Pieza del mes de agosto 2026: Resignificar la identidad estética del espacio público y el valor de los monumentos de Bogotá: ‘Garra de Piedra’ una propuesta pedagógica para la formación ciudadana y la apropiación del patrimonio cultural.

Bajo la premisa de continuar con el fortalecimiento de las actividades de conservación, investigación, difusión de la memoria pedagógica, historiografía de sus colecciones, identificación de la historia escolar del país y estudio del patrimonio cultural de la nación, el Museo Pedagógico Colombiano presenta como pieza del mes invitada el libro-juego ‘Garra de Piedra’. Una publicación creada en conjunto por tres profesionales del campo del patrimonio cultural: el docente-investigador Manuel Salge Ferro; el arquitecto investigador en antropología, Luis Fernando Arenas Guerra; y la experta en conservación, restauración e intervención de bienes muebles de interés cultural, María Carolina Correal Zambrano.

Figura 1. Ilustración de Bogotá en la portada del libro-juego. Nota. La ilustración fue realizada por Luis Fernando Arenas Guerra (coautor de la obra). Fuente: Garra de Piedra. Departamento de Publicaciones de la Universidad Externado de Colombia.

Esta obra editorial y didáctica lanzada en el marco de la Feria Internacional del Libro (FILBo) 2026, es un juego de cartas que busca abrir diálogos y crear nuevas relaciones de sentido con los monumentos y las esculturas en el espacio público de Bogotá. Esta creación recopila bronces, yesos y mármoles que forman parte constitutiva del paisaje urbano, cuyas representaciones no solo celebran y conmemoran personajes, fechas y acontecimientos memorables, sino que también constituyen formas que desafían el olvido y proponen recordar determinados ideales, modelos y horizontes de sentido.

De acuerdo con el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural [IDPC] (2019), en el espacio público de Bogotá se identifican más de 700 monumentos y bienes muebles que conforman el patrimonio colectivo de la ciudad. Sin embargo, únicamente 118 cuentan con la declaratoria como Bienes de Interés Cultural del Ámbito Distrital (BIC). Gracias a dicha categoría, este conjunto de bienes cuenta tanto con la protección y defensa para su permanencia en el tiempo, como también con condiciones de apropiación social que garantizan su sostenibilidad y la adecuada conservación de su materialidad.

No obstante, a pesar de estos actos legislativos, conmemorativos y el esfuerzo de quienes los impulsan a lo largo del tiempo, puede afirmarse, en clave metafórica, que los juegos, las reglas, los jugadores y las circunstancias cambian; y, con ellos, también cambian el sentido, el significado y la interpretación de estos bienes.

En esa medida, los monumentos se cargan continuamente de nuevas valoraciones. Los criterios estéticos, las lecturas históricas, la carga simbólica, los testimonios sobres ellos y el impacto comunitario se transforman, se complementan y se superponen, para dar lugar a múltiples formas de comprenderlos. Así, estos “habitantes” de la ciudad, que a primera vista pueden parecer silenciosos, indiferentes e inermes, están siempre dispuestos a sostener diálogos y a servir de espejo de nuestras aspiraciones, nuestros anhelos y nuestros sentires.

De allí surgen preguntas inevitables: ¿Quiénes deciden qué se monumentaliza y cómo se toman esas decisiones? ¿Quiénes construyen los significados de esos bienes y de qué manera? ¿Cómo se determina el criterio de valor que se le otorga a cada uno? ¿Qué hacer si un monumento representa ideales opuestos a los propios? ¿Cómo actuar cuando el espacio urbano selecciona, visibiliza a unos y excluye a otros?

Como bien sostiene Le Goff (1991):

La memoria colectiva y su forma científica, la historia, se aplican a dos tipos de materiales: los documentos y los monumentos. En efecto, lo que sobrevive no es el complejo de lo que ha existido en el pasado, sino una elección realizada ya por las fuerzas que operan en el desenvolverse temporal del mundo y de la humanidad, ya por aquellos que se han ocupado del estudio del pasado y de los tiempos pasados, los historiadores. Tales materiales de la memoria pueden presentarse bajo dos formas principales: los monumentos, herederos del pasado, y los documentos, elección del historiador (p. 227)

Así pues, la publicación constituye una invitación para reflexionar sobre estos monumentos, en relación con dos momentos temporales: el de su creación y el presente que cada uno enfrenta, ya que hoy en día se han planteado discusiones y acciones simbólicas con respecto a su vigencia y lo que representan. Por ello, este juego parte de la idea de que el monumento es un objeto en disputa. Sin embargo, su propósito último es constituirse en un dispositivo pedagógico que invite a los jugadores a sorprenderse, divertirse y construir nuevas formas de relacionarse con estos bienes culturales.

Figura 2. Grupo de personas jugando Garra de Piedra. Nota. El registro se realizó en la Universidad Externado de Colombia como parte de las actividades de socialización de la obra. Fotografía de:  Juan Esteban Silva Patiño, 2026.

Así, para dar inicio a la partida se reparten todas las cartas entre los jugadores. Cada participante conserva su mazo cerrado y revela la primera carta. El jugador inicial elige el valor colectivo del monumento con el que desea competir —estético, histórico, simbólico o social—, lo lee en voz alta y muestra su carta. Los demás jugadores leen ese mismo valor en sus respectivas cartas y quien obtenga el puntaje más alto gana el duelo y comienza la siguiente ronda.

En caso de empate, existen varias posibilidades: permitir que quien inició la ronda elija otro valor de su carta para desempatar; consultar el libro de descripciones y decidir por consenso quién gana; resolver el empate con base en los conocimientos o las experiencias directas de los jugadores con los monumentos; o llegar a un acuerdo conjunto.

Más allá de la mecánica del juego, Garra de Piedra invita a establecer una relación diferente con estos objetos y, al mismo tiempo, a conocer y explorar la ciudad y sus historias. El duelo de cartas funciona como una excusa para que los participantes, a partir de una experiencia lúdica, activen, compartan y confronten distintas miradas sobre el patrimonio cultural, y por qué no, profundicen sus concepciones sobre dicha noción.

Para tener en cuenta, el “patrimonio cultural” en Colombia fue caracterizado por la Ley 1185 de 2008. Con este marco legal se dio una nueva comprensión al concepto, entendido como el conjunto de:

[…] bienes materiales, manifestaciones inmateriales, productos y representaciones de la cultura que son expresión de la nacionalidad colombiana, tales como la lengua castellana, las lenguas y dialectos de las comunidades indígenas, negras y creoles, la tradición, el conocimiento ancestral, el paisaje cultural, las costumbres y los hábitos, así como los bienes materiales de naturaleza mueble e inmueble a los que se les atribuye, entre otros, especial interés histórico, artístico, científico, estético o simbólico en ámbitos como el plástico, arquitectónico, urbano, arqueológico, lingüístico, sonoro, musical, audiovisual, fílmico, testimonial, documental, literario, bibliográfico, museológico o antropológico. (Ley 1185 de 2008, Art. 4. Diario Oficial. No. 46929. 12, marzo, 2008)

A pesar de dicho marco jurídico y normativo, las disputas en torno al patrimonio están hoy a la orden del día. Uno de los escenarios más visibles de esta discusión es la radicalización de los ataques a monumentos y la activación negativa de sus representaciones. En este contexto, la obra ofrece una oportunidad para crear mecanismos de comunicación y escenarios de diálogo que enriquezcan la reflexión y contribuyan a construir posiciones informadas.

Figura 3. Monumento a las Banderas (acuarela por Luis Fernando Arenas Guerra). Nota. El conjunto escultórico se creó para la IX Conferencia Panamericana celebrada en 1948. Fuente: Garra de Piedra.

Máxime si se considera que el patrimonio cultural puede entenderse como un campo profundamente politizado, lejos de ser neutro en términos museológicos, ontológicos, epistemológicos e, incluso, fenomenológicos.

Desde esta perspectiva, el juego invita a comprender que el patrimonio no es simplemente un objeto, un lugar o una práctica específica. Más bien, constituye una construcción social que resulta de procesos de enunciación y de producción de verdades, procesos que con frecuencia implican un uso intencional del pasado y de la memoria colectiva. En consecuencia, toda producción patrimonial adquiere sentido desde las preguntas y necesidades del presente.

Ahora bien, la elaboración de Garra de Piedra implicó, en primer lugar, un ejercicio de curaduría orientado a seleccionar un conjunto de ‘bienes mueble”[1] que fueran más allá de las representaciones tradicionales de “próceres a caballo” o “símbolos intocables” y que permitieran alcanzar un equilibrio en la representación de la diversidad del espacio público de la ciudad.

Esta curaduría dio como resultado la selección de treinta y dos (32) monumentos que abarcan desde representaciones históricas tan importantes como la escultura de Simón Bolívar ubicada en la plaza mayor de Bogotá, hasta obras cargadas de grandes atributos estéticos como el Monumento a las Banderas ubicado en la localidad de Kennedy, y sociales como la figura en bronce de Leo Siegfried Kopp en el Cementerio Central.

Figura 4. Leo Siegfried Kopp (acuarela por Luis Fernando Arenas Guerra). Nota. La escultura está ubicada en el Cementerio Central y se le reconoce no solo por haber sido el fundador de Bavaria, sino también porque muchas personas acuden a pedirle favores al oído. Fuente: Garra de Piedra.

También se incluyeron en esta selección otros monumentos que tienen diferentes tipos de funciones dentro de la ciudad, como los que pertenecen al patrimonio barrial comunitario, entre ellos, el Bocadillo de Fe11; aquellos en los que el objeto se convirtió en un medio para la dinamización del espacio público, ya que activan dinámicas sociales y culturales a su alrededor, como la placa Homenaje a Jorge Eliécer Gaitán y La Pola; o el Monumento a Los Héroes, demolido por las obras de la primera línea del Metro de Bogotá.

Figura 5. Bocadillo de Fe 11 (acuarela por Luis Fernando Arenas Guerra). Nota. La creación colectiva ensamblada en hierro reciclado y soldadura está ubicada en el barrio Atanasio Girardot (localidad de Santa Fe) y fue dedicada a la memoria de un boxeador aficionado del sector. Fuente: Garra de Piedra.

En segundo lugar, supuso un riguroso trabajo de archivo, caracterización y análisis, acompañado por la recolección de información general sobre cada monumento y, de manera específica, sobre su valoración estética, histórica, simbólica y social, así como la recopilación de datos curiosos y significativos de su propia biografía.

Figura 6. Monumento a Los Héroes (acuarela por Luis Fernando Arenas Guerra). Nota. El conjunto monumental se construyó en homenaje a las batallas de la independencia (actualmente fue derribado por las obras del metro). Fuente: Garra de Piedra.

Como tercer paso, se realizaron recorridos para reconocer los distintos sectores de la ciudad donde se encuentran los monumentos seleccionados y capturar la esencia de cada uno a través del dibujo urbano, con base en sus ángulos visuales, la interacción o no de las personas con estos, la incidencia del sol o, incluso, la presencia de flora y fauna que contribuyera a darles sentido y contexto urbanístico. Este ejercicio dio como resultado un cuadernillo de 35 acuarelas creadas por Luis Fernando Arenas Guerra, correspondientes a la carta de cada monumento, las de comodín, penitencia y trámite burocrático.

Figura 7. La Gran Mariposa (acuarela por Luis Fernando Arenas Guerra). Nota. La escultura fue realizada por Édgar Negret y está ubicada en la plaza de San Victorino. Fuente: Garra de Piedra.

Finalmente, requirió un ejercicio consciente de diseño y evaluación de la jugabilidad, con el propósito de garantizar la fluidez de las partidas y las posibilidades de expansión y adaptación del juego.

En síntesis, Garra de Piedra busca generar espacios de diálogo, coproducir narrativas sobre el patrimonio y convertirse en un puente para reflexionar sobre la monumentalidad en la ciudad de Bogotá. Al mismo tiempo, propone nuevas formas de comunicar el patrimonio cultural y de promover su apropiación y activación social.

Figura 8. Ilustraciones de los monumentos del libro-juego. Nota. Las obras fueron realizadas por Luis Fernando Arenas Guerra en técnica de acuarela. Fotografía de:  Juan Esteban Silva Patiño, 2026.

El Museo Pedagógico Colombiano salvaguarda y exhibe un amplio acervo cultural en relación con la historia, la memoria y las prácticas educativas y pedagógicas. Entre sus colecciones se conserva el libro-juego ‘Garra de Piedra’, diversas publicaciones sobre patrimonio cultural; mobiliario del aula antiguo; objetos para la instrucción en diferentes disciplinas escolares; material Montessori; juegos y juguetes; manuales y textos escolares; y archivos documentales y bibliográficos.

Convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional (estudiantes, egresados, investigadores, docentes y personal administrativo) a miembros de colectivos pedagógicos y al público interesado, a visitarnos en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la universidad, ubicado en Bogotá en la calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’).

Igualmente, los invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales de Facebook: https://www.facebook.com/museopedagogicocolombiano/, Instagram: https://www.instagram.com/museopedagogicoupn/?hl=es, y a explorar nuestra página web: http://museopedagogico.pedagogica.edu.co/ para visualizar y compartir nuestros contenidos.

 

Palabras claves: Garra de Piedra; Monumentos; Esculturas; Bienes culturales muebles; Patrimonio cultural; Apropiación social del patrimonio; Valor histórico; Valor estético; Valor simbólico; Museo Pedagógico Colombiano.

 

Autoría: Manuel Salge Ferro – Doctor en Antropología y docente-investigador de la Facultad de Comunicación Social-Periodismo de la Universidad Externado de Colombia. Luis Fernando Arenas Guerra – Profesional en arquitectura y experto sobre patrimonio cultural del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes. María Carolina Correal Zambrano – Profesional en conservación y restauración de bienes culturales muebles del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes. Revisión y corrección de estilo: Museo Pedagógico Colombiano.

Agradecimiento especial: Manuel Salge Ferro.

 

Referencias:

Instituto Distrital de Patrimonio Cultural. (2019). Bogotá cuenta con 118 Monumentos más declarados Bienes De Interés Cultural Distrital. IDPC. https://idpc.gov.co/bogota-cuenta-con-118-monumentos-mas-declarados-bienes-de-interes-cultural-distrital/

Le Goff, J. (1991). El orden de la memoria: el tiempo como imaginario. (Traducción de Hugo F. Bauzá). Barcelona: Paidos, 1991.

Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes. (2026) Patrimonio mueble¿Qué es un bien mueble? https://www.mincultura.gov.co/nuestropatrimoniomueble/SitePages/PatrimonioMueble.aspx

Salge Ferro, M., Arenas Guerra, L. & Correal Zambrano, M. (2025). Garra de piedra. Bogotá: Departamento de Publicaciones de la Universidad Externado de Colombia. Facultad de Comunicación Social-Periodismo.

Universidad Externado de Colombia. (2026, 5 de mayo). Manuel Salge, docente investigador de la Facultad de Comunicación Social Periodismo, presentó Garra de piedra. https://www.uexternado.edu.co/comunicacion-social-periodismo/manuel-salge-docente-investigador-de-la-facultad-de-comunicacion-social-periodismo-presento-garra-de-piedra/

[1] Los bienes muebles son aquellos objetos tangibles que pueden ser trasladados o desplazados de un lugar para ser ubicados en otro. Pueden considerarse de forma individual, cuando se trata de un solo objeto. Pueden ser un conjunto, cuando se reúnen varios objetos de una misma tipología […]. O ser una colección, donde se agrupan objetos de diferentes tipologías, como las colecciones de un museo […]. Fuente: https://www.mincultura.gov.co/nuestropatrimoniomueble/SitePages/PatrimonioMueble.aspx

Pieza del mes de mayo de 2025: Los mapas murales en el aula escolar: El aporte de Eduard Gaebler para la historia de la educación en el campo de la geografía.

Para el presente mes hemos seleccionado una pieza ejemplar que consideramos de gran valor histórico y pedagógico. Este tipo de objetos ayudó a generaciones completas de estudiantes a facilitar la comprensión del espacio, la ubicación de lugares, las relaciones de territorios y la distribución de sucesos geográficos. Se trata de un mapa enrollable, de origen alemán, titulado «Wandkarte zur Geschichte des FRANKENREICHES (481-911)». La palabra ‘Wandkarte’ se traduce como mapa de pared y el resto de la frase como sobre la historia del Imperio Franco (traducción realizada con Google). Esta pieza cartográfica fue editada por el Profesor Dr. Alfred Baldamus, quien aparece mencionado debajo del título del mapa con la mención «Bearbeitet von Prof. Dr. A. Baldamus», que posteriormente fue revisado en la sexta edición por el Dr. Otto Berthold.

Retrato de Berthold Otto (1859-1933). Atrás podemos observar un mapa de pared de Asia. Imagen tomada de la página web Digiporta (s.f) Portrait von Berthold Otto.

A propósito, el Dr. Berthold (1859–1933), fue un gran intelectual de la pedagogía gracias a sus aportes al campo educativo alemán, especialmente en relación con la educación infantil. Fue tal el impacto de sus de sus ideas que, en 1902, el Ministerio de Cultura prusiano reconoció su trabajo y lo convocó a Berlín para contribuir con su pensamiento a la pedagogía reformista del momento. Incluso, a partir de sus ideas políticas y experiencias pedagógicas llegó a publicar distintas obras, como: Ratschläge für den häuslichen Unterricht (Consejos para la educación en casa) de 1901; Deutsche Erziehung und Hauslehrerbestrebungen: Ein Reformprogramm (Esfuerzos de educación y tutoría alemanes: un programa de reforma) de 1907; y Geistiger Verkehr mit Schülern im Gesamtunterricht, Unterrichtsprotokolle (Comunicación intelectual con los estudiantes en el aula, minutos de lección) de 1907.

Dichas obras están relacionadas, con la fundación en 1906 de una escuela en Berlin-Lichterfeld dedicada al apoyo escolar a domicilio. Igualmente, publicó otros textos como: Der Gesamtunterricht (La enseñanza en general) de 1907; Die Reformation der Schule (La reforma de la escuela), Familien-reform zum heil der Eltern, der Kinder und des Volkes (Reforma familiar en beneficio de los padres, los hijos y el pueblo) ambos de 1912; Volksorganische Einrichtungen der Zukunftsschule (Instituciones orgánicas populares de la escuela del futuro) de 1914; entre otros, que dan cuenta de su pensamiento relacionados con la pedagogía reformista. Las reflexiones de Berthold reflejaban los desafíos de la época (como la guerra y la crisis económica), pero siempre desde una visión de renovación pedagógica (Kulturstiftung der deutschen Vertriebenen, s.f.).

Marca tipográfica o emblema editorial de Georg Lang («G.L.»), fechado en 1864. El diseño muestra un globo terráqueo y libros, elementos que simbolizan la preparación cartográfica y educativa de la editorial. Al parecer, la marca hizo parte de las publicaciones realizadas por Lang, incluyendo los atlas y mapas murales producidos en colaboración con el Instituto Geográfico de Eduard Gaebler. Fotografía: Sergio Linares, 2025.

Este ‘Wandkarte’ o mapa, tal como aparece detallado en la esquina inferior de la pieza, fue publicado por la editorial Georg Lang y Hilmar Klasing & Co., «que publicó numerosos materiales didácticos» (Serrano y López, 2022, pág. 566). Y fue producido por el Instituto Geográfico de Eduard Gaebler en Leipzig, una institución cartográfica alemana fundada en 1879 por Eduard Gaebler (1842–1911), a quien reseñaremos más adelante. A su vez, el emblema editorial data de 1864, lo que nos permite afirmar que esta pieza cartográfica alemana data de la segunda mitad del siglo XIX.

Además, por sus grandes dimensiones podemos determinar que se diseñó con el objetivo de facilitar una visualización más sencilla para una mayor cantidad de estudiantes en las aulas escolares. De acuerdo con Henniges (2017), al tratarse de un objeto de origen alemán, estos eran «estructurados [bajo los conceptos de] Erdteile (continentes), Länder (regiones) y Landschaften (paisajes)» (pág. 45). 

Como ya lo mencionamos, posiblemente este mapa fue elaborado entre la segunda mitad y finales del siglo XIX, periodo en el que «Leipzig se convirtió, junto a Berlín, en sede de muchos fabricantes de mapas líderes» (Henniges, 2017, pág. 58). Particularidad que dio como resultado que Leipzig fuese una ciudad donde funcionaron distintas casas editoriales, situándola como uno de los centros líderes de producción (Henniges, 2017). Sin duda, dicho reconocimiento fue posible gracias al trabajo de Eduard Gaebler, personaje renombrado en exposiciones internacionales por sus colaboraciones con instituciones académicas que lo posicionaron como un referente en el ámbito de la geografía, la cartografía y la publicación de altas escolares; incluso en 1882 fue propietario de su propio instituto geográfico-artístico. Estudios como el de Serrano y López (2022) subrayan que Europa fue un gran centro cartográfico, pues los análisis de las casas cartográficas revelan la superioridad de las editoriales europeas.

Durante este siglo funcionaron en Europa una variedad de casas editoriales que producían mapas de pared escolares y por supuesto, se desarrolló una fuerte competencia cartográfica y económica, como afirma Henniges (2017). En este sentido, antes de 1900, existieron varias casas editoriales alemanas[1] que competían por el negocio, incluyendo a Georg Lang en Leipzig, establecida en 1864. Más tarde, a inicios del siglo XX, esa misma editorial se convertiría en Hilmar Klasing & Co. (Henniges, 2017). Característica que se evidencia en nuestra pieza, ya que, aparecen estos dos nombres líneas abajo del título, es decir, probablemente este mapa fue producido cuando se estaba gestando el cambio de nombre.

[1] Entre las casas editoriales alemanas están: Carl Flemming (establecida en 1790), Georg Westermann (establecida en 1838), H. Wagner & E. Debes (establecida en 1835), Dietrich Reimer (establecida en 1845), entre otras (Henniges, 2017).
Retrato de Friedrich Eduard Gaebler (1842-1911), cartógrafo y fundador del Gaeblers Geograph. Institut en Leipzig. Imagen tomada de la página web Geographicus Rare Antique Maps (s.f.), Gaebler, Friedrich Eduard.

En relación con ello, fue relevante el trabajo de los institutos geográficos de la época. Como ya lo referenciamos, el mapa de nuestra colección fue producto de las publicaciones del Instituto Geográfico de Eduard Gaebler. Instituto que representó un hito importante en la Alemania del siglo XIX pues fue referencia directa a la especialización en la producción cartográfica con fines educativos. Cabe mencionar que su fundador Eduard Gaebler fue un cartógrafo, litógrafo y editor alemán quien, al igual que Berthold Otto, contribuyó a la educación en Alemania, dado a que «fue un destacado editor de mapas murales escolares» (Henniges, 2017, pág. 48).

Mapa físico de pared de Alemania (‘Deutschland’) producido por Eduard Gaebler, el cual cuenta con unas dimensiones de 191 x 158.5 cm (45ª edición, ca. 1939). Imagen reproducida en el documento de Norman Henniges (2017), The Rolled World. German school wall maps and their publishers in the nineteenth and twentieth century.

Un ejemplo, es el mapa titulado Deutschland (Alemania), producido por Gaebler, que cuenta con unas dimensiones de 191 x 158.5 cm, y fue fechado alrededor de 1939 (Henniges, 2017).

Como indica Gabler (2008), Eduard Gaebler implementó un método denominado Pantatypie (Pantatipo), mediante el que se fabricaban placas de impresión en relieve para producir largas reimpresiones de hojas de mapas.

En palabras de Gaebler: 

«El pantatipo se caracteriza por las cuatro ventajas siguientes: Las láminas que producen son mucho más baratas que cualquier ilustración producida por cualquier otro método. Los pantatipos se pueden ejecutar más rápidamente que cualquier otro método de producción de ilustraciones; El pantatipo reproduce cada dibujo exactamente como es, por lo que no estropea ningún dibujo; el pantatipo transforma planchas existentes, ya sean de piedra, cobre, acero o zinc, en planchas en relieve adecuadas para la impresión tipográfica» (Petra Gabler, 2008, pág. 4)

Este método cartográfico permitía grandes producciones de mapas a un costo menor.

A partir del momento de fundación del instituto, la mayoría de los mapas fueron elaborados para la editorial de Georg Lang. Igualmente, el instituto produjo otros objetos del ámbito escolar como atlas y globos terráqueos. Como nos menciona Henniges (2017), algunos de los mapas murales fabricados por Eduard Gaebler medían en promedio 200 x 200 cm, así como el ejemplo anteriormente relacionado.

Página con contenido del Gaeblers Volksschul-Atlas o Atlas de escuela primaria de Gaebler, edición aproximada de 1898, que fue publicado por Georg Lang en Leipzig. En la parte inferior se observa el detalle (así como en nuestra pieza) del emblema editorial de Lang. Imagen tomada del documento de Petra Gabler (2008), Eduard Gaebler (1842-1911), der Verleger und seine Atlanten [Eduard Gaebler (1842-1911), el editor y sus atlas].

Como parte de aquellos elementos cartográficos producidos por el instituto, así como lo mencionamos encontramos los atlas, que eran colecciones sistemáticas de mapas publicados en formato libro, donde se presentaban distintos aspectos geográficos de un territorio. Un ejemplo fue el «Gaeblers Volksschul-Atlas» o Atlas de la Escuela Primaria (IMG 5), publicado originalmente en 1898, donde se detalla la colaboración con la editorial Georg Lang de Leipzig; de igual manera podemos apreciar el emblema editorial y las iniciales «G. L». Según Gabler (2008), “este fue el primer atlas escolar barato” (pág. 5). 

Ahora bien, ¿Qué papel tienen los mapas murales en la enseñanza de la geografía y la historia? 

Retomando a Henniges (2017), muchas escuelas de la época normalmente tenían una colección de mapas murales, entre estos estaba el mapamundi (que representaba toda la superficie terrestre), un mapa de Europa, un mapa de Alemania o Europa Central, un mapa de la región de origen y un mapa de Palestina o Tierra Santa. Estos mapas,

«se convirtieron en herramientas de enseñanza eficaces, principalmente mediante la generalización cartográfica, el uso de símbolos estandarizados y la coloración brillante de las áreas regionales. Las características clave de estos mapas eran la reducción de contenido y la simplificación, junto con una impactante impresión visual del terreno. La razón de estos criterios de diseño era que, a diferencia del atlas escolar, que se había desarrollado para uso individual, el mapa mural escolar debía servir para clases grupales presentadas desde el frente de la clase.»
(Henniges, 2017, pág. 45)

Wandkarte zur Geschichte des FRANKENREICHES (481-911). Mapa mural de la historia del Imperio Franco. Fuente: Museo Pedagógico Colombiano. Fotografía: Sergio Linares, 2025

Así pues, la función principal de estas herramientas escolares era proporcionar una representación visual a mayor escala acerca de los procesos históricos, para que los estudiantes comprendieran las características geográficas y los acontecimientos de cierta época. En el caso específico de nuestra pieza, esta representa el Frankenreiches o Imperio Franco, y probablemente permitió visualizar el proceso de expansión territorial, la distribución del poder político o las rutas comerciales de aquel Estado de la Europa medieval.

En efecto, este mapa de pared del Imperio Franco es un valioso testimonio de los materiales de enseñanza para los rudimentos de la Geografía y la Historia universal; y, asimismo, prueba de las prácticas pedagógicas de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. En este sentido, así como adquiere valor histórico en sí mismo, la pieza revela algunas maneras en que se desarrolló la enseñanza de la historia en un determinado contexto, y evidentemente nos dice mucho con referencia al rigor científico y técnico con que se abordó la creación de diversos materiales didácticos utilizados en la escuela.

La preservación y difusión de este tipo de piezas cumple una función fundamental en nuestro museo: mantener viva aquella memoria de las prácticas del pasado y los objetos utilizados en las mismas, pero también tiene como propósito que los visitantes reflexionen sobre la evolución de los materiales didácticos y su influencia en la construcción del conocimiento en relación con sus experiencias educativas anteriores, actuales y las que vienen.

Para conocer el mapa mural de la historia del Imperio Franco; otros objetos en relación con la enseñanza de la geografía; otros implementos escolares de la historia, la memoria escolar, y la práctica educativa y pedagógica; la colección de juegos y juguetes; y, los archivos pertenecientes a los fondos documentales y bibliográficos, que salvaguardamos y exhibimos en el Museo Pedagógico Colombiano. Convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional (estudiantes, egresados, investigadores, docentes, administrativos y miembros externos de la comunidad académica), colectivos pedagógicos y a todas las personas interesadas en  apoyarnos y difundir nuestras labores, a visitarnos de lunes a viernes entre 8:00 a.m. y 5:00 p.m. en las instalaciones del Museo, ubicadas en Bogotá en la calle 72 N.º 11–86 (Edificio ‘E’) en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la Universidad Pedagógica Nacional.

Igualmente, los invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales de Facebook: https://www.facebook.com/museopedagogicocolombiano/, Instagram: https://www.instagram.com/museopedagogicoupn/?hl=es, y a explorar nuestra página web: http://museopedagogico.pedagogica.edu.co/ para visualizar y compartir nuestros contenidos.

 

Palabras Clave: Enseñanza de la Geografía; Cartografía; Eduard Gaebler; Historia de la Cartografía en Alemania; Mapas Escolares; Atlas Geográficos; Implementos Escolares; Escuela; Didáctica; Museo Pedagógico Colombiano.

 

Autoría: Sergio Leonardo Linares Corzo – Estudiante del Programa en Pedagogía.
Revisión y corrección de estilo: Museo Pedagógico Colombiano.

 

Referencias:

DIGIPORTA. (s.f.). Portrait von Berthold Otto. Recuperado el 9 de mayo de 2025 de http://www.digiporta.net/index.php?id=903020790

Kulturstiftung der deutschen Vertriebenen. (s.f.). Otto, Berthold. Recuperado el 9 de mayo de 2025 de https://kulturstiftung.org/biographien/otto-berthold-2

Serrano Gil, Ó., & López Requena, J. (2022). Historia y configuración del patrimonio cartográfico del IES Alfonso VIII de Cuenca. Historia y Memoria de la Educación, 15, 547-576. https://revistas.uned.es/index.php/HMe/article/view/28878/24540 

Henniges, N. (2017). The Rolled World. German school wall maps and their publishers in the nineteenth and twentieth century. IMCOS Journal, 151, 45-53. https://www.imcos.org/wp-content/uploads/2017/12/IMCoS151_Winter2017_web.pdf

Gabler, P. (2008). Eduard Gaebler (1842-1911), der Verleger und seine Atlanten [Eduard Gaebler (1842-1911), el editor y sus atlas]. Cartographica Helvetica: Fachzeitschrift für Kartengeschichte, 37. https://doi.org/10.5169/seals-17140

Geographicus Rare Antique Maps. (s.f.). Gaebler, Friedrich Eduard. Recuperado el 9 de mayo de 2025 de https://geographicus.com/P/ctgy&Category_Code=gaeblereduard