los ciclos de vida de las plantas; la estructura celular de distintas especies; los animales terrestres y aéreos; los crustáceos; diferentes clases de insectos; los embriones; los procesos genéticos —como la ley de Mendel—; entre otros contenidos especificados en los pénsums mencionados.

Turtox Key Cards. [Fotografía]. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía de Héctor Copete, 2025.

El Museo Pedagógico Colombiano, salvaguarda y exhibe un amplio acervo cultural en relación con la historia, la memoria, y las prácticas educativas y pedagógicas. Entre sus colecciones, se pueden encontrar el conjunto de ‘Turtox Key Card’ de especímenes biológicos y científicos, otros implementos de la enseñanza de las ciencias naturales y la biología, objetos de otras disciplinas escolares, material Montessori, juegos y juguetes, manuales y textos escolares, y archivos documentales y bibliográficos. Convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional (estudiantes, egresados, investigadores, docentes y personal administrativo), a miembros de colectivos pedagógicos y a todas las personas interesadas en nuestras labores, a visitarnos en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la universidad, ubicado en Bogotá en la calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’).

Igualmente, los invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales de Facebook: https://www.facebook.com/museopedagogicocolombiano/, Instagram: https://www.instagram.com/museopedagogicoupn/?hl=es, y a explorar nuestra página web: http://museopedagogico.pedagogica.edu.co/ para visualizar y compartir nuestros contenidos.

 

Palabras clave: General Biological Supply House; Turtox Products; Ciencias biológicas; Química; Enseñanza de la biología; Material didáctico; Formación de maestras; Educación media; Museo Pedagógico Colombiano.

 

Autoría: Jennifer Ximena Cruz Beltrán – Estudiante del Programa en Pedagogía. Revisión y corrección de estilo:  Museo Pedagógico Colombiano.

 

Referencias:

Cohmer, Sean. 2017. «Using Biodiversity.» MBL History Project digital exhibit. https://history.archives.mbl.edu/browse/exhibits/using-biodiversity/supply-sale/general-biological-supply-house-turtox-products-1913

Ministerio de Educación Nacional. (1963). Programa analítico de Ciencias Biológicas y Química para el primero y segundo ciclos de Educación Media. Editorial Bedout, Medellín.

Universidad Pedagógica Nacional Femenina. (1961). Universidad Pedagógica Nacional Femenina – Prospecto 1962. Imprenta Nacional, Bogotá D. E.

República de Colombia. (1928, abril 20). Por el cual se fija el pénsum del Instituto Pedagógico Nacional para señoritas (Decreto 710 de 1928). Diario Oficial. Año LXIV. N. 20786. 5, mayo, 1928. Pág. 7. https://www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.asp?id=1151342

República de Colombia. (1962, enero 11). Por el cual se establece el Ciclo Básico de Educación Media, se determina el Plan de Estudios para el Bachillerato, y se fijan Calendario y Normas para evaluar el trabajo escolar. (Decreto 45 de abril de 1962). Diario Oficial. Año XCVIII. N. 30704. 25, enero, 1962. Pág. 132. https://www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.asp?ruta=Decretos/30036117