Pieza del mes de agosto 2026: Resignificar la identidad estética del espacio público y el valor de los monumentos de Bogotá: ‘Garra de Piedra’ una propuesta pedagógica para la formación ciudadana y la apropiación del patrimonio cultural.

Bajo la premisa de continuar con el fortalecimiento de las actividades de conservación, investigación, difusión de la memoria pedagógica, historiografía de sus colecciones, identificación de la historia escolar del país y estudio del patrimonio cultural de la nación, el Museo Pedagógico Colombiano presenta como pieza del mes invitada el libro-juego ‘Garra de Piedra’. Una publicación creada en conjunto por tres profesionales del campo del patrimonio cultural: el docente-investigador Manuel Salge Ferro; el arquitecto investigador en antropología, Luis Fernando Arenas Guerra; y la experta en conservación, restauración e intervención de bienes muebles de interés cultural, María Carolina Correal Zambrano.

Figura 1. Ilustración de Bogotá en la portada del libro-juego. Nota. La ilustración fue realizada por Luis Fernando Arenas Guerra (coautor de la obra). Fuente: Garra de Piedra. Departamento de Publicaciones de la Universidad Externado de Colombia.

Esta obra editorial y didáctica lanzada en el marco de la Feria Internacional del Libro (FILBo) 2026, es un juego de cartas que busca abrir diálogos y crear nuevas relaciones de sentido con los monumentos y las esculturas en el espacio público de Bogotá. Esta creación recopila bronces, yesos y mármoles que forman parte constitutiva del paisaje urbano, cuyas representaciones no solo celebran y conmemoran personajes, fechas y acontecimientos memorables, sino que también constituyen formas que desafían el olvido y proponen recordar determinados ideales, modelos y horizontes de sentido.

De acuerdo con el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural [IDPC] (2019), en el espacio público de Bogotá se identifican más de 700 monumentos y bienes muebles que conforman el patrimonio colectivo de la ciudad. Sin embargo, únicamente 118 cuentan con la declaratoria como Bienes de Interés Cultural del Ámbito Distrital (BIC). Gracias a dicha categoría, este conjunto de bienes cuenta tanto con la protección y defensa para su permanencia en el tiempo, como también con condiciones de apropiación social que garantizan su sostenibilidad y la adecuada conservación de su materialidad.

No obstante, a pesar de estos actos legislativos, conmemorativos y el esfuerzo de quienes los impulsan a lo largo del tiempo, puede afirmarse, en clave metafórica, que los juegos, las reglas, los jugadores y las circunstancias cambian; y, con ellos, también cambian el sentido, el significado y la interpretación de estos bienes.

En esa medida, los monumentos se cargan continuamente de nuevas valoraciones. Los criterios estéticos, las lecturas históricas, la carga simbólica, los testimonios sobres ellos y el impacto comunitario se transforman, se complementan y se superponen, para dar lugar a múltiples formas de comprenderlos. Así, estos “habitantes” de la ciudad, que a primera vista pueden parecer silenciosos, indiferentes e inermes, están siempre dispuestos a sostener diálogos y a servir de espejo de nuestras aspiraciones, nuestros anhelos y nuestros sentires.

De allí surgen preguntas inevitables: ¿Quiénes deciden qué se monumentaliza y cómo se toman esas decisiones? ¿Quiénes construyen los significados de esos bienes y de qué manera? ¿Cómo se determina el criterio de valor que se le otorga a cada uno? ¿Qué hacer si un monumento representa ideales opuestos a los propios? ¿Cómo actuar cuando el espacio urbano selecciona, visibiliza a unos y excluye a otros?

Como bien sostiene Le Goff (1991):

La memoria colectiva y su forma científica, la historia, se aplican a dos tipos de materiales: los documentos y los monumentos. En efecto, lo que sobrevive no es el complejo de lo que ha existido en el pasado, sino una elección realizada ya por las fuerzas que operan en el desenvolverse temporal del mundo y de la humanidad, ya por aquellos que se han ocupado del estudio del pasado y de los tiempos pasados, los historiadores. Tales materiales de la memoria pueden presentarse bajo dos formas principales: los monumentos, herederos del pasado, y los documentos, elección del historiador (p. 227)

Así pues, la publicación constituye una invitación para reflexionar sobre estos monumentos, en relación con dos momentos temporales: el de su creación y el presente que cada uno enfrenta, ya que hoy en día se han planteado discusiones y acciones simbólicas con respecto a su vigencia y lo que representan. Por ello, este juego parte de la idea de que el monumento es un objeto en disputa. Sin embargo, su propósito último es constituirse en un dispositivo pedagógico que invite a los jugadores a sorprenderse, divertirse y construir nuevas formas de relacionarse con estos bienes culturales.

Figura 2. Grupo de personas jugando Garra de Piedra. Nota. El registro se realizó en la Universidad Externado de Colombia como parte de las actividades de socialización de la obra. Fotografía de:  Juan Esteban Silva Patiño, 2026.

Así, para dar inicio a la partida se reparten todas las cartas entre los jugadores. Cada participante conserva su mazo cerrado y revela la primera carta. El jugador inicial elige el valor colectivo del monumento con el que desea competir —estético, histórico, simbólico o social—, lo lee en voz alta y muestra su carta. Los demás jugadores leen ese mismo valor en sus respectivas cartas y quien obtenga el puntaje más alto gana el duelo y comienza la siguiente ronda.

En caso de empate, existen varias posibilidades: permitir que quien inició la ronda elija otro valor de su carta para desempatar; consultar el libro de descripciones y decidir por consenso quién gana; resolver el empate con base en los conocimientos o las experiencias directas de los jugadores con los monumentos; o llegar a un acuerdo conjunto.

Más allá de la mecánica del juego, Garra de Piedra invita a establecer una relación diferente con estos objetos y, al mismo tiempo, a conocer y explorar la ciudad y sus historias. El duelo de cartas funciona como una excusa para que los participantes, a partir de una experiencia lúdica, activen, compartan y confronten distintas miradas sobre el patrimonio cultural, y por qué no, profundicen sus concepciones sobre dicha noción.

Para tener en cuenta, el “patrimonio cultural” en Colombia fue caracterizado por la Ley 1185 de 2008. Con este marco legal se dio una nueva comprensión al concepto, entendido como el conjunto de:

[…] bienes materiales, manifestaciones inmateriales, productos y representaciones de la cultura que son expresión de la nacionalidad colombiana, tales como la lengua castellana, las lenguas y dialectos de las comunidades indígenas, negras y creoles, la tradición, el conocimiento ancestral, el paisaje cultural, las costumbres y los hábitos, así como los bienes materiales de naturaleza mueble e inmueble a los que se les atribuye, entre otros, especial interés histórico, artístico, científico, estético o simbólico en ámbitos como el plástico, arquitectónico, urbano, arqueológico, lingüístico, sonoro, musical, audiovisual, fílmico, testimonial, documental, literario, bibliográfico, museológico o antropológico. (Ley 1185 de 2008, Art. 4. Diario Oficial. No. 46929. 12, marzo, 2008)

A pesar de dicho marco jurídico y normativo, las disputas en torno al patrimonio están hoy a la orden del día. Uno de los escenarios más visibles de esta discusión es la radicalización de los ataques a monumentos y la activación negativa de sus representaciones. En este contexto, la obra ofrece una oportunidad para crear mecanismos de comunicación y escenarios de diálogo que enriquezcan la reflexión y contribuyan a construir posiciones informadas.

Figura 3. Monumento a las Banderas (acuarela por Luis Fernando Arenas Guerra). Nota. El conjunto escultórico se creó para la IX Conferencia Panamericana celebrada en 1948. Fuente: Garra de Piedra.

Máxime si se considera que el patrimonio cultural puede entenderse como un campo profundamente politizado, lejos de ser neutro en términos museológicos, ontológicos, epistemológicos e, incluso, fenomenológicos.

Desde esta perspectiva, el juego invita a comprender que el patrimonio no es simplemente un objeto, un lugar o una práctica específica. Más bien, constituye una construcción social que resulta de procesos de enunciación y de producción de verdades, procesos que con frecuencia implican un uso intencional del pasado y de la memoria colectiva. En consecuencia, toda producción patrimonial adquiere sentido desde las preguntas y necesidades del presente.

Ahora bien, la elaboración de Garra de Piedra implicó, en primer lugar, un ejercicio de curaduría orientado a seleccionar un conjunto de ‘bienes mueble”[1] que fueran más allá de las representaciones tradicionales de “próceres a caballo” o “símbolos intocables” y que permitieran alcanzar un equilibrio en la representación de la diversidad del espacio público de la ciudad.

Esta curaduría dio como resultado la selección de treinta y dos (32) monumentos que abarcan desde representaciones históricas tan importantes como la escultura de Simón Bolívar ubicada en la plaza mayor de Bogotá, hasta obras cargadas de grandes atributos estéticos como el Monumento a las Banderas ubicado en la localidad de Kennedy, y sociales como la figura en bronce de Leo Siegfried Kopp en el Cementerio Central.

Figura 4. Leo Siegfried Kopp (acuarela por Luis Fernando Arenas Guerra). Nota. La escultura está ubicada en el Cementerio Central y se le reconoce no solo por haber sido el fundador de Bavaria, sino también porque muchas personas acuden a pedirle favores al oído. Fuente: Garra de Piedra.

También se incluyeron en esta selección otros monumentos que tienen diferentes tipos de funciones dentro de la ciudad, como los que pertenecen al patrimonio barrial comunitario, entre ellos, el Bocadillo de Fe11; aquellos en los que el objeto se convirtió en un medio para la dinamización del espacio público, ya que activan dinámicas sociales y culturales a su alrededor, como la placa Homenaje a Jorge Eliécer Gaitán y La Pola; o el Monumento a Los Héroes, demolido por las obras de la primera línea del Metro de Bogotá.

Figura 5. Bocadillo de Fe 11 (acuarela por Luis Fernando Arenas Guerra). Nota. La creación colectiva ensamblada en hierro reciclado y soldadura está ubicada en el barrio Atanasio Girardot (localidad de Santa Fe) y fue dedicada a la memoria de un boxeador aficionado del sector. Fuente: Garra de Piedra.

En segundo lugar, supuso un riguroso trabajo de archivo, caracterización y análisis, acompañado por la recolección de información general sobre cada monumento y, de manera específica, sobre su valoración estética, histórica, simbólica y social, así como la recopilación de datos curiosos y significativos de su propia biografía.

Figura 6. Monumento a Los Héroes (acuarela por Luis Fernando Arenas Guerra). Nota. El conjunto monumental se construyó en homenaje a las batallas de la independencia (actualmente fue derribado por las obras del metro). Fuente: Garra de Piedra.

Como tercer paso, se realizaron recorridos para reconocer los distintos sectores de la ciudad donde se encuentran los monumentos seleccionados y capturar la esencia de cada uno a través del dibujo urbano, con base en sus ángulos visuales, la interacción o no de las personas con estos, la incidencia del sol o, incluso, la presencia de flora y fauna que contribuyera a darles sentido y contexto urbanístico. Este ejercicio dio como resultado un cuadernillo de 35 acuarelas creadas por Luis Fernando Arenas Guerra, correspondientes a la carta de cada monumento, las de comodín, penitencia y trámite burocrático.

Figura 7. La Gran Mariposa (acuarela por Luis Fernando Arenas Guerra). Nota. La escultura fue realizada por Édgar Negret y está ubicada en la plaza de San Victorino. Fuente: Garra de Piedra.

Finalmente, requirió un ejercicio consciente de diseño y evaluación de la jugabilidad, con el propósito de garantizar la fluidez de las partidas y las posibilidades de expansión y adaptación del juego.

En síntesis, Garra de Piedra busca generar espacios de diálogo, coproducir narrativas sobre el patrimonio y convertirse en un puente para reflexionar sobre la monumentalidad en la ciudad de Bogotá. Al mismo tiempo, propone nuevas formas de comunicar el patrimonio cultural y de promover su apropiación y activación social.

Figura 8. Ilustraciones de los monumentos del libro-juego. Nota. Las obras fueron realizadas por Luis Fernando Arenas Guerra en técnica de acuarela. Fotografía de:  Juan Esteban Silva Patiño, 2026.

El Museo Pedagógico Colombiano salvaguarda y exhibe un amplio acervo cultural en relación con la historia, la memoria y las prácticas educativas y pedagógicas. Entre sus colecciones se conserva el libro-juego ‘Garra de Piedra’, diversas publicaciones sobre patrimonio cultural; mobiliario del aula antiguo; objetos para la instrucción en diferentes disciplinas escolares; material Montessori; juegos y juguetes; manuales y textos escolares; y archivos documentales y bibliográficos.

Convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional (estudiantes, egresados, investigadores, docentes y personal administrativo) a miembros de colectivos pedagógicos y al público interesado, a visitarnos en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la universidad, ubicado en Bogotá en la calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’).

Igualmente, los invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales de Facebook: https://www.facebook.com/museopedagogicocolombiano/, Instagram: https://www.instagram.com/museopedagogicoupn/?hl=es, y a explorar nuestra página web: http://museopedagogico.pedagogica.edu.co/ para visualizar y compartir nuestros contenidos.

 

Palabras claves: Garra de Piedra; Monumentos; Esculturas; Bienes culturales muebles; Patrimonio cultural; Apropiación social del patrimonio; Valor histórico; Valor estético; Valor simbólico; Museo Pedagógico Colombiano.

 

Autoría: Manuel Salge Ferro – Doctor en Antropología y docente-investigador de la Facultad de Comunicación Social-Periodismo de la Universidad Externado de Colombia. Luis Fernando Arenas Guerra – Profesional en arquitectura y experto sobre patrimonio cultural del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes. María Carolina Correal Zambrano – Profesional en conservación y restauración de bienes culturales muebles del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes. Revisión y corrección de estilo: Museo Pedagógico Colombiano.

Agradecimiento especial: Manuel Salge Ferro.

 

Referencias:

Instituto Distrital de Patrimonio Cultural. (2019). Bogotá cuenta con 118 Monumentos más declarados Bienes De Interés Cultural Distrital. IDPC. https://idpc.gov.co/bogota-cuenta-con-118-monumentos-mas-declarados-bienes-de-interes-cultural-distrital/

Le Goff, J. (1991). El orden de la memoria: el tiempo como imaginario. (Traducción de Hugo F. Bauzá). Barcelona: Paidos, 1991.

Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes. (2026) Patrimonio mueble¿Qué es un bien mueble? https://www.mincultura.gov.co/nuestropatrimoniomueble/SitePages/PatrimonioMueble.aspx

Salge Ferro, M., Arenas Guerra, L. & Correal Zambrano, M. (2025). Garra de piedra. Bogotá: Departamento de Publicaciones de la Universidad Externado de Colombia. Facultad de Comunicación Social-Periodismo.

Universidad Externado de Colombia. (2026, 5 de mayo). Manuel Salge, docente investigador de la Facultad de Comunicación Social Periodismo, presentó Garra de piedra. https://www.uexternado.edu.co/comunicacion-social-periodismo/manuel-salge-docente-investigador-de-la-facultad-de-comunicacion-social-periodismo-presento-garra-de-piedra/

[1] Los bienes muebles son aquellos objetos tangibles que pueden ser trasladados o desplazados de un lugar para ser ubicados en otro. Pueden considerarse de forma individual, cuando se trata de un solo objeto. Pueden ser un conjunto, cuando se reúnen varios objetos de una misma tipología […]. O ser una colección, donde se agrupan objetos de diferentes tipologías, como las colecciones de un museo […]. Fuente: https://www.mincultura.gov.co/nuestropatrimoniomueble/SitePages/PatrimonioMueble.aspx

Pieza del mes de septiembre de 2024: Vida, obra y aportes al pensamiento pedagógico colombiano del siglo XX: Martín Restrepo Mejía.

El presente mes el Museo Pedagógico Colombiano destacará como pieza del mes la memoria con relación a la vida, obra pedagógica y legado conceptual del maestro y pedagogo Martín Restrepo Mejía, quien nació el 2 de noviembre de 1861 en Medellín en el seno de una familia antioqueña y al parecer falleció en Cali a mediados de los años treinta del siglo XX cuando tenía un poco más de 70 años. Desde muy joven migró junto con su familia de un lugar a otro sin rumbo fijo. Particularidades de su origen social incidirían en que se refugiara profundamente en la religiosidad, por tal motivo al tiempo que desarrolló su trabajo académico, lograría el reconocimiento de misiones religiosas de la iglesia católica cercanas con el sector político conservador del país, especialmente, quienes lideraron el periodo de la Regeneración entre 1878–1898.

Eventualidades de la vida lo llevaron a ocupar un cargo como profesor de párvulos en el año de 1876, pero en el mismo año se agudizó la disputa político-militar por la formación espiritual de la población colombiana denominada la “guerra de escuelas”, un conflicto entre liberales y conservadores que tuvo como detonante la separación de la escuela con la iglesia, condición que los conservadores no aceptarían ya que, creían profundamente que la enseñanza debía estar guiada por los principios de la doctrina cristiana.

De acuerdo con Oviedo: “El radicalismo liberal sustituyó en 1872 la educación religiosa, heredada de España, por la pedagogía pestalozziana. El conservatismo reaccionó para restablecer la espiritualidad del alma y la educación escolástica regentada por la Iglesia. Las ideas políticas sobre la mente humana fueron un lema de batalla y la educación su escenario bélico.”

Restrepo se caracterizó por una profunda dedicación e interés con los procesos y la práctica pedagógica, la didáctica y la maestranza escolar; ser maestro y reflexionar por el proceso de formación de educadores, fueron sus compromisos de vida. Por este motivo en 1878 se dirigió al municipio de Buga para fundar una pequeña escuela para posteriormente trasladarse a Cali y en 1885 comenzó a dirigir el Colegio de Jesús junto con su hermano Luis.

Considerado uno de los pioneros de la pedagogía en Colombia, Martín Restrepo Mejía elaboró varios manuales para aplicar en la escuela, guiado por el método propuesto por E. Pestalozzi (1746–1827) quién entendió al niño relacionado directa y libremente con su entorno, según las pautas del educador suizo, la educación del niño está ligada a la experiencia y debía ser concebido: “bajo un sano sistema pedagógico en el que la cruz de la civilización moderna debía sopesarse con la eficacia de la pedagogía cristiana”.

Restrepo Mejía, M.; Restrepo Mejía, L. (1905). Elementos de Pedagogía. [Imagen]. Notas para la configuración histórica de la pedagogía de párvulos en Colombia: aportes desde Martín Restrepo Mejía, 1888-1930.

Así, la pedagogía propuesta por Restrepo Mejía se fundamentó en la doctrina religiosa, pues, la consideraba un verdadero sistema de educación, y una escuela moderna no podía desconocer el conjunto de principios y leyes de los lineamientos cristianos, ya que, en términos prácticos, la religión era la base fundamental para construir sujetos con capacidades y desarrollar continuamente la especie, el individuo y sus aptitudes.

En 1888 en el marco de los resultados de un concurso para los maestros del país propuesto por el Ministerio de Instrucción Pública, Restrepo y su hermano fueron ganadores por el libro titulado: “Elementos de pedagogía”. A finales del siglo XIX se considerada su obra cumbre y se consolidó como el manual principal para la formación de maestros en las escuelas normalistas y anexas del país.

Posteriormente, entre 1892 y 1898 fue maestro de filosofía en la Universidad del Cauca; también fue Inspector General de Instrucción Pública del departamento del Cauca; y, por último, se le designó como rector de la Universidad del Cauca, alternando sus actividades directivas con la enseñanza, al desempeñarse como profesor de castellano en la Escuela Normal de Institutoras de Popayán, esta experiencia llevó a Restrepo a pensar la manera de enseñar lengua castellana y la forma e instruir a los nuevos educadores. Además, aplicó directamente algunos manuales y escritos que había redactado; durante esta etapa, en 1893, ajustó y publicó la segunda edición de Elementos de Pedagogía, texto presentado para la formación de maestros en las escuelas normales.

Restrepo Mejía, M. (1894). Gramática de la lengua española. [Imagen]. https://www.rae.es/archivo-digital/gramatica-de-la-lengua-castellana-1#page/7/mode/2up

Posteriormente, en 1894 publicó “Gramática de la lengua española”, donde abordó los fundamentos de nuestra lengua, obra que se enfocó en la instrucción de los jóvenes estudiantes de colegios y los métodos adecuados para la aplicación práctica de la gramática castellana.

En 1907, se trasladó a Bogotá para dar conocer tres obras que había escrito producto de su reflexión y práctica pedagógica de años anteriores, ellos fueron: “Aritmética para las escuelas”, “Geografía Universal” e “Historia sagrada y eclesiástica en sus relaciones con la historia universal”.

El primero, se basó en iniciativas de carácter intuitivo, inductivo y deductivo, para hacer sencillo el aprendizaje y transmitir los conocimientos matemáticos al estudiante. En el segundo texto, recopiló datos descriptivos sobre geografía que todo niño debía conocer de memoria, la obra se dividió en tres secciones: la primera contenía, nociones fundamentales de geografía; la segunda, tenía noticias de diferentes países del mundo, que permitían ampliar la información de la primera sección; y en la última, el maestro encontraba datos numéricos y estadísticos. En el último texto, dio a conocer diferentes acontecimientos religiosos en relación con la historia de la humanidad, desde el nacimiento de Cristo y hasta inicios del siglo XX en Colombia.

Restrepo Mejía, M. (1914). Pedagogía doméstica. [Imagen]. Notas para la configuración histórica de la pedagogía de párvulos en Colombia: aportes desde Martín Restrepo Mejía, 1888-1930.

En 1912 fundó en Bogotá una Escuela que llevaba su nombre; y en 1922 migró a la ciudad de Tunja para dirigir el Colegio de Boyacá. Sobre este periodo se destaca la obra “Pedagogía doméstica” de 1914, que se ubicaba en el discurso higienista de la época, puesto que, pretendía incidir en la formación y condición moral de obreros, campesinos y pobladores humildes.

A nivel intelectual se destaca su admisión a la Academia Colombiana de la Lengua en 1915, un año después representó al país ante la Unión Intelectual Latinoamericana, miembro de la junta organizadora del Primer Congreso Pedagógico Nacional (1917), allí participó en calidad de representante del profesorado de su colegio privado y como lector y evaluador de los trabajos que se presentaron para las secciones de enseñanza primaria y profesional. También, fue Editor y director durante 1914 y 1915 del periódico semanal infantil La Niñez.” Martínez Velasco, M. A. (2021).

Restrepo Mejía, M. (1909). Geografía de las Escuelas. [Imagen]. Fuente Colección Bibliográfica Museo Pedagógico Colombiano.

Una de las obras de Restrepo Mejía con que cuenta la colección bibliográfica del Museo Pedagógico Colombiano, es la segunda edición del texto “Geografía de las escuelas” publicado en 1909, esta contiene en la primera parte lecciones de geografía astronómica que describen el sistema solar; el movimiento del planeta Tierra sus movimientos y relaciones con los demás cuerpos celestes; la luna, entre otras. Posteriormente, abarca diferentes lecciones de geografía física, que describen los aspectos físicos de la superficie del planeta; los continentes, su topografía e hidrología; el clima y la temperatura; los reinos de la naturaleza, entre otros temas. Luego, incluye lecciones de geografía descriptiva, donde caracteriza los seres humanos, los pueblos, las comunidades; también describe distintos fenómenos sociales, religiosos, lingüísticos, etc. Y, por último, a través de un relato detallado del territorio nacional, aborda diferentes accidentes geográficos de Colombia, como su localización, su división natural, su orografía, sus numerosos cuerpos acuáticos; su diversidad etnográfica; varias nociones históricas en relación con la exploración, descubrimiento y fundación de las ciudades colombianas desde la época de la colonización; para finalizar con una breve descripción de la división política del país a inicios del siglo XX.

La obra teórica de Martín Restrepo Mejía se considera una de las primeros cimientos para la constitución del Campo intelectual de la pedagogía en Colombia, que también se relaciona con una serie de acontecimientos a tener en cuenta: el Decreto Orgánico de Instrucción Pública de 1870 (también conocida como la Reforma educativa liberal del siglo XIX, que posteriormente contrató la primera misión pedagógica alemana); el Plan Zerda de 1893 (en el contexto de La Regeneración), la primera Ley Orgánica de Educación conocida como la Ley 39 de 1903; la realización del Primer Congreso Pedagógico Nacional de 1917; la fundación de la Escuela Normal Superior de Colombia, los Institutos Pedagógicos Nacionales femenino y masculino de Bogotá y Tunja; y la consolidación de las Facultades de Educación a mediados del siglo XX.

Para concluir, de acuerdo con Jiménez Becerra: “Al abordar en retrospectiva la vida y obra de Martín Restrepo Mejía, debemos reconocer que, a pesar de su adscripción al partido conservador y su relación con la Iglesia Católica, fue un maestro e intelectual de la educación que modernizó el pensamiento pedagógico colombiano desde finales del siglo XIX y, por lo menos, hasta 1920. Su incidencia en la pedagogía colombiana es insoslayable ya sea en lo que respecta a la manera como asume la reflexión científica de la educación, ya sea por su concepción de infancia y de maestro, ya sea por su incidencia en las Escuelas Normales en las que se formaron los maestros de la época en mención.

Para consultar algunos textos publicados por Martín Restrepo Mejía, otros manuales escolares en relación con el campo intelectual de la educación y la pedagogía; diferentes objetos e implementos escolares de la historia, memoria escolar, y la práctica educativa y pedagógica; la colección de juegos y juguetes; y los archivos pertenecientes a los fondos documentales y bibliográficos que salvaguardamos y exhibimos en el Museo Pedagógico Colombiano. Convocamos a la comunidad de la Universidad Pedagógica Nacional, estudiantes, egresados, investigadores, docentes, administrativos y miembros externos de la comunidad académica, colectivos pedagógicos y a todas las personas interesadas en conocernos, apoyarnos y difundir nuestras labores, a visitarnos de lunes a viernes entre 8:00 a.m. y 5:00 p.m. en las instalaciones del Museo ubicadas en Bogotá en la calle 72 N.º 11 – 86 (Edificio ‘E’) en el Centro Cultural ‘Paulo Freire’ de la Universidad Pedagógica Nacional.

Igualmente los invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales de Facebook: https://www.facebook.com/museopedagogicocolombiano/, Instagram: https://www.instagram.com/museopedagogicoupn/?hl=es, y a explorar nuestra página web: http://museopedagogico.pedagogica.edu.co/ para visualizar y compartir nuestros contenidos.

 

Palabras Clave: Martín Restrepo Mejía; Campo Intelectual de la Pedagogía; Escuelas Normales; Formación de Maestros en Colombia; Instrucción Pública; Lengua Castellana; Aritmética; Geografía; Pestalozzi; Museo Pedagógico Colombiano.

 

Autoría: Erika Liliana Guerra Forero – Estudiante de la Licenciatura en Educación Básica con énfasis en Ciencias Sociales.
Revisión y corrección de estilo:  Museo Pedagógico Colombiano.

 

Bibliografía:

Jiménez Becerra, A. (2017). Pensamiento pedagógico colombiano: Martín Restrepo Mejía. Una mirada a sus conceptos de pedagogía, infancia, maestro y escuela. Revista Historia de la Educación Latinoamericana, Vol. 19 No. 29. http://www.scielo.org.co/pdf/rhel/v19n29/0122-7238-rhel-19-29-00245.pdf

Méndez, M. (2016). Martín Restrepo Mejía pensador del regeneracionismo en Colombia. (Tesis inédita de maestría en educación). Universidad Pedagógica Nacional, Bogotá. https://repository.pedagogica.edu.co/handle/20.500.12209/1065

Martínez Velasco, M. A. (2021). Notas para la configuración histórica de la pedagogía de párvulos en Colombia: aportes desde Martín Restrepo Mejía, 1888-1930. Espacio, Tiempo y Educación, 8(1), pp. 9-30. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7963938

Oviedo, L. G., (2014). La guerra de las escuelas y la psicología: Colombia 1876. Universitas Psychologica, 13(5), 2003–2013. https://revistas.javeriana.edu.co/index.php/revPsycho/article/view/7142