Pieza del mes de agosto 2026: Resignificar la identidad estética del espacio público y el valor de los monumentos de Bogotá: ‘Garra de Piedra’ una propuesta pedagógica para la formación ciudadana y la apropiación del patrimonio cultural.

Bajo la premisa de continuar con el fortalecimiento de las actividades de conservación, investigación, difusión de la memoria pedagógica, historiografía de sus colecciones, identificación de la historia escolar del país y estudio del patrimonio cultural de la nación, el Museo Pedagógico Colombiano presenta como pieza del mes invitada el libro-juego ‘Garra de Piedra’. Una publicación creada en conjunto por tres profesionales del campo del patrimonio cultural: el docente-investigador Manuel Salge Ferro; el arquitecto investigador en antropología, Luis Fernando Arenas Guerra; y la experta en conservación, restauración e intervención de bienes muebles de interés cultural, María Carolina Correal Zambrano.

Figura 1. Ilustración de Bogotá en la portada del libro-juego. Nota. La ilustración fue realizada por Luis Fernando Arenas Guerra (coautor de la obra). Fuente: Garra de Piedra. Departamento de Publicaciones de la Universidad Externado de Colombia.

Esta obra editorial y didáctica lanzada en el marco de la Feria Internacional del Libro (FILBo) 2026, es un juego de cartas que busca abrir diálogos y crear nuevas relaciones de sentido con los monumentos y las esculturas en el espacio público de Bogotá. Esta creación recopila bronces, yesos y mármoles que forman parte constitutiva del paisaje urbano, cuyas representaciones no solo celebran y conmemoran personajes, fechas y acontecimientos memorables, sino que también constituyen formas que desafían el olvido y proponen recordar determinados ideales, modelos y horizontes de sentido.

De acuerdo con el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural [IDPC] (2019), en el espacio público de Bogotá se identifican más de 700 monumentos y bienes muebles que conforman el patrimonio colectivo de la ciudad. Sin embargo, únicamente 118 cuentan con la declaratoria como Bienes de Interés Cultural del Ámbito Distrital (BIC). Gracias a dicha categoría, este conjunto de bienes cuenta tanto con la protección y defensa para su permanencia en el tiempo, como también con condiciones de apropiación social que garantizan su sostenibilidad y la adecuada conservación de su materialidad.

No obstante, a pesar de estos actos legislativos, conmemorativos y el esfuerzo de quienes los impulsan a lo largo del tiempo, puede afirmarse, en clave metafórica, que los juegos, las reglas, los jugadores y las circunstancias cambian; y, con ellos, también cambian el sentido, el significado y la interpretación de estos bienes.

En esa medida, los monumentos se cargan continuamente de nuevas valoraciones. Los criterios estéticos, las lecturas históricas, la carga simbólica, los testimonios sobres ellos y el impacto comunitario se transforman, se complementan y se superponen, para dar lugar a múltiples formas de comprenderlos. Así, estos “habitantes” de la ciudad, que a primera vista pueden parecer silenciosos, indiferentes e inermes, están siempre dispuestos a sostener diálogos y a servir de espejo de nuestras aspiraciones, nuestros anhelos y nuestros sentires.

De allí surgen preguntas inevitables: ¿Quiénes deciden qué se monumentaliza y cómo se toman esas decisiones? ¿Quiénes construyen los significados de esos bienes y de qué manera? ¿Cómo se determina el criterio de valor que se le otorga a cada uno? ¿Qué hacer si un monumento representa ideales opuestos a los propios? ¿Cómo actuar cuando el espacio urbano selecciona, visibiliza a unos y excluye a otros?

Como bien sostiene Le Goff (1991):

La memoria colectiva y su forma científica, la historia, se aplican a dos tipos de materiales: los documentos y los monumentos. En efecto, lo que sobrevive no es el complejo de lo que ha existido en el pasado, sino una elección realizada ya por las fuerzas que operan en el desenvolverse temporal del mundo y de la humanidad, ya por aquellos que se han ocupado del estudio del pasado y de los tiempos pasados, los historiadores. Tales materiales de la memoria pueden presentarse bajo dos formas principales: los monumentos, herederos del pasado, y los documentos, elección del historiador (p. 227)

Así pues, la publicación constituye una invitación para reflexionar sobre estos monumentos, en relación con dos momentos temporales: el de su creación y el presente que cada uno enfrenta, ya que hoy en día se han planteado discusiones y acciones simbólicas con respecto a su vigencia y lo que representan. Por ello, este juego parte de la idea de que el monumento es un objeto en disputa. Sin embargo, su propósito último es constituirse en un dispositivo pedagógico que invite a los jugadores a sorprenderse, divertirse y construir nuevas formas de relacionarse con estos bienes culturales.

Figura 2. Grupo de personas jugando Garra de Piedra. Nota. El registro se realizó en la Universidad Externado de Colombia como parte de las actividades de socialización de la obra. Fotografía de:  Juan Esteban Silva Patiño, 2026.

Así, para dar inicio a la partida se reparten todas las cartas entre los jugadores. Cada participante conserva su mazo cerrado y revela la primera carta. El jugador inicial elige el valor colectivo del monumento con el que desea competir —estético, histórico, simbólico o social—, lo lee en voz alta y muestra su carta. Los demás jugadores leen ese mismo valor en sus respectivas cartas y quien obtenga el puntaje más alto gana el duelo y comienza la siguiente ronda.

En caso de empate, existen varias posibilidades: permitir que quien inició la ronda elija otro valor de su carta para desempatar; consultar el libro de descripciones y decidir por consenso quién gana; resolver el empate con base en los conocimientos o las experiencias directas de los jugadores con los monumentos; o llegar a un acuerdo conjunto.

Más allá de la mecánica del juego, Garra de Piedra invita a establecer una relación diferente con estos objetos y, al mismo tiempo, a conocer y explorar la ciudad y sus historias. El duelo de cartas funciona como una excusa para que los participantes, a partir de una experiencia lúdica, activen, compartan y confronten distintas miradas sobre el patrimonio cultural, y por qué no, profundicen sus concepciones sobre dicha noción.

Para tener en cuenta, el “patrimonio cultural” en Colombia fue caracterizado por la Ley 1185 de 2008. Con este marco legal se dio una nueva comprensión al concepto, entendido como el conjunto de:

[…] bienes materiales, manifestaciones inmateriales, productos y representaciones de la cultura que son expresión de la nacionalidad colombiana, tales como la lengua castellana, las lenguas y dialectos de las comunidades indígenas, negras y creoles, la tradición, el conocimiento ancestral, el paisaje cultural, las costumbres y los hábitos, así como los bienes materiales de naturaleza mueble e inmueble a los que se les atribuye, entre otros, especial interés histórico, artístico, científico, estético o simbólico en ámbitos como el plástico, arquitectónico, urbano, arqueológico, lingüístico, sonoro, musical, audiovisual, fílmico, testimonial, documental, literario, bibliográfico, museológico o antropológico. (Ley 1185 de 2008, Art. 4. Diario Oficial. No. 46929. 12, marzo, 2008)

A pesar de dicho marco jurídico y normativo, las disputas en torno al patrimonio están hoy a la orden del día. Uno de los escenarios más visibles de esta discusión es la radicalización de los ataques a monumentos y la activación negativa de sus representaciones. En este contexto, la obra ofrece una oportunidad para crear mecanismos de comunicación y escenarios de diálogo que enriquezcan la reflexión y contribuyan a construir posiciones informadas.

Figura 3. Monumento a las Banderas (acuarela por Luis Fernando Arenas Guerra). Nota. El conjunto escultórico se creó para la IX Conferencia Panamericana celebrada en 1948. Fuente: Garra de Piedra.

Máxime si se considera que el patrimonio cultural puede entenderse como un campo profundamente politizado, lejos de ser neutro en términos museológicos, ontológicos, epistemológicos e, incluso, fenomenológicos.

Desde esta perspectiva, el juego invita a comprender que el patrimonio no es simplemente un objeto, un lugar o una práctica específica. Más bien, constituye una construcción social que resulta de procesos de enunciación y de producción de verdades, procesos que con frecuencia implican un uso intencional del pasado y de la memoria colectiva. En consecuencia, toda producción patrimonial adquiere sentido desde las preguntas y necesidades del presente.

Ahora bien, la elaboración de Garra de Piedra implicó, en primer lugar, un ejercicio de curaduría orientado a seleccionar un conjunto de ‘bienes mueble”[1] que fueran más allá de las representaciones tradicionales de “próceres a caballo” o “símbolos intocables” y que permitieran alcanzar un equilibrio en la representación de la diversidad del espacio público de la ciudad.

Esta curaduría dio como resultado la selección de treinta y dos (32) monumentos que abarcan desde representaciones históricas tan importantes como la escultura de Simón Bolívar ubicada en la plaza mayor de Bogotá, hasta obras cargadas de grandes atributos estéticos como el Monumento a las Banderas ubicado en la localidad de Kennedy, y sociales como la figura en bronce de Leo Siegfried Kopp en el Cementerio Central.

Figura 4. Leo Siegfried Kopp (acuarela por Luis Fernando Arenas Guerra). Nota. La escultura está ubicada en el Cementerio Central y se le reconoce no solo por haber sido el fundador de Bavaria, sino también porque muchas personas acuden a pedirle favores al oído. Fuente: Garra de Piedra.

También se incluyeron en esta selección otros monumentos que tienen diferentes tipos de funciones dentro de la ciudad, como los que pertenecen al patrimonio barrial comunitario, entre ellos, el Bocadillo de Fe11; aquellos en los que el objeto se convirtió en un medio para la dinamización del espacio público, ya que activan dinámicas sociales y culturales a su alrededor, como la placa Homenaje a Jorge Eliécer Gaitán y La Pola; o el Monumento a Los Héroes, demolido por las obras de la primera línea del Metro de Bogotá.

Figura 5. Bocadillo de Fe 11 (acuarela por Luis Fernando Arenas Guerra). Nota. La creación colectiva ensamblada en hierro reciclado y soldadura está ubicada en el barrio Atanasio Girardot (localidad de Santa Fe) y fue dedicada a la memoria de un boxeador aficionado del sector. Fuente: Garra de Piedra.

En segundo lugar, supuso un riguroso trabajo de archivo, caracterización y análisis, acompañado por la recolección de información general sobre cada monumento y, de manera específica, sobre su valoración estética, histórica, simbólica y social, así como la recopilación de datos curiosos y significativos de su propia biografía.

Figura 6. Monumento a Los Héroes (acuarela por Luis Fernando Arenas Guerra). Nota. El conjunto monumental se construyó en homenaje a las batallas de la independencia (actualmente fue derribado por las obras del metro). Fuente: Garra de Piedra.

Como tercer paso, se realizaron recorridos para reconocer los distintos sectores de la ciudad donde se encuentran los monumentos seleccionados y capturar la esencia de cada uno a través del dibujo urbano, con base en sus ángulos visuales, la interacción o no de las personas con estos, la incidencia del sol o, incluso, la presencia de flora y fauna que contribuyera a darles sentido y contexto urbanístico. Este ejercicio dio como resultado un cuadernillo de 35 acuarelas creadas por Luis Fernando Arenas Guerra, correspondientes a la carta de cada monumento, las de comodín, penitencia y trámite burocrático.

Figura 7. La Gran Mariposa (acuarela por Luis Fernando Arenas Guerra). Nota. La escultura fue realizada por Édgar Negret y está ubicada en la plaza de San Victorino. Fuente: Garra de Piedra.

Finalmente, requirió un ejercicio consciente de diseño y evaluación de la jugabilidad, con el propósito de garantizar la fluidez de las partidas y las posibilidades de expansión y adaptación del juego.

En síntesis, Garra de Piedra busca generar espacios de diálogo, coproducir narrativas sobre el patrimonio y convertirse en un puente para reflexionar sobre la monumentalidad en la ciudad de Bogotá. Al mismo tiempo, propone nuevas formas de comunicar el patrimonio cultural y de promover su apropiación y activación social.

Figura 8. Ilustraciones de los monumentos del libro-juego. Nota. Las obras fueron realizadas por Luis Fernando Arenas Guerra en técnica de acuarela. Fotografía de:  Juan Esteban Silva Patiño, 2026.

El Museo Pedagógico Colombiano salvaguarda y exhibe un amplio acervo cultural en relación con la historia, la memoria y las prácticas educativas y pedagógicas. Entre sus colecciones se conserva el libro-juego ‘Garra de Piedra’, diversas publicaciones sobre patrimonio cultural; mobiliario del aula antiguo; objetos para la instrucción en diferentes disciplinas escolares; material Montessori; juegos y juguetes; manuales y textos escolares; y archivos documentales y bibliográficos.

Convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional (estudiantes, egresados, investigadores, docentes y personal administrativo) a miembros de colectivos pedagógicos y al público interesado, a visitarnos en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la universidad, ubicado en Bogotá en la calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’).

Igualmente, los invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales de Facebook: https://www.facebook.com/museopedagogicocolombiano/, Instagram: https://www.instagram.com/museopedagogicoupn/?hl=es, y a explorar nuestra página web: http://museopedagogico.pedagogica.edu.co/ para visualizar y compartir nuestros contenidos.

 

Palabras claves: Garra de Piedra; Monumentos; Esculturas; Bienes culturales muebles; Patrimonio cultural; Apropiación social del patrimonio; Valor histórico; Valor estético; Valor simbólico; Museo Pedagógico Colombiano.

 

Autoría: Manuel Salge Ferro – Doctor en Antropología y docente-investigador de la Facultad de Comunicación Social-Periodismo de la Universidad Externado de Colombia. Luis Fernando Arenas Guerra – Profesional en arquitectura y experto sobre patrimonio cultural del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes. María Carolina Correal Zambrano – Profesional en conservación y restauración de bienes culturales muebles del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes. Revisión y corrección de estilo: Museo Pedagógico Colombiano.

Agradecimiento especial: Manuel Salge Ferro.

 

Referencias:

Instituto Distrital de Patrimonio Cultural. (2019). Bogotá cuenta con 118 Monumentos más declarados Bienes De Interés Cultural Distrital. IDPC. https://idpc.gov.co/bogota-cuenta-con-118-monumentos-mas-declarados-bienes-de-interes-cultural-distrital/

Le Goff, J. (1991). El orden de la memoria: el tiempo como imaginario. (Traducción de Hugo F. Bauzá). Barcelona: Paidos, 1991.

Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes. (2026) Patrimonio mueble¿Qué es un bien mueble? https://www.mincultura.gov.co/nuestropatrimoniomueble/SitePages/PatrimonioMueble.aspx

Salge Ferro, M., Arenas Guerra, L. & Correal Zambrano, M. (2025). Garra de piedra. Bogotá: Departamento de Publicaciones de la Universidad Externado de Colombia. Facultad de Comunicación Social-Periodismo.

Universidad Externado de Colombia. (2026, 5 de mayo). Manuel Salge, docente investigador de la Facultad de Comunicación Social Periodismo, presentó Garra de piedra. https://www.uexternado.edu.co/comunicacion-social-periodismo/manuel-salge-docente-investigador-de-la-facultad-de-comunicacion-social-periodismo-presento-garra-de-piedra/

[1] Los bienes muebles son aquellos objetos tangibles que pueden ser trasladados o desplazados de un lugar para ser ubicados en otro. Pueden considerarse de forma individual, cuando se trata de un solo objeto. Pueden ser un conjunto, cuando se reúnen varios objetos de una misma tipología […]. O ser una colección, donde se agrupan objetos de diferentes tipologías, como las colecciones de un museo […]. Fuente: https://www.mincultura.gov.co/nuestropatrimoniomueble/SitePages/PatrimonioMueble.aspx

Pieza del mes de septiembre de 2025: ‘rOtring’: legado y precisión en el Dibujo Técnico. El papel de las plantillas geométricas en la formación pedagógica de arquitectos e ingenieros.

En virtud de su compromiso con la conservación, la investigación, la difusión de la memoria pedagógica, la historiografía de sus colecciones patrimoniales, y la identificación de la historia escolar del país, el Museo Pedagógico Colombiano reseñará, una de las nuevas piezas recibidas en donación. Consiste en una plantilla plástica para dibujar círculos, de la colección de implementos escolares para la enseñanza del dibujo técnico. Fabricada y comercializada a partir de 1979, por la empresa alemana de artefactos de ingeniería, arquitectura, arte y diseño ‘rOtring’, fundada en 1928 en la ciudad de Hamburgo, por el ingeniero y fabricante de dispositivos médicos, Wilhelm Riepe.

La cronología oficial presentada en el sitio web oficial de la compañía, destaca que, los ideales para su nacimiento, están inspirados en el seno de la vanguardia estética para el arte y el diseño industrial, promulgados por Walter Gropius, con la fundación en 1919, de la emblemática escuela alemana para la educación experimental en oficios manuales, artesanía, artes, diseño y arquitectura, conocida como la ‘Bauhaus’. De acuerdo con rOtring (2025):

La Escuela de Arte y Diseño Bauhaus promovió la unificación del arte con la artesanía, adoptando nuevas tecnologías para la producción en masa. Posiblemente la Bauhaus es la escuela de diseño más célebre de la historia, y sus pensadores sintieron que el mundo necesitaba un replanteamiento crítico y fundamental, basado en la incorporación del arte a la industria. La calidad del diseño se definió por el minimalismo y la sencillez; este pensamiento y enfoque estético del diseño tuvo una enorme influencia en el diseño de rOtring. (traducción propia)

Publicidad del ‘Tintenkuli’ en 1930 [Imagen]. Tomado del rotring museum, 2025, https://www.rotring.com/heritage.html

Wilhelm Riepe, luego de viajar a los Estados Unidos a finales de la década de 1920, observó un conjunto de plumas estilográficas (que ya habían sido patentadas en Canadá, Gran Bretaña y en Estados Unidos entre 1875 y 1876) y decidió producir unas similares en Europa, con la diferencia que, estas no llevarían plumín, sino una punta fina tubular rígida. De tal manera, en 1928, presentó el primer invento de ‘rOtring’, conocido como ‘Tintenkuli’ o ‘Tiku’.

Sostiene Linares (2014), que:

Rápidamente el ‘Tintenkuli’ se convirtió en una herramienta cotidiana, sinónimo de una escritura fácil. Gran parte de su producción se destinó al ejército y en poco tiempo pasó a ser el sistema preferido por los soldados alemanes. El primer modelo fue fabricado totalmente en plástico negro, cargándose todavía con cuentagotas; pero rápidamente evolucionó al sistema de palanca inventado por Walter A. Sheaffer en 1908, más común y mejor desarrollado para la época. (p. 249-250)

Primer logotipo diseñado para la marca rOtring en 1950 [Imagen]. Tomado del rotring museum, 2025, https://rotringmuseum.com/history.php

En este contexto, el certificado expedido en 1931 por la Oficina de Patentes del Reich (‘Reichspatentamt’), concedió a la empresa su primera licencia comercial para una “pluma estilográfica con tubo y punta de escritura”. Se destaca del registro original, el nombre de la compañía, inscrito como ‘Tintenkuli Handels–GmbH’; denominación que, cambiaría a ‘Riepe Werke–GmbH’ en 1936. Sin embargo, a mediados del siglo XX, la sociedad comercial retomaría el primer logotipo diseñado, y de manera oficial, a partir de 1961, todos los productos son conocidos por llevar el símbolo de ‘rOtring’.

Logotipo oficial de ‘rOtring’ desde 1961 [Imagen]. Tomado del rotring museum, 2025, https://rotringmuseum.com/history.php

Según la web de rOtring, sobresalen otros acontecimientos importantes en relación con su historia, entre ellos: La exportación de la pluma ‘Tintenkuli’ a 34 países, con lo que se convirtió en el instrumento de escritura predilecto durante la década de 1930. Así, entre 1932 y 1940, se consolidó la expansión global de sus productos creativos. Sin embargo, en 1945, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, la planta de ‘Riepe-Werk’ estaba prácticamente destruida, y con la muerte de Wilhelm Riepe, su hijo Helmut se uniría a la empresa.

Detalle de un taller de arquitectura a mediados de la década de 1950 (Nótese el uso de los rapidógrafos para el dibujo) [Fotografía]. Tomado del sitio web rotring, 2025, https://www.rotring.com/heritage.html

Entonces, bajo una nueva dirección, la siguiente década representó la reconstrucción de la compañía. De esta manera, en 1953, desarrollaron el rapidógrafo ‘rOtring’, herramienta que simplificó las labores en el dibujo técnico. Este artefacto (también conocido como estilógrafo) era fabricado con diferentes grosores de punta, y se posicionó como el prototipo de pluma favorita entre dibujantes y arquitectos. Luego, en 1955, se trasladaron a una nueva fábrica para expandir la producción; y con el lanzamiento de nuevos artículos, entre ellos, el ‘Variant’ y el ‘Varioscript’, lanzaron su segunda generación de bolígrafos técnicos.

Publicidad del juego de instrumentos de dibujo ‘rOtring’ lanzado en 1967 [Imagen]. Tomado del sitio web rotring, 2025, https://www.rotring.com/heritage.html

Como se indicó, a inicios de los años 60, adoptaron el nombre por el que son conocidos mundialmente. Y, a finales de la misma década, en 1967, presentaron el primer ‘set de dibujo rOtring’. Un juego de implementos geométricos que incluía: compás; regla, escuadra, escala de medición; plantilla para rotulación; plantilla para hidráulica; plantilla de círculos, elipses, cuadrados, rectángulos, triángulos, hexágonos, u otros polígonos regulares; rapidógrafos, cartuchos de repuesto, tinta; entre otras herramientas prácticas, para la fundamentación disciplinar en geometría descriptiva, y la formación técnica del arquitecto. Desde ese momento, aparecieron los primeros modelos de instrumentos de dibujo, en el que se clasifica nuestra pieza del mes. Como resultado, rOtring jugó un papel importante en el establecimiento de estándares para los implementos del dibujo técnico.

Bajo esta misma línea comercial, en 1972, lanzaron las ‘rOtring rapid’, una serie de tableros portátiles de dibujo en formato A3 y A4; posteriormente, en 1976, presentaron la primera mesa de dibujo de la marca; y tres años después, introdujeron el ‘rOtring Tikky’, el primer portaminas mecánico de precisión para dibujos en lápiz con mina fina. Durante esta misma década, establecieron nuevas sucursales en otros territorios europeos, y exportaron sus creaciones a más de 120 países de todo el mundo.

A mediados de la década de 1980, la empresa estrenó el ‘rOtring ArtPen’, una pluma estilográfica para caligrafía; y en 1989, incursionaron en el mercado de los instrumentos de escritura y dibujo de alta gama, con la ‘Serie 600’, diseñada con un cuerpo hexagonal para evitar que rodara sobre la mesa de dibujo. Entre tanto, para finales de los años 90’s, ‘rOtring’ fue adquirida por la compañía estadounidense de productos gráficos ‘Sanford’. Y en 2014, se creó el Instituto rOtring (The rOtring Institute), un espacio creativo y de formación para la comunidad del diseño.

En la actualidad, ‘rOtring’ continúa con la producción de plumas estilográficas, bolígrafos, rapidógrafos, lápices mecánicos, portaminas de precisión, series de lujo, entre otros implementos, que han incluido innovaciones tecnológicas y de diseño; posicionándose como una de las marcas más reconocidas para la escritura, el dibujo técnico y la arquitectura, en hogares, escuelas y oficinas.

El Arquitecto del Plano. [Fotografía]. Detalle del esquema planimétrico para un templo. Museo del Louvre, París, Francia. Fuente: https://dibujotecnico.com/introduccion-historica/estatua-del-rey-sumerio-gudea/

Referente a los antecedentes del dibujo técnico, se destaca que el más antiguo de su tipo es la representación esquemática de la planta de un templo, esculpida sobre una loseta de diorita datada en el 2150 a.C., que pertenece a un conjunto de 22 estatuas dedicadas al rey caldeo Gudea de Lagash. En esta representación del monarca y arquitecto sumerio, se encuentra el primer registro gráfico-documental, para un proyecto arquitectónico en la historia de la humanidad.

Además, en el tratado ‘De Architectura’, escrito en el siglo I a.C., Vitrubio afirmaba:

[…] el que quiera llamarse Architecto. Deberá, pues, ser ingenioso y aplicado. […] Será instruido en las Buenas Letras, diestro en el Dibuxo, habil en la Geometría, inteligente en la Óptica, instruido en la Aritmética, versado en la Historia, Filósofo, Médico, Jurisconsulto, y Astrólogo. […] Conviene que el Architecto sea Literato, para poder con escritos asegurar sus estudios en la memoria. Dibuxante, para trazar con elegancia las obras que se le ofrecieren. La Geometría auxilia mucho á la Architectura, principalmente por el uso de la regla y el compas, con lo qual más facilmente se describen las plantas de los edificios en los planos, se forman esquadras, se tiran nivelaciones y otras líneas […]” [sic]. (Vitrubio, ca. siglo I a.C. / 1787, p.3)

De acuerdo con lo citado, este antiguo registro, asociaba directamente el uso de instrumentos geométricos con el dibujo arquitectónico, y consideraba al arquitecto como un profesional diestro con el lápiz y con conocimientos técnicos de dibujo, y otras áreas. De manera que, debía estar en capacidad de preparar con facilidad, rapidez y exactitud, los bocetos y planos, requeridos para representar las formas, volúmenes, diseños y detalles de las obras que le propusieran construir.

En este orden de ideas, Rojas-Sola, J. I.; Fernández-Sora, A.; Serrano-Tierz, A., & Hernández-Díaz, D. (2011) señalan los siguientes acontecimientos a considerar, acerca de la historia del dibujo técnico:

Baptisterio de San Giovanni desde el lugar en el que lo representó Brunelleschi (La ilustración muestra que el método de proyección fue eficaz para crear una ilusión de profundidad) [Imagen]. Tomado de ‘The Psychology of Perspective and Renaissance Art’ (p. 28), 2003.

En la Baja Edad Media (siglo XIV) “[…] el dibujo adquiere gran relevancia en la construcción de catedrales o para la construcción de maquinaria, apareciendo también […] la primera aproximación a la perspectiva central […]” (p. 19). Mientras que, en el Renacimiento, el escultor y arquitecto italiano Filippo Brunelleschi, mediante experimentos y observaciones técnicas, estéticas y artísticas, formuló en 1434 las leyes de la perspectiva cónica con puntos de fuga, una técnica de representación clave en la pintura renacentista. Este sistema gráfico, basado en la proyección de cuerpos tridimensionales sobre una superficie bidimensional, simula la profundidad y el volumen al asemejarse a la visión humana. En consecuencia, la perspectiva cónica (o lineal) representa los objetos con una similitud notable a la realidad, y recibió:

[…] su primera formulación científica en el tratado Della Pictura Libri Tre, de Leone Battista Alberti (1404-1472), publicado en 1436. Alberto Durero (1471-1528) y Leonardo da Vinci (1452-1519) en su Tratado de la Pintura (1498) hicieron muy notables contribuciones al desarrollo de la perspectiva, aunque en un plano más práctico. Perspectiva viene del latín, de ‘perspicere’, que significa ‘ver a través’ […]. (Rojas-Sola, J. I.; Fernández-Sora, A.; Serrano-Tierz, A., & Hernández-Díaz, D., 2011, p. 19)

Posteriormente, en 1619, el filósofo racionalista francés, René Descartes, introducía la Geometría Analítica fundamentada en los planos cartesianos. Y, a finales del siglo XVIII, el matemático francés Gaspard Monge, con base en sus labores como instructor en la Escuela de ingeniería militar de Mezières, retomaría otros postulados geométricos, con los que, desarrolló nuevos métodos de proyección y representación de objetos tridimensionales. De esta forma, se sistematizó la Geometría Descriptiva en 1795, como:

[…] la ciencia que se encarga de representar cuerpos mediante proyecciones y para ello, establece los sistemas de representación. La generalización de este tipo de estudios condujo más tarde a la geometría afín. Es en esta época cuando se produce el desarrollo real de los sistemas de representación más utilizados en ingeniería, como el sistema diédrico o de Monge, el sistema de planos acotados o sistema acotado y el sistema axonométrico. El sistema cónico presenta una mayor aplicación en el entorno artístico o arquitectónico […]. (Rojas-Sola, J. I.; Fernández-Sora, A.; Serrano-Tierz, A., & Hernández-Díaz, D., 2011, p. 20)

Para el siglo XX, predominó la necesidad de unificar y estandarizar el lenguaje técnico, por ello, se fundó la Organización Internacional de Normalización (ISO) en 1947, para desarrollar y publicar normas internacionales que garanticen la calidad, seguridad y eficiencia de productos, servicios y sistemas en todo el mundo. Como afirma Sierra (2023) “Con respecto a las normativas para el dibujo, ISO ha publicado normas sobre los tipos y dimensiones del papel, rotulación, márgenes, tipos de líneas, cotas, todo dependiendo del área profesional donde se utilicen” (p. 6).

Aunque, el uso de programas informáticos para el dibujo digital de planimetría o la recreación de imágenes en tercera dimensión, es masivo en la actualidad. Los conceptos de la geometría descriptiva, continúan aplicándose en el dibujo arquitectónico, debido a que, es el lenguaje técnico estandarizado para la representación gráfica y visual de proyectos de diseño industrial, ingeniería o arquitectura. Además, este sistema de comunicación de ideas, estilos y conceptos —con dibujos, símbolos gráficos, convenciones, detalles constructivos y dimensiones— sirve como registro documental y gráfico de cualquier obra.

Ahora bien, las plantillas de dibujo técnico, son artefactos clave para la elaboración de planos. Se usan para proyectos constructivos, máquinas y proyecciones isométricas, entre otras aplicaciones donde este tipo de dibujo sea un lenguaje común. Estas se utilizan para trazar curvas, elipses o círculos; rotular símbolos o textos con diferentes tamaños de letra; repetir rápidamente las circunferencias de un radio específico; o tomar medidas, dado que tienen una escala graduada con números en milímetros y centímetros.

Si bien forman parte del kit básico para el desarrollo práctico del dibujo a mano en las disciplinas referidas, su papel en la escuela es potente. A través de ellas, el estudiante adquiere aptitudes en la representación gráfica de cuerpos y proyectos, genera nociones de espacialidad y escala, y desarrolla habilidades que van más allá del simple uso de herramientas de dibujo. Con estos conocimientos, los estudiantes adquieren competencias para interpretar eficazmente objetos y espacios del entorno real. Estas incluyen destrezas como la visualización espacial, la observación crítica, la precisión, la proporción, la intuición, la creatividad y la resolución de problemas.

Por otra parte, la información inscrita sobre el cuerpo de la regleta, permite identificar el número de referencia (Art. 840 626), el país de producción y el año de fabricación. Igualmente, se distinguen datos como: la medida del diámetro de cada uno de los círculos; el calibre exacto de la punta del rapidógrafo para trazos definidos; y unas pequeñas marcas alrededor de cada circunferencia, que indican los ejes perpendiculares (eje X – eje Y) para ubicar cada figura con precisión.

Plantilla para círculos ‘rOtring’. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía de Héctor Copete, 2025.

En conclusión, estos implementos son parte de la memoria material de la enseñanza de la geometría descriptiva y el dibujo arquitectónico. De hecho, su uso no se limitó a los niveles de educación superior en arquitectura, diseño gráfico, diseño industrial o ingeniería. Los planes de estudios determinados por el Ministerio de Educación Nacional (entre 1959 y 1962) para el ‘Bachillerato Técnico Industrial y Comercial’, así como los programas de formación tecnológica para delineantes técnicos, incluían varios niveles de preparación en dibujo especializado, geométrico y arquitectónico para las áreas de matemáticas y educación estética, que cualificaban a los estudiantes hacia el desempeño laboral en el sector productivo y de servicios.

El Museo Pedagógico Colombiano, salvaguarda y exhibe un amplio acervo cultural en relación con la historia, la memoria, y las prácticas educativas y pedagógicas. Entre sus colecciones, se pueden encontrar la plantilla de círculos ‘rOtring’, otros implementos de dibujo y geometría, objetos de otras disciplinas escolares, material Montessori, juegos y juguetes, manuales y textos escolares, y archivos documentales y bibliográficos. Convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional (estudiantes, egresados, investigadores, docentes y personal administrativo), a miembros de colectivos pedagógicos y a todas las personas interesadas en nuestras labores, a visitarnos en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la universidad, ubicado en Bogotá en la calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’).

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Palabras Clave: Rotring; Dibujo técnico; Dibujo arquitectónico; Arquitectura; Perspectiva cónica; Geometría descriptiva; Plantillas para dibujo; Enseñanza del dibujo; Plumas estilográficas; Museo Pedagógico Colombiano.

 

Referencias:

estilograficas.mforos.com. (7 de diciembre de 2014). Foro de estilográficas – rOtring 1928. https://estilograficas.mforos.com/1176624/11432816-rotring-1928/

expressionmundial.(23 de agosto de 2013). Historia del Dibujo Técnico. https://hechasexpresion.wordpress.com/2013/08/23/historia-del-dibujo-tecnico-2/ 

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