En virtud de su compromiso con la conservación, la investigación, la difusión de la memoria pedagógica y la historiografía de sus colecciones patrimoniales, el Museo Pedagógico Colombiano presenta como pieza del mes el Juego de Muñecas Playmates, objeto que hace parte de la colección de Juegos y Juguetes, artefactos que no solo permiten comprender la infancia, sino también la transformación de los sentidos sociales y políticos de los objetos y de la cultura material e inmaterial enfocada en los niños y niñas (Cárdenas, 2012).
A lo largo de la historia y en distintos contextos geográficos, las muñecas han sido objetos que acompañaron las infancias de varias culturas, encontrándose ejemplares en tumbas egipcias y yacimientos romanos, como lo evidencian distintos hallazgos arqueológicos. A propósito, esta disciplina ha permitido identificar que, en la antigüedad las muñecas antes de convertirse en un juguete infantil, tuvieron propósitos religiosos y ceremoniales. En ese entonces, las niñas jugaban con sus muñecas hasta antes de ser esposadas, y en caso de fallecer antes de la adultez, las muñecas eran enterradas junto a sus poseedoras (Schoonmaker, 1984, traducción propia).
Ahora bien, en la actualidad concebimos los juguetes como aquellos artefactos que, a pesar de hacer parte de nuestro camino y acompañarnos, solo cobran vida, nos alegran o nos entretienen al interactuar con ellos. Al respecto, Vasco (1934) establecía que:
El juego es la actividad natural del niño y es para él una verdadera necesidad. Por eso, todos los métodos de educación infantil tratan de aprovechar aquella tendencia espontánea para que sirva de vehículo al estudio y al trabajo. (p. 182)
Sin embargo, merece la pena aclarar que, si bien el valor de las muñecas se ha asociado colectivamente a la formación de las niñas y al cuidado del otro, también se presentan otras perspectivas. De acuerdo con Montiel (2015), los usos sociales de las muñecas están ligados “[…] desde sus inicios a la moda, haciendo de este objeto un elemento importante para relacionar el contexto histórico y social del que es originario” (p. 166). En consecuencia, la reseña histórica de las muñecas de nuestra colección es evidencia de ello.
En particular, el contexto de fabricación de las Muñecas Playmates nos sitúa en la segunda mitad del siglo XX, tiempo en el que la producción y exportación de muñecas tomó popularidad como parte de la expansión del mercado de juguetes. Durante este periodo, las industrias dedicadas a este rubro querían llegar a todo tipo de público; por lo tanto, la infancia fue un foco clave para el consumo y el entretenimiento.
Por ello, hubo un fuerte interés en reforzar distinciones de género, vestimenta, cultura y la mirada de mundialización del pensamiento. Es decir, este tipo de piezas consolidaron ideales de belleza, maternidad y feminidad vigentes en su tiempo.
Figura 1. ‘® Playmates, Hong Kong, 1980’. Logo inscrito en el reverso de la cabeza de las muñecas. Nota. La fotografía fue realizada por Jherson Aurelio Chiguasuque Nieto. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano.
Además, este modelo incluyó articulaciones que permitían el movimiento de las extremidades de forma natural; un mecanismo en los ojos con el que, según la posición de la muñeca, estos se abrían o se cerraban; rostros y cuerpos con proporciones anatómicas y realistas; y un vestuario llamativo que reflejaba la moda infantil de la época. Estos detalles confirman que esta serie de muñecas fue concebida para imitar comportamientos humanos; en este sentido, muchas niñas podían hacer relaciones entre el cuidado, la maternidad y las rutinas de sueño.
Con respecto a los rasgos materiales, las muñecas contaban con un tamaño aproximado de 15 cm de longitud, característica que les brindó no solo valor estético y una manipulación cómoda, sino también la garantía de ser un producto seguro, fabricado sin piezas pequeñas que pudieran ser ingeridas por los niños y provocar su asfixia. Por lo tanto, la producción de estas muñecas cumplió con los estándares de uso de materiales no tóxicos y un diseño totalmente seguro. Asimismo, la inscripción del año 1980, registrada en la zona posterior del cuello, indicaba el año exacto de su producción.
Para tener en cuenta, en ese momento las normas de seguridad industrial introdujeron buenas prácticas y nuevos protocolos. Con ellos, se garantizaba la fabricación de productos seguros que no fueran peligrosos para la salud de los consumidores. En relación con ello, en aquella época muchos juguetes de plástico aún utilizaban pigmentos hechos a partir de elementos químicos como el plomo y el cadmio. Estos materiales altamente tóxicos tenían una doble función: por un lado, se utilizaban para que los juguetes tuvieran colores muy brillantes y, por otro, se implementaban como estabilizadores térmicos para la fabricación de plásticos mucho más resistentes.
Por otra parte, en el sello registrado en las muñecas se identificó a ‘Playmates Toys Limited’ como la compañía manufacturera. Esta empresa fue creada en 1966 en Hong Kong (República Popular China) por el empresario Chan Tai-Ho, quien estableció como misión “ofrecer al consumidor juguetes de alta calidad, seguros e innovadores” (Playmates Toys, 2026, traducción propia). Conocida inicialmente como ‘Playmates Industrial’, este negocio familiar comenzó sus operaciones como un pequeño subcontratista dedicado a la fabricación de muñecas genéricas y juguetes preescolares para otras firmas establecidas en el extranjero, principalmente en Estados Unidos y algunos países de Europa.
De su trayectoria, merece la pena destacar dos momentos en particular. El primero sucedió entre 1975 y 1978, periodo en el que la empresa abrió la filial ‘Playmates Toys Inc.’, con la que creó una división para producir y vender su propia línea de muñecas y juguetes preescolares. Además, abrió una sede en Boston (EE. UU.). Con ello, dio un paso clave hacia su independencia comercial, ya que estableció una red de distribuidores en Estados Unidos.
Mientras que el segundo tuvo lugar en la década de 1980. Así, con la apertura de una nueva filial en California en 1984, la marca se introdujo en el lucrativo mercado de los juguetes promocionales, no obstante, a pesar de lo arriesgado que podía resultar la estrategia, un año después Playmates era la primera compañía de juguetes, que comenzó a cotizar sus acciones en la bolsa de valores de Hong Kong. Justamente, este periodo de tiempo coincide con la fecha de fabricación de las muñecas salvaguardadas por el museo.
Figura 2. Figura de acción de las Tortugas Ninja. Nota. Figura de Michelangelo lanzada por ‘Playmates Toys’ en 1988. Fuente: Collector Archive Services (CAS). https://collectorarchive.com/tmnt005
Igualmente, durante ese intervalo de tiempo se dio el auge de los juguetes electrónicos. En esta línea comercial, la empresa fabricó su primer gran éxito en el sector de juguetes promocionales, la Muñeca Cricket, una muñeca robot electrónica parlante que movía la boca y los ojos al hablar. En especial, este novedoso ejemplar utilizaba un casete de audio en su interior para reproducir historias y canciones. Posteriormente, en 1988 llegó el momento cumbre con el lanzamiento de las figuras de acción de las Tortugas Ninja en la Feria del Juguete de Nueva York.
Al obtener la licencia para crear juguetes de acción basados en la franquicia ‘Teenage Mutant Ninja Turtles (TMNT)’ –creada por Kevin Eastman y Peter Laird en 1984–, Playmates pasó a la historia. Era tal la confianza depositada en el estreno de las figuras, que la compañía diseñó una estrategia de promoción y posicionamiento agresivo, con la que llegó a financiar el lanzamiento de los primeros cinco episodios de la miniserie animada, emitida oficialmente en televisión a partir de diciembre de 1987.
A propósito, el cómic narraba la historia de cuatro tortugas antropomórficas que habitaban las alcantarillas de Nueva York y que, tras el contacto con una sustancia radioactiva, se transformaron en expertas en artes marciales que luchaban por la justicia y amaban la pizza. Un aspecto curioso de los personajes fue que sus nombres se inspiraron en los cuatro maestros más reconocidos del Renacimiento italiano: Donatello, Leonardo, Miguel Ángel y Rafael.
En consecuencia, el lanzamiento de los muñecos de las Tortugas Ninja es considerado uno de los mayores aciertos en toda la historia de los juguetes promocionales. Incluso a mediados de 1989 se habían convertido en uno de las figuras de acción más vendidas de la historia. En efecto, el nivel de éxito llevó a ‘Playmates International Holdings’ a la cúspide de la industria del juguete. De manera que conquistar el mercado de juguetes se vio reflejado en el número de ventas y las excelentes cifras, que llevaron a Playmates a ser reconocido como un competidor prominente en este negocio a nivel mundial.
De acuerdo con la reseña oficial de la compañía:
En la década de 1970, se habían consolidado como un fabricante de juguetes a nivel mundial. Luego, en la década de 1980, decidieron financiar episodios de la nueva serie animada de las Tortugas Ninja y lanzaron una exitosa línea de juguetes basada en esa marca. Para 1990, las Tortugas Ninja controlaban aproximadamente el 60% del mercado de figuras de acción. (Playmates Toys, 2026, traducción propia)
Hoy en día, Playmates sigue vigente en el mercado y permanece como un actor importante en la industria juguetera mundial, ya que ha adaptado sus productos según las innovaciones tecnológicas de la era actual y los contenidos que consumen las “nuevas infancias”. No en vano, la marca ha obtenido derechos de licencia para la producción y comercialización de muñecas de moda, juegos, juguetes, figuras de acción y otros productos basados en franquicias televisivas y cinematográficas muy populares, tales como Star Trek (1992), Space Jam (1996), Los Simpson (1999), Miraculous Ladybug (2021), MonsterVerse (2022) o Mighty Morphin Power Rangers (2025). Incluso, la empresa estuvo involucrada en el sector inmobiliario y la industria de los videojuegos.
Aunque esta clase de muñecas dejó de ser su principal foco de mercado, hoy muchas se conservan como testigos de nuestras huellas y objetos de memoria que, a su vez, nos permiten abrir la mirada para entender el mundo desde una óptica diferente. Del mismo modo, son un reflejo de las transformaciones sociales en relación con la infancia, puesto que se han convertido en ejemplos concretos de los materiales didácticos y/o lúdicos utilizados a través de la historia. Por ende, su investigación nos posibilita entender y recuperar prácticas pedagógicas y educativas del pasado.
Tal como sostenía Fröebel (1888):
El juego es el testimonio de la inteligencia del hombre en este grado de la vida. Es por lo general el modelo y la imagen de la vida del hombre, generalmente considerada, de la vida natural, interna, misteriosa en los hombres y en las cosas: he ahí porqué el juego origina el gozo, la libertad, la satisfacción, la paz consigo mismo y con los demás, la paz con el mundo; el juego es, en fin, el origen de los mayores bienes. (p. 55)
En tal perspectiva, los juegos y juguetes del museo se consolidan como fuentes de investigación, ya que su valor particular, histórico, colectivo, estético, simbólico e industrial nos permite profundizar la comprensión de la infancia como categoría y revisar la relación del juguete como soporte material para el desarrollo biológico, psicológico, social, lúdico y educativo de los niños.
Figura 3. Juego de Muñecas ‘® Playmates Toys’. Nota. La fotografía fue realizada por Norman Esteban Gil Reyes. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano.
El Museo Pedagógico Colombiano salvaguarda y exhibe un amplio acervo cultural en relación con la historia, la memoria, y las prácticas educativas y pedagógicas. Entre sus colecciones, se conserva el Juego de Muñecas Playmates, otros ejemplares de juegos y juguetes; mobiliario escolar antiguo; objetos para la instrucción de diferentes disciplinas escolares; material Montessori; manuales y textos escolares; y archivos documentales y bibliográficos.
Convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional (estudiantes, egresados, investigadores, docentes y personal administrativo) a miembros de colectivos pedagógicos y al público interesado, a visitarnos en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la universidad, ubicado en Bogotá en la calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’).
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Palabras Clave: Muñecas; Juguetes Playmates; Niñas; Industria del juguete; Cultura Material; Niñez; Infancia; Género y Rol Social; Escuela; Museo Pedagógico Colombiano.
Autoría: Jherson Aurelio Chiguasuque Nieto – Estudiante del Programa en Pedagogía. Revisión y corrección de estilo: Museo Pedagógico Colombiano.
Referencias:
Cárdenas Palermo, Y. (2012). Infancia, juegos y juguetes: contribuciones a un análisis histórico-cultural de la educación en Colombia (1930-1960). Pedagogía Y Saberes, (37), 25.36. https://doi.org/10.17227/01212494.37pys25.36
Encyclopedia.com. (2019). Playmates Toys. https://www.encyclopedia.com/books/politics-and-business-magazines/playmates-toys
Fröebel, F. W. A., Hailmann, W. N., & Núñez, J. A. (1888). La educación del hombre / por Federico Fröebel; traducida del alemán, por Don J. Abelardo Núñez. (Nueva ed. anotada / por W. N. Hailmann.). D. Appleton.
Montiel Álvarez, T. (2015). La muñeca a lo largo del siglo XIX. ArthyHum, 19, 166-177. https://www.aacademica.org/teresa.montiel.alvarez/31
Playmates Toys Limited. (2026). Playmates Toys – About Us: Mission – Statement History. https://playmatestoys.com/about-us/
Schoonmaker, P. (1984). Effanbee dolls: The formative years 1910–1929. Hobby House Press. Recuperado de: https://archive.org/details/effanbeedolls0000scho/mode/2up
Spherical Insights & Consulting. (2025). Top 15 Empresas en Juguetes y Juegos Mercado Mundial 2025. https://www.sphericalinsights.com/es/blogs/top-15-companies-in-toys-and-games-market-worldwide-2025-market-research-report-2024-2035
Vasco, E. (1934). El breviario de la madre. Medellín: Bedout.

